El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha denunciado este martes que los presos soberanistas han sido objeto de una «venganza» por la retirada provisional del tercer grado penitenciario, y se ha preguntado: ¿Este es el diálogo que ofrece España?». En una declaración institucional emitida por TV3, Torra ha denunciado que la decisión de la Fiscalía al recurrir el tercer grado «más que una nueva intromisión escandalosa por parte de órganos que han acreditado su politización, es sobre todo acto de venganza» y ha señalado como culpable al Gobierno de Pedro Sánchez.

«El Gobierno se vanagloria de controlar a la Fiscalía» ha añadido el presidente catalán recordando las polémicas declaraciones de Sánchez sobre el control del ministerio público. «Por tanto, hay que suponer que la retirada del tercer grado ha pasado el control del Gobierno de socialistas, Podemos y comuns» ha concluido para denunciar la falta de voluntad real de diálogo por parte de la izquierda española.

El juzgado de vigilancia penitenciaria ha acordado suspender el tercer grado a los independentistas presos Oriol Junqueras, Raül Romeva, Joaquim Forn, Jordi Cuixart y Jordi Sànchez mientras resuelve el recurso de la Fiscalía contra el régimen abierto que les concedió la Generalitat el pasado 14 de julio.

En Twitter, Torra ha criticado la decisión judicial alertando de que «la ley no prevé una venganza como respuesta» y, en un momento en el que sigue sin fecha la mesa de negociación con el Gobierno, ha añadido: «¿Este es el diálogo que ofrece España?».

Por su parte, el líder de JxCat, Carles Puigdemont, ha denunciado que para «el régimen español de cualquier signo la venganza es una estructura de Estado».

«Con el alma oscurecida por togas salvapatrias y una monarquía carcomida, heredera de la dictadura, se mantienen impasibles en la represión», ha resaltado Puigdemont en Twitter, antes de zanjar: «Nunca lo olvidaremos». 

Y, el líder de ERC y exvicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, ha afirmado que el Estado «tiene mucho miedo» a los independentistas catalanes, y que por eso prefiere que estén «encerrados» en la cárcel.

«Hoy volvemos a constatar que nos tienen mucho miedo, y que por esto nos quieren encerrados, por incidir en la política y la sociedad catalana», ha afirmado.