El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue abucheado este martes a la salida de una misa funeral en Matalascañas, cerca de Doñana, donde pasa unos días de vacaciones junto a su familia. El dirigente socialista había asistido a un oficio por el medioambientalista José María Pérez Ayala, pero al salir del templo encontró abucheos y gritos de «fuera, fuera».

La escena se ha compartido ampliamente en redes sociales y se observa un importante tumulto en el camino de Sánchez de la iglesia al coche. Se mezclan los abucheos y los gritos en contra del presidente con las palmas de sus partidarios. Finalmente, la comitiva del presidente abandona el lugar en cuatro furgonetas blancas.

Las vacaciones de los políticos están siendo tema de actualidad este verano, después de que el vicepresidente Pablo Iglesias y la ministra Irene Montero decidieran cancelar sus vacaciones en Asturias alegando motivos de «seguridad» después de que aparecieran varias pintadas en carreteras de la zona en la que pasaban unos días de descanso.

El propio presidente del Gobierno afirmó este martes que actitudes de «acoso», en referencia a la polémica de Iglesias y Montero, «no tienen cabida» en la sociedad española. Lo hacía prácticamente al tiempo que él mismo era abucheado en Matalascañas, una escena que ya se ha producido otros veranos.