Política

Sánchez compensa al PNV cediendo la gestión del Ingreso Mínimo Vital a Euskadi y Navarra

El acuerdo alcanzado con la formación de Ortuzar establece que las administraciones vasca y navarra asumirán las competencias relativas al IMV antes de octubre.

Aitor Esteban y María Jesús Montero, en la Diputación Permanente.

Aitor Esteban y María Jesús Montero, en la Diputación Permanente. EFE

El Gobierno de Pedro Sánchez ha comenzado a cicatrizar la herida que dejó su acuerdo con EH Bildu para pactar la reforma integral de la reforma laboral y del que no informó al PNV. Ahora, la formación de Andoni Ortuzar ha logrado su propio logro para exhibir en la precampaña electoral en marcha en Euskadi: la asunción de la competencia relativa a la gestión del Ingreso Mínimo Vital en Euskadi y Navarra. El acuerdo se alcanza dos días antes de que el Ejecutivo apruebe la ayuda prevista para familias en situacion de riesgo de pobreza a consecuancia de la crisis del coronavirus. Supondra que la medida en el caso de Euskadi y Navarra no la gestionará la Seguridad Social sino la administracion vasca y navarra.

La formación nacionalista ha informado de que el País Vasco asumirá desde el próximo mes de octubre las funciones y servicios del Instituto Nacional de la Seguridad Social relacionados con el IMV. Así se hará constar en el decreto que regulará esta ayuda cuyo importe oscilará entre los 462 y los 1.015 euros al mes. El traspaso de esta competencia se ejecutará antes del 31 de octubre de este año y hasta entonces se pactará una encomienda de gestión para implantar esta prestación.

El PNV ha destacado que el acuerdo refuerza la «bilateralidad Estado-CAV» y «Estado-Navarra» y «apuntala el autogobierno de los territorios histórpicos, se ampara en la especificidad de las Haciendas forales».

RGI e IMV

Con el acuerdo se confía en encauzar los posibles conflictos jurídicos que planteaba su implantación ante la colision del IMV y la Renta de Garantía de Ingresos en marcha en Euskadi y que ya plantea ayudas para un total de 52.000 benefactores por importes incluso superiores, que oscilan entre los 693 euros y los 1.074 euros mensuales. Precisamente ayer, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, reclamó al Gobierno acuerdos para buscar una «ajuste financiero» que permitiera un reflejo en el Cupo o un encaje suficiente entre el IMV y la RGI vasca.

A cambio de esta cesión, el PNV se compromete a apoyar el Real Decreto Ley por el que se aprobará el IMV. El PNV asegura que con el pacto se logra que las políticas de ayudas sociales continúen en manos de las instituciones vascas y navarra y supone «un logro político en un contexto de tentaciones recentralizadoras y demuestras uan vez más la eficacia del PNV en la defensa de los intereses de las vascas y los vascos en Madrid.

El partido de Ortuzar ve compensado así el daño a su imagen y tradición que supuso el acuerdo cerrado el pasado miércoles con EH Bildu para la reforma laboral y que se ocultó al PNV. El malestar suscitado llevó incluso a afirmar al presidente del partido que el depósito de la paciencia de su partido hacia el presidente Sánchez había entrado «en la reserva».

El PNV ha valorado muy positivamente el acuerdo. Su portavoz en la Cámara Baja, Aitor Esteban, ha comparecido esta tarde para destacar el «valor político indudable» que tiene lo pactado, además de suponer un paso de acercamiento en la enfriada relación con el Gobierno en los últimos días. Ha señalado que su importancia también radica en el ámbito competencial y por el «efecto directo» que tendrá en la ciudadanía. La asunción de la gestión del IMV y su convivencia con la RGI supondrá de facto que los ciudadanos percibirán una sola de las prestaciones, si bien se podrá compensar para que ésta no disminuya respecto a la que ahora percibe. Esteban ha señalado que «había que evitar los problemas jurídicos que podrían derivarse» en la aplicación práctica de ambas prestaciones.

El acuerdo se ha cerrado por parte del presidente del PNV, Andoni Ortuzar y la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo y a lo largo del proceso se ha mantenido informado tanto al gobierno vasco como al Ejecutivo de Navarra.

En un intento por subrayar la aplicación efectiva del acuerdo, frente a las dudas sobre la aplicación que se ciernen en lo pactado entre el Gobierno, Podemos y Bildu para la derogación de la reforma laboral, el portavoz del PNV ha señalado que es un acuerdo preciso: «No es genérico, es negro sobre blanco y lo veremos confirmado el viernes en la aprobación del Real Decreto Ley».

Comentar ()