Política 'Caso Dina'

La Policía desmonta el robo de la tarjeta como operación para perjudicar a Iglesias

Un informe confirma que Dina Bousselham envió los pantallazos de conversaciones entre miembros de Podemos que se publicaron en prensa | El juez descarta su "voluntad exculpatoria" hacia el vicepresidente y la obliga a cambiar de abogada

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La Policía desmonta el robo de la tarjeta como operación para perjudicar a Iglesias
El vicepresidente Pablo Iglesias, en una sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

El vicepresidente Pablo Iglesias, en una sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. EFE

Resumen:

Un informe técnico de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional debilita la posibilidad de que el comisario Villarejo estuviera detrás del robo del móvil de la asesora de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo, Dina Bousselham, a finales de 2015 y la filtración a la prensa de mensajes entre miembros de Podemos almacenados en su interior para perjudicar al secretario general de dicho partido.

Iglesias, que declaró como testigo ante el juez del caso Villarejo, recibió el ofrecimiento de ser perjudicado en la causa y ha pedido mantenerse como tal, sitúa el robo del móvil de su antigua colaboradora y la publicación de los mensajes de su interior en Okdiario en una trama de la ‘policía patriótica’ durante la etapa de Rajoy para perjudicarle a él y a su formación. El vicepresidente segundo del Gobierno mantiene que es una de las operaciones de las ‘cloacas del Estado’ llevadas a cabo para perjudicar a Podemos en 2016, cuando las encuestas le situaban como segunda fuerza política.

Según el fundador de Podemos, miembros del grupo «parapolicial» investigado en otras causas judiciales lo habrían llevado a cabo a instancias de altas esferas políticas, igual que la filtración a la prensa del falso informe policial Pablo Iglesias SA (PISA) sobre la financiación de su partido.

Sin embargo, el informe de la Unidad de Asuntos Internos incorporado a la pieza Dina -una de las ramas en las que se ha desgajado la macrocausa Tándem– desveló que Bousselham hizo pantallazos de las conversaciones de miembros de Podemos del chat denominado «equipo portavoz» y las compartió, siendo imposible saber con cuántas personas al aparecer en una carpeta del móvil denominada sent (enviado en inglés), según concluyeron agentes de la Unidad Central de Ciberdelincuencia. Ella misma lo confirmó cuando fue citada a declarar una segunda vez ante el instructor tras el hallazgo. Un descubrimiento que ha dado un giro a la instrucción, con el juez Manuel García-Castellón al frente.

Dicha pieza arrancó con la intención de esclarecer por qué un volcado de la tarjeta móvil de Dina Bousselham apareció en el domicilio de Villarejo cuando fue detenido, por lo que pasó a tener la condición procesal de investigado como posible autor de un delito de descubrimiento y revelación de secretos. La Fiscalía Anticorrupción apuntó en un principio al mismo punto que Iglesias, a que Villarejo pudo filtrar los mensajes íntimos y las conversaciones de Podemos contenidos en el móvil -publicados primero en Okdiario y más tarde en El Mundo y El Confidencial– como operación para desestabilizar a Podemos.

De hecho, cuando Iglesias declaró ante el juez y encuadró el robo en una operación más de la ‘policía patriótica’ contra él y su partido como otras anteriores, el instructor le dijo: «Me alegro de que lo haya explicado usted así, tan bien que yo lo haya entendido, porque efectivamente en el procedimiento que aquí se sigue, que usted conocerá por la prensa respecto al señor Villarejo aparecen implicaciones del Ministerio de Interior muy serias, la investigación es muy amplia».

Villarejo, por su parte, declaró que el ex director de la revista Interviú Alberto Pozas le entregó la copia del volcado del teléfono. Éste lo confirmó y aclaró que fueron él y el entonces subdirector de dicha publicación, Luis Rendueles, quienes se la dieron el volcado considerando que se trataba de un «requerimiento policial» de alguien que en aquél momento estaba en el Cuerpo Nacional de Policía. Ambos están investigados también por descubrimiento y revelación de secretos por el manejo de la tarjeta.

