El juez del caso Villarejo, Manuel García-Castellón, considera que ha surgido un «conflicto de intereses» en la pieza en la que investiga el robo del móvil de Dina Bousselham, la exasesora de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo, y la aparición de un volcado de éste en casa del comisario en prisión preventiva.

La misma abogada, Marta Flor Núñez, defiende a la vez a Dina Bousselham como víctima del robo y a Pablo Iglesias, quien también quiere continuar como perjudicado en la causa porque considera que el robo del móvil de su exasesora «no tenía otro objeto que el de obtener información sensible para perjudicarle» políticamente al haberse publicado mensajes contenidos en el teléfono en prensa en julio de 2016, así como sitúa a la «policía patriótica» del Ministerio de Interior durante el Gobierno de Rajoy detrás de filtraciones enmarcadas en una conspiración contra él y contra Podemos cuando las encuestas le situaban como segunda fuerza política, según su último escrito presentado ante el juez.

El instructor retiró la condición de perjudicado a Iglesias, a petición de la Fiscalía Anticorrupción, tras conocer que a pesar de que recibió una copia del volcado del móvil de Dina Bousselham en enero de 2016 no se la entregó a ésta hasta casi seis meses después y que, cuando ella trató de acceder a su contenido, no pudo. La Policía confirmó, tras un informe tecnológico, que el dispositivo era «inaccesible» al estar «dañado y quemado».

El juez vio indicios de dos presuntos delitos que pudo cometer el vicepresidente segundo y secretario general de Podemos, descubrimiento y revelación de secretos y daños informáticos por el manejo de la tarjeta. De ahí que estudie elevar una exposición razonada al Tribunal Supremo para que se le investigue puesto que es aforado.

La carta de Dina y el escrito de Iglesias

Sin embargo, Dina Bousselham y su abogada, Marta Flor Núñez, presentaron una carta al instructor en la que la primera rectificó su versión y dijo que cuando la recibió «ésta funcionaba y comprobé que en su interior estaban contenidos de mi teléfono».

El cambio de versión sentó en el juzgado como una falta de respeto y se consideró que Bousselham podía estar incurriendo en falso testimonio, por lo que el juez valoró volver a citarla a declarar, como pudo saber El Independiente.

Sin embargo, tras presentar su abogada un escrito esta vez en representación de Iglesias pidiendo al juez que mantenga en la causa al vicepresidente como perjudicado, García-Castellón refuerza la protección a Dina Bousselham, amparada por el Estatuto de la Víctima del delito, contra «intereses ajenos» y para garantizar que no está en una situación de «indefensión» en una providencia en la que pide a la Fiscalía y los abogados de los investigados personados en la causa que presenten sus alegaciones sobre ese conflicto de intereses e incompatibilidad de la defensa de Núñez que aprecia.