Cataluña tiene todavía siete días por delante para abrir los colegios, tras el puente de la Diada. Pero los datos que ofrece la conselleria de Ensenyament, en manos del republicano Josep Bargalló, no tranquilizan, especialmente respecto al cumplimiento de los ratios de alumnos. Por eso, el president Quim Torra ha optado hoy por convocar a los directores de primaria y secundaria, mientras el propio Bargalló presentaba los datos del inicio de curso asegurando que «la escuela será el lugar más seguro para los niños después de su casa».

Una afirmación que no ha convencido a Torra, quien ha convocado a los directores de colegios, a mediodía, y a los de institutos, a primera hora de la tarde, para «conocer de primera mano sus preocupaciones» según ha anunciado del Departamento de Presidencia. Torra «quiere estar al lado del sector» de cara al regreso a las clases presenciales tras la interrupción que la pandemia del coronavirus impuso el pasado marzo. Especialmente después de que Bargalló reconociera este fin de semana que un 30% de los grupos escolares no cumplirán las ratios de 20 alumnos fijadas en el plan Covid de la escuela catalana.

Bargalló ha asegurado que siguen trabajando para reducir esas ratios, pero ha defendido que el número de alumnos es mucho menor que en el curso pasado tanto en educación primaria como en secundaria. Y ha defendido que lo fundamental «no es el número» de alumnos en cada «grupo estable de convivencia» (GEC) sino su «estabilidad y estancabilidad». Es decir, la ausencia de contacto con otros grupos.

«La estancabilidad de los grupos convivencia hace que la escuela sea el lugar mas seguro para niño fuera de su casa» ha asegurado Bargalló. «No hay ningún otro sitio fuera de casa con tantas medidas de seguridad, control, trazabilidad y seguimiento».

800 profesores de baja

Pese al intento de insuflar optimismo, Bargalló ha reconocido que el curso escolar empezará con 800 profesores y trabajadores de baja, que se compensarán con las más de 8.000 contrataciones previstas por el Departamento. La cifra de bajas, antes de empezar el curso, responde los profesores y administrativos que advirtieron el pasado junio de que eran personal vulnerable al Covid y a los que no se ha podido ofrecer un puesto de trabajo adaptado.

Un total de trabajadores del sistema educativo manifestaron vulnerabilidad en junio, de los que 1.700 requieren adaptación del puesto de trabajo avalado por un médico. De estos, las 800 bajas corresponden a los que no se han podido adaptar.  

Nuevas contrataciones

El conseller ha anunciado además 8.162 nuevas contrataciones para este curso, con 12.000 alumnos menos en el conjunto del sistema debido a la caída demográfica y la movilidad, aunque sube el número de alumnos en secundaria y FP. «No serán las últimas» las últimas contrataciones, ha añadido Bargalló prometiendo refuerzos a lo largo del curso, «en función de la reorganización de centros y nuevas necesidades» si se producen brotes de coronavirus.

Bargalló ha destacado además la inversión de recursos en el plan de digitalización de la escuela, con la incorporación de 300.000 portátiles para alumnos de 3º de la ESO, que ha supuesto una inversión de «casi» 100 millones de euros, además de 110.000 «paquetes de conectividad» para garantizar la conexión telemática a los alumnos más vulnerables, lo que supone otros 32 millones de euros.

Enseñanza ha habilitado además 1.200 nuevas redes wifi en los centros y comprará 85.000 dispositivos para docentes, aunque solo 40.000 estarán disponibles el próximo lunes, cuando empiece el curso. El resto llegarán a lo largo del próximo trimestre, ha garantizado Bargalló.