Villarejo, entonces aún en activo en la Policía, recibió una copia del volcado de la tarjeta después de que lo hiciera Pablo Iglesias

Según desvelan los informes de Asuntos Internos incorporados a la causa, Villarejo recibió una copia del volcado de la tarjeta después de que lo hiciera Iglesias. El presidente del Grupo Zeta a la que pertenecía Interviú, Antonio Asensio, le llamó a su despacho en enero de 2016, le dijo que la tarjeta había llegado a la revista a través de un anónimo y se la entregó puesto que tenía contenido íntimo que le afectaba, pensando que Bousselham era su pareja. Le confirmó que no publicarían nada al respecto.

Iglesias se quedó con la tarjeta durante meses y no se la devolvió a su antigua colaboradora, que amplió la denuncia sobre el robo de su móvil cuando mensajes de éste aparecieron publicados en Okdiario en julio de 2016.

Ahora que se sabe que Bousselham hizo pantallazos de dichos mensajes publicados en prensa y los envió a personas de su entorno político, como afirmó en su última declaración y confirma el informe de Ciberdelincuencia, tanto Villarejo como los periodistas Pozas y Rendueles estarían a un paso de la desimputación, consideran fuentes jurídicas consultadas por El Independiente.

La investigación se vuelve contra Iglesias

Según trasladó el propio juez instructor en uno de los últimos autos de la causa, el hecho de que Bousselham remitiera los mensajes «debilita» la posibilidad de que Villarejo estuviera tras el robo y más aún que él fuera la fuente de Okdiario. «La investigación no ha permitido concluir, sin lugar a duda, que la fuente del medio digital Okdiario fuese el investigado Sr. Villarejo», expuso. De esta forma, la investigación, tal y como nació por descubrimiento y revelación de secretos, estaría cerca del archivo.

Pero para quien ha cambiado mucho la situación en esta causa es para el vicepresidente Iglesias. El juez, según sus últimos autos, ha pasado de tenerle por perjudicado a sospechar de que pudo incurrir en dos delitos con el manejo de la tarjeta de su ex asesora: revelación de secretos y daños informáticos, éste segundo por el estado en que devolvió el dispositivo a Bousselham.

El instructor considera que Iglesias obstaculizó la investigación del robo que Bousselham quiere aclarar y denunció ante la Policía en Alcorcón

El instructor considera que Iglesias obstaculizó la investigación del robo que Bousselham quiere aclarar y denunció ante la Policía en Alcorcón (Madrid), abriéndose unas diligencias de investigación en un juzgado de dicha localidad en las que aún no se han practicado pesquisas.

El juez no encuentra sentido a que Iglesias no entregara la tarjeta a Bousselham a pesar de que manifestó en el juzgado su preocupación por el robo y las intenciones que hubiera tras éste. «Esta pasividad resulta incoherente con las manifestaciones realizadas en sede judicial por el Sr. Iglesias y confirman (de nuevo) que no puede ser tenido por perjudicado en ningún caso, puesto que, si la publicación de la noticia en OKdiario le pareció muy coherente con el hecho de que la sustracción de la tarjeta fue un encargo profesional, entonces ¿por qué no hizo nada?», le reprocha.

Afea a los fiscales que quieran «exculparle»

El pasado viernes, el instructor obligó a Bousselham a cambiar de abogada, pues tenía la misma que Iglesias, al ver que existe un «conflicto de interés» entre éste y su ex colaboradora. Descarta, como quiso ver la Fiscalía, que ésta haya querido «perdonar» al líder de Podemos cualquier delito en el que pudiera incurrir al no entregarle la tarjeta. De hecho, reprochó al Ministerio Público esta búsqueda para «exculpar» al vicepresidente segundo del Gobierno.

«No se comparte esta conclusión, como tampoco que, de la actuación de Dina Bousselham se desprenda una tácita renuncia al ejercicio de la acción penal frente a Pablo Iglesias Turrión, y es precisamente en este punto donde el conflicto se revela insostenible», expuso García Castellón. Para el juez, «en ningún caso puede deducirse la interpretación» que hace el Ministerio Público, que «pone el foco de atención en las diferentes versiones de Dina Bousselham, en ocasiones contradictorias, y trata de inferir de ello una voluntad exculpatoria tácita respecto del Sr. Iglesias».

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