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Un asesino de Lluch y cuatro presos de ETA, acercados a cárceles próximas a Euskadi

La AVT denuncia que el traslado de presos de la banda con delitos de sangre se ha convertido en una "tradición" y recuerda que se han acercado ya a 68 reclusos de la banda. Exige al Gobierno que renuncie a "negociar sobre presos" con EH Bildu.

Ernest Lluch, durante un mítin en San Sebastián.

Ernest Lluch, durante un mítin en San Sebastián.

El ministerio del Interior continúa con el acercamiento de presos de ETA a cárceles próximas a Euskadi dentro de la política iniciada hace dos años y que suma ya 68 acercamientos a prisiones cercanas al País Vasco. Los últimos casos los ha dado a conocer hoy. Se trata de cinco presos de ETA, entre ellos Lierni Armendaritz, condenado por formar parte del comando que asesinó de Ernest Lluch. Sólo en dos de los cinco casos los reclusos tienen cumplidas las tres cuartas partes de sus condenas y apenas uno, según revela interior, «ha reconocido por escrito el dolor causado».

El caso más llamativo es del Armendaritz, que ingresó en prisión el 16 de enero de 2002 tras ser condenado a más de cien años por delitos de colaboración con banda armada, asesinato, homicidios, tenencia de armas, estragos, robos con fuerza y falsificación de documento. Además de por la muerte de Lluch, por el que fue condenado a 33 años, Armendaritz fue condenado a otros 34 años por el asesinato del concejal del PP en Sant Adriá de Besós, José Luis Ruiz Casado, y a 47 años de pena por el asesinato del también edil popular en Viladecaballs, Francisco Cano Consuegra. Este preso de ETA, según informa Interior cumplía condena en la cárcel de A Lama, en Pontevedra, y ha sido trasladado al centro penitenciario de El Dueso, en Cantabria. En la nota emitida hoy el Ejecutivo se asegura que se compromete a hacer frente a su responsabilidad civil y que ha aceptado la legalidad penitenciaria. Armendaritz ha sido progresado a segundo grado.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha denunciado lo que considera que se ha convertido en «una tradicion» por parte del Ministerio del Interior y que pasa por comunicarles de modo periódico a través del correo electrónico los acercamientos semanales que aprueba los viernes. Lamenta que «de un tiempo a esta parte» entre ellos figuren con frecuencia presos condenados por delitos de sangre hasta sumar 11 casos por ahora. Subraya que el incremento de los traslados está generando nuevos «núcleos de presos» en algunas prisiones, como la de Logroño, donde cumplen condena ya 13 internos que pertenecieron a ETA.

2.775 años de condena

La AVT exige al Gobierno de Pedro Sánchez que «rompa cualquier negociación sobre presos» que pueda tener abierta con EH Bildu, «los herederos del brazo político de ETA» y retome una política penitenciaria basada en la reinserción: «Una reinserción que para ser sincera debe sustentarse en la colaboración con la justicia». Denuncia además que mientras estos acercamientos se intensifican «los terroristas siguen siendo recibidos en la calle como héroes» y las víctimas del terrorismo deben soportar ver cómo «los asesinos de sus seres queridos son trasladados a sus ‘núcleos familiares'».

Entre los reclusos acercados a Euskadi también figura Gorka Loran, hasta ahora preso en la cárcel de Algeciras y que ha ingresado en la prisión de Dueñas, en Palencia. Encarcelado desde diciembre de 2003, Interior asegura que cumple una condena de 20 años por colaboración con banda armada, tentativa de homicidio y depósito de armas. En diciembre de hace dos años cumplió las tres cuartas partes de la condena. Según informa la AVT, Loran fue en realidad condenado a 2.775 años de prisión por la colocación de 28 kilos de dinamita en el Intercity Madrid-Irún en la Nochebuena de 2003. El explosivo oculto en el tren, que circulaba con 184 personas abordo, pudo ser desactivado por la policía antes de que explotará a las 15.55 horas, hora para la que estaba programado.

Otro de los etarras a los que se ha trasladado es Jesús Arcáuz Arana, alias ‘Josu de Mondragón’. Hasta ahora cumplía condena en la cárcel de Murcia II y ha sido trasladado a la cárcel de Valladolid. Cumple una pena de 30 años por atentados, homicidios fustrados, estragos y terrorismo. Hace cuatro años que completó las tres cuartas partes de la pena. La AVT recuerda que sus condenas en realidad suman 145 años por el envío en 1989 de un paquete bomba, que pudo ser desactivado, a un funcionario de prisiones, por el lanzamiento de una granada que no explotó contra un cuartel en Amorebieta en 1990 y por la entrega de material para la comisión de un atentado contra otro cuartel en Aldapeta, además de por un ataque con granadas contra otro cuartel de la Guardia Civil.

Dos a ‘El Dueso’

El cuarto preso que ha sido acercado es Unai Fano, desde la cárcel de Soria a la prisión de Basauri, en Vizcaya. Cumple 20 años de condena desde 2008 por pertenencia a ETA, tenencia de explosivos, armas, robo y hurto, recuerda Interior. Es el único, según la información facilitada, que ha reconocido por escrito el dolor causado. Fano fue detenido en Francia y posteriormente entregado a España.

Por último, Juan Carlos Herrador, que cumple una condena de 19 años por pertenencia a banda armada y depósito de armas, ha sido acercado desde la cárcel de Ocaña I en Toledo a la prisión de El Dueso, en Cantabria, la misma a la que ha sido acercado Armendaritz.

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