La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) reconoce que el traslado a la sede que está rehabilitando en el madrileño Paseo de la Castellana no se materializará antes del próximo «otoño», con lo que la mudanza se ejecutaría casi cinco años después de la fecha inicialmente prevista: febrero de 2016. El organismo público, mientras tanto, seguirá pagando 307.540,74 euros al mes por el alquiler de las oficinas que ocupa.

En junio de 2015, la AESA adjudicó el contrato para el acondicionamiento interior del edificio que la Administración General del Estado tiene en la confluencia del Paseo de la Castellana (número 112) con la calle Joaquín Costa, enfrente de Nuevos Ministerios. Con un plazo de ejecución de 210 días, el traslado tendría que haberse ejecutado en el primer trimestre de 2016, pero el incumplimiento del constructor (Corsan-Corviam Construcción SA) desembocó en la resolución anticipada del contrato.

Fue el primer escollo, pero no iba a ser el último. La entrada en vigor de dos nuevas normativas europeas en 2018 -una en materia de eficiencia energética y otra con exigencias de diseño ecológico- obligó a adaptar el proyecto inicial para poder cumplir con los nuevos requisitos de la legislación comunitaria, con lo que la reforma del inmueble siguió acumulando retraso y encareciéndose.

La agencia estatal esgrime la covid-19 como última causa del retraso del traslado, que se demora desde febrero de 2016

No fue hasta el 7 de noviembre de 2017 cuando el organismo público sacó nuevamente a licitación la obra, adjudicándole el contrato el 4 de abril de 2018 a Vías y Construcciones SA -una de las 15 empresas que presentaron oferta- por 7.517.500 euros (un 27 % por debajo del tipo de licitación y sin incluir el IVA). El periodo de ejecución era muy similar al anterior: 217 días (siete meses y una semana).

Como atestigua el cartel de obra, los trabajos arrancaron en «junio de 2018» y tenían un plazo de ejecución de «29 semanas», con lo que la rehabilitación tendría que haber estado terminada en enero de 2019. Año y medio después de esa nueva previsión, el organismo encargado de velar por el cumplimiento de las normas de Aviación Civil en la actividad aeronáutica en España sigue sin poder trasladarse.

«Esperamos que la AESA comience su actividad en su nueva sede del Paseo de la Castellana 112 a lo largo del otoño, una vez que la situaciones excepcionales consecuencia del estado de alarma por la covid-19 han retrasado unos meses el traslado», ha declarado un portavoz a este diario.

Cartel en la futura sede de la AESA, iniciadas en junio de 2018 y con una ejecución de «29 semanas». A.S.

Desde diciembre de 2009, 14 meses después de su constitución, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea opera desde unas oficinas que la aseguradora Mapfre tiene en la madrileña calle del General Perón 40, cerca del estadio Santiago Bernabéu. Su primera sede fue unas dependencias del antiguo Ministerio de Fomento -hoy denominado de Transportes, Agenda Urbana y Movilidad- en Nuevos Ministerios.

La demora en la terminación de las obras ha tenido importantes consecuencias económicas para el organismo estatal. De un lado, el primer modificado y el proyecto complementario han incrementado el coste en 1.566.726 euros, lo que elevará el presupuesto total de la reforma -según informa la AESA- hasta los 9.084.227,90 euros.

Informe de auditoría

En el informe de auditoría correspondiente a las cuentas anuales de 2018, la Intervención Delegada en el Ministerio de Fomento cifró los costes totales en 11.542.941,01 euros, de los que 1.813.477,05 euros se habían abonado ya al cierre de dicho ejercicio y los 9.729.463,96 euros restantes quedaban pendientes de ejecutar y certificar.

De otro lado, la tardanza en realizar la mudanza ha obligado a este organismo a seguir abonando un elevado alquiler por las oficinas que ocupa. Según se detalla en el párrafo de énfasis que introdujo la Intervención en el citado informe, la AESA pactó con Mapfre una renta anual de 2.608.504 euros más otros 332.748 euros en concepto de gastos comunes de las zonas del edificio, lo que totaliza 2.941.252 euros al año (más IVA).

El organismo público ha pagado ya por el arrendamiento de las oficinas que ocupa más de 39 millones

A preguntas de este diario, fuentes del organismo han reconocido que el importe del arrendamiento mensual de la sede actual es de «307.540,74 euros», lo que supone un desembolso de 3.690.488,88 euros al año. Expresado en otras palabras, la AESA paga a diario 10.110 euros por las instalaciones que alquiló en diciembre de 2009.

El interventor llamó la atención sobre el hecho de que la agencia estatal habría pagado 37.369.439,16 euros en arrendamiento cuando expirara el contrato el 31 de diciembre de 2019. Como el cambio de sede no se ha consumado, la factura ha seguido aumentando y supera ya los 39,21 millones, según los cálculos realizados por este periódico.

De haberse consumado en la fecha prevista (febrero de 2016) el traslado al edificio que rehabilita, la AESA se habría ahorrado unos 16,23 millones de euros en alquiler, cifra que supera con creces el coste de los trabajos de acondicionamiento parcial que acomete en el edificio que el arquitecto José Tamés Alarcón proyectó para el Instituto Nacional de Colonización y Desarrollo Rural en 1948 y que albergó el Ministerio de la Vivienda en la etapa del socialista José Luis Rodríguez Zapatero.