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PSOE y PP a degüello tras el fracaso del diálogo para la renovación del CGPJ

Ábalos apunta a Rajoy como origen de la orden para espiar a Bárcenas y pide a Casado medidas "ejemplarizantes" contra Cospedal y Fernández Díaz

El secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, José Luis Ábalos. EFE

Socialistas y populares se han enfrascado en su enésimo enfrentamiento a raíz, en este caso, de las negociaciones para renovar la composición del Consejo General del Poder Judicial, para lo que se necesita el apoyo de tres quintos de la Cámara y, por tanto, el concurso obligado a las dos principales fuerzas políticas del país. La ejecutiva socialista analizó este asunto en su reunión de hoy, según ha informado al término de la misma el número dos de Ferraz y ministro de Transportes, José Luis Ábalos. Génova ha preferido emitir un comunicado en el que explica el calendario de dicha negociación y los motivos por los que decidió ponerle fin.

Ábalos ha reprochado al PP de ser incapaz de «abstraerse de viejas dinámicas» y acusar a su líder, Pablo Casado, de «torpedear la normalidad democrática» después de haber comprometido su apoyo a una renovación vía Whatsaap, segñun publicaba hoy El País.

«Habrá que preguntarse cuánto vale su palabra», ha proseguido el número dos socialista que, al tiempo que pedía al PP que volviera a la mesa de diálogo y se aviniera también a negociar los Presupuestos para 2021, atribuía a su máximo líder un comportamiento «obstrucionista y antidemocrático». De hecho, lo ha contrapuesto al de algunos de sus barones territoriales como el gallego Alberto Núñez Feijóo y el murciano Fernando López Miras, a los que ha citado en varias ocasciones. «Solo podemos pedirle que repacite, no desprestigie las instituciones y que arrime el hombro en lugar de poner palos en las ruedas pensando que cuanto peor le vaya a España, mejor para él».

Génova asegura que sólo se había elegido a los interlocutores, sin entrar a fondo en el asunto

Versión muy distinta es la que ofrece Génova, que si bien no desmiente los contactos, da a éstos mucho menos dimensión y trascendencia que los socialistas. Insisten los populares en que apenas se había iniciado la negociación, limitada a la designación de los interlocutores. El 6 de julio, en el 40 aniversario del Tribunal Constitucional, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, «solicitaron al presidente del Partido Popular iniciar conversaciones para la renovación de los órganos institucionales», según la versión del PP.

Casado encomendó las conversaciones al secretario de Justicia del PP, Enrique López, que durante el mes de julio avanzó en la elaboración de una “Ley para el reforzamiento de la independencia de la Justicia”, «como paso previo a las negociaciones, después de que el PSOE rechazara el 20 de diciembre de 2018 la propuesta de modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial propuesta por el PP y aprobada por el Senado previamente».

Y en este punto aparece otro mensaje Whatsaap, uno de Sánchez a Casado proponiendo «los interlocutores para avanzar en las conversaciones de renovación de los órganos institucionales que fueron aceptados con una escueta respuesta, sin entrar a valorar ni siquiera el fondo de la cuestión», en alusión al mensaje con el que le respondió el líder del PP.

Génova insiste en que los motivos de ruptura arrancan el 3 de agosto cuando la Casa Real anunció la salida de España del Rey Don Juan Carlos, «lo que motiva un intolerable ataque del vicepresidente segundo del Gobierno al Rey Don Felipe». Además, se quejan de que el líder de la oposición no fue en ningún momento informado por el presidente del Gobierno y «transmitió a Moncloa que el pacto de renovación institucional no podía avanzar con el Gobierno arremetiendo contra la Jefatura del Estado».

Imputación de Podemos

Además, ocho días después, agrega la nota de Génova, Podemos fue imputado por financiación irregular «mientras intensificaba sus críticas al Poder Judicial, a la Monarquía, y pedía un gobierno con Bildu en el País Vasco y un pacto presupuestario con Esquerra a cambio de retomar la mesa de autodeterminación de Cataluña». Por todo ello, el 14 de agosto Pablo Casado transmitió al Gobierno, a través de una reunión presencial de sus interlocutores, que no se podía acordar la renovación de las instituciones del Estado si Podemos tenía cualquier papel en ella y el pasado día 2 se lo comunicó personalmente a Sánchez en Moncloa.

Ábalos, en cambio, cree que «los avances generaban bastante optimismo» y que carecen de sentido las «excusas» del PP, ya que a su juicio, no se debe vincular una negociación de estas características a las críticas, «por algunas formaciones políticas», vertidas contra la Monarquía «e imputárselo a la actitud de gobierno», aunque uno de los partidos más críticos con la Corona haya sido su socio de Ejecutivo.

El clima no parece ayudar para avanzar en otras cuestiones como la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Según Ábalos «afrontamos el curso más importante de la democracia», marcado por la crisis sanitaria, económica y social por la crisis del coronavirus. Por ello defiende que las fuerzas políticas «arrimen el hombro», con el telón de fondo de los Presupuestos Generales del Estado. «Hoy ser patriota, amar España y apostar por su viabilidad se demuestra por la generosidad de cada uno en esta dramática crisis», ha argumentado.

España debe presentar el 15 de octubre en Bruselas el borrador de Presupuestos. «No pedimos un cheque en blanco pero sí que todos los partidos estén a la altura. España y los españoles no merecen que sus representantes políticos no sean capaces de superar sus diferencias». Ábalos cree que hay que ampliar el abanico de partidos a la hora de pactar las cuentas, además de dado a entender que el capítulo de subida de impuestos no está ahora mismo sobre la mesa. Dice que «la prioridad es la reconstrucción, la generación de empleo y reconstrucción del país y todas la medidas deben quedar subordinada a esta situación tan singular.»

Ábalos apunta a Rajoy como origen de la orden para espiar a Bárcenas

Tras estos llamamientos a la unidad, el secretario de Organización socialista iba armado con un ataque en toda regla contra el PP por el caso Kitchen para lo que ha usado unos de los términos favoritos de Pablo Iglesias, el de las «cloacas policiales». Ante la posibilidad de imputación de la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y del ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, no ha dudado en apuntar hasta Mariano Rajoy como resposnable de la orden de espiar a Luis Bárcenas.

«Que Casado actúe con transparencia si son imputados por haber participado en las cloacas del Estado. Debe desmarcarse de esa época y romper amarras. No lo tiene complicado. Que arroje luz y taquígrafos con medidas disciplinarias ejemplarizantes y se dé una oportunidad a sí mismo. Tiene la ocasión de redimir al PP apostando por las transparencia interna y la colaboración con el gobierno. Si opta por la transparencia tiene nuestra mano tendida. Si opta por tapar las cloacas político-policiales, su futuro va a quedar muy en duda».

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