El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha salido en defensa de la ministra de Igualdad, Irene Montero, alegando que lo que dijo en una conversación en off a la televisión autonómica vasca (ETB) sobre la manifestación del 8-M cuando ya se había declarado la emergencia sanitaria internacional, «es bastante sensato».

En una entrevista que ha concedido a Onda Cero junto al titular de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, para hablar de las líneas básicas del Ingreso Mínimo Vital, e interrogado sobre las palabras de Montero, ha alegado que lo que hace la titular de Igualdad «es decir que hay que hacer caso a los expertos, ser prudente y cosas que ya se sabían». Intenta restar así alcance a unas palabras en las que su compañera admitía que no va a reconocer en público que el temor al coronavirus restó asistencia a la manifestación y que no podía evitar que la besaran o tocaran las manos mientras en otros países habían puesto en marcha medidas «superdrásticas».

Acusa al PP de «hace todo lo que está en su mano» para no hablar de políticas sociales

La estrategia de Iglesias ha pasado por acusar al PP de «hacer todo lo que está en su mano» para impedir que se hable de medidas sociales como el ingreso mínimo además de estar en el «escándalo permanente». Los populares ya han anunciado que van a pedir la comparecencia de Montero en el Congreso para que explique qué se sabía entonces de la dimensión del contagio por Covid-19.

En este sentido, ha reiterado el vicepresidente que son otros los que crispan, y que su actuación del pasado jueves en el Congreso fue en respuesta a una provocación, cuando se enfrentó al portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, acusando a su formación de querer un golpe de Estado. Antes había aludido al PP, pero los populares no le entraron al trapo. «La gente sabe a quien le conviene crispar y a quien no», ha agregado. Pero con o sin crispación, esta legislatura «durará cuatro años y este gobierno será revalidada otros cuatro más, por lo menos».