El rey Felipe VI ha trasladado su «cariño y admiración» a la Legión tras presidir este domingo los actos conmemorativos del centenario de su creación en la base militar Álvarez de Sotomayor de Viator (Almería).

Así se lo ha trasladado al general jefe de la Brigada ‘Alfonso XIII’ de la Legión, Marcos Llago, poco antes de concluir el acto y después de descubrir una placa conmemorativa en la nueva tribuna de honor del Patio de Armas de la base, que recuerda la visita del monarca junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Francisco Javier Varela.

Ha sido un acto marcado por la COVID-19, con mascarillas, sin público y con un despliegue reducido para una parada militar de este tipo, sin discursos del rey, la ministra o autoridades militares, pero solemne en su desarrollo y ejecución, informa Efe.

A las doce en punto, con precisión castrense, el rey ha sido recibido con el himno de España y salvas de artillería, tras lo que el monarca ha podido saludar a las unidades formadas como compañía de honores, entre ellas el tercio ‘Don Juan de Austria’ 3º de La Legión, dos jefes de Sección y cinco pelotones con sus jefes y la escuadra de Gastadores; la Bandera de Cuartel General; la unidad de Música y el Grupo Logístico.

Millán-Astray, «visionario»

Posteriormente, el suboficial del Cuartel Mayor de la Brigada ha leído una breve reseña histórica de la Legión desde su creación por el teniente coronel José Millán-Astray, un «jefe carismático y visionario», pasando por el alistamiento de su primer hombre, precisamente un 20 de septiembre de 1920, fecha que se toma como referencia para celebrar el centenario.

Desde entonces, el «largo caminar de esta centenaria Legión ha sido jalonado por 9.720 muertos, 36.205 heridos, 23 laureados, 7 laureadas colectivas, 226 medallas militares individuales, 22 medallas militares colectivas y 22.561 Cruces al Mérito Militar con distintivo Rojo», ha resaltado.

«Desde sus orígenes y, en particular, desde el inicio del despliegue de fuerzas españolas en misiones en el exterior en 1989 hasta nuestros días, ha sido un actor de especial relevancia junto al resto de unidades de las Fuerzas Armadas, mostrando su entrega y permanente disponibilidad a ser empleada en los escenarios más demandantes o allá donde se le ordene», ha incidido.

El acto ha continuado con un homenaje a los caídos durante «todos los tiempos» y que dieron su vida por España con una descarga de fusilería que ha roto el silencio iniciado tras la entrega de una corona de flores a los pies del Cristo de la Buena Muerte, que ha dejado una comitiva de guiones a paso lento a lo largo del Patio de Armas mientras sus compañeros entonaban El novio de la muerte.

Tras recitar dos espíritus del credo legionario, cantar el himno de la legión y la primera parte de Tercios heroicos, y escuchar la oración del capellán para todos aquellos que «murieron con nobleza y honor», la enseña ha abandonado el Patio de Armas y se ha producido la «dislocación» de las unidades en formación, llevándose a cabo entonces un desfile motorizado de vehículos de la Legión.

Ha sido entonces cuando el rey ha descubierto la placa conmemorativa junto al general Marcos Llago, quien ha podido recibir de Felipe VI el «cariño y admiración» que siente por los hombres y mujeres de La Legión, que pese a no haber podido celebrar su centenario con todos los actividades y eventos previstos, sí ha contado con el respaldo del monarca en una fecha esperada por los militares.