“Vamos a cambiar Europa y a aportar sentido común”. Es el grito de guerra de Matteo Salvini (Milán, 1973), quien presenta este lunes en Milán su manifiesto soberanista con el fin de aunar a los partidos populistas, euroescépticos y anti inmigración, y así ser la fuerza más votada en las elecciones europeas del 23 y el 26 de mayo.

En caso de que el Reino Unido participe, si finalmente la prórroga del Brexit se prolonga hasta final de año, su peso será mayor. Si se sumaran todos los grupos euroescépticos, contarían con más representantes que el Partido Popular Europeo. Así lo anticipa un estudio de poll of polls de Politico. Si no están los británicos, se calcula que pueden superar el 25% de los votos.

Al encuentro del lunes en Milán han acudido representantes de Alternativa para Alemania (AfD), del Partido del Pueblo Danés y de los Auténticos Finlandeses. “Nuestro objetivo es que seamos el primer grupo del próximo Parlamento Europeo”, ha confirmado Salvini en Milán.

Jörg Meuthen, copresidente de la la AfD, ha anunciado la creación de la Alianza Europea para los Pueblos y las Naciones, una «nueva casa» donde son bienvenidos «todos los partidos conservadores, libres y patriotas”. Van a mostrar su fuerza con una concentración en Milán el 18 de mayo.

Cuentan, en principio, con el apoyo de Marine Le Pen, líder de Reagrupación Nacional, con quien Salvini se ha visto el viernes en París.

El objetivo es que estas formaciones se sumen a lo que hasta ahora se denominaba la Europa de las Naciones y las Libertades, donde confluyen la Liga, el partido de Le Pen, Partido de la Libertad de Austria, Vlaams Belang belga y Libertad y Democracia Directa de República Checa.

Alternativa para Alemania estaba en el grupo Europa de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD), junto al UKIP de Nigel Farage, promotor del Brexit, entre otros.

Salvini está intentado también seducir al Fidesz, que lidera Viktor Orban, aún en el Partido Popular Europeo, aunque suspendido, y al polaco Libertad y Justicia (PiS), integrado en el grupo de los Conservadores y Reformistas europeas (ECR).

Orban acaba de presentar su programa para las elecciones europeas, basado en el rechazo a la inmigración, y ha insistido en sus críticas al presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker. Para Orban, estas elecciones son una batalla entre fuerzas anti inmigración y pro inmigración. Salvini está en esa línea con su continua negativa al desembarco de inmigrantes salvados en aguas internacionales.

Sus previsibles 13 escaños, según la última proyección del Parlamento Europeo, vienen bien al PPE pero cada vez es más evidente que el Fidesz se sumará a los euroescépticos, bien a los conservadores o a la Europa de las Naciones.

Puntos en común con Vox

También ha lanzado sus redes a los españoles de Vox, partido con el que “nos unen muchos puntos de acuerdo en los programas”. Salvini dice haber invitado al partido de Santiago Abascal al encuentro de Milán, pero en Vox no confirman su asistencia.

Abascal ha dejado cualquier tipo de alianza para después de las elecciones. Mantiene que se unirán, en el caso de hacerlo, “al grupo que mejor defienda los intereses de España”.

Pero en Vox no descartan ir por libre. Ahora las relaciones con la Liga son mejores, pero en tiempos les distanció mucho la cercanía de la Liga (que nace como partido regionalista) con los nacionalistas catalanes y vascos.

La diferencia entre nosotros y otros es que muchos han de buscar fuera alianzas… pero la Liga les invita a venir a Italia», dice Salvini

“La diferencia entre nosotros y otros es que muchos han de buscar fuera alianzas pero nosotros…  pero es la Liga la que invita a los movimientos europeos a venir a Italia, Nuestro país es central, gracias a este gobierno”, señalaba el líder de la Liga, con una prepotencia que a muchos no habrá gustado.

En su manifiesto soberanista, Salvini “subraya y reafirma los comunes valores cristianos, defiende la identidad nacional y la supremacía de la Constitución nacional sobre las directivas y leyes europeas”. Apela contra el poder franco-alemán que busca avanzar en la integración europea.

Política anti inmigración

Guste su estilo o no, Salvini es el referente de la derecha populista en Europa por su éxito en Italia. Su política anti inmigración que tantas críticas le acarrea fuera es uno de los factores por los que cada vez más italianos le apoyan.

“A favor tiene que es el líder populista en el poder más valorado en uno de los países más importantes de Europa. Eso le da garantías para convertirse en el líder efectivo”, señala Jorge del Palacio, profesor de Historia de las Ideas Políticas en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Curiosamente Marine Le Pen fue el referente de Matteo Salvini, cuando los dos coincidieron en el Parlamento Europeo. Con Le Pen tiene muy buena química personal. Coinciden en esa visión más amplia que tiene como objetivo “la gente corriente”, aunque mencionen los valores tradicionales lo hacen como cuestión más identitaria cultural (frente a la cultura musulmana) que religiosa.

Salvini fue elegido como europarlamentario por primera vez en 2004. En una entrevista en Politico, Salvini reconocía cómo en el Parlamento Europeo “aprendí cómo funcionan las cosas. Me abrió el mundo”. Invitó, emocionado, a sus padres a su toma de posesión en Estrasburgo.

La Europa de los Pueblos es su motor. No quieren disolver Europa sino que los países refuercen su soberanía», dice Jorge del Palacio

Según Jorge del Palacio, coautor de Geografía del Populismo, “la idea de la Europa de los Pueblos es su motor. No quieren disolver Europa sino que los países refuercen su soberanía. Lo que no admiten es que el horizonte de la UE sea la superación de los Estados nación. Por eso se llaman soberanistas. La idea de Europa no puede suponer a largo plazo la superación de los Estados nación.

De momento el sueño de Salvini de crear una Liga de Ligas, o una Internacional Soberanista, no deja de ser una idea que sobre todo ven factible Salvini y Steve Bannon, el ideólogo que pretende expandir el movimiento ultraconservador y nacionalista que llegó a la Casa Blanca con Donald Trump. Bannon lo llama la “revolución global de la gente corriente”.

Salvini se siente y se comporta como gente corriente. Viste de manera informal siempre que puede y se expresa de manera llana. En las redes sociales se muestra como un colega del que accede a sus comentarios.

Es el ministro del Interior y viceministro de uno de los países con mayor peso en la Unión Europea. En realidad, es quien está al frente. Su alianza con el Movimiento 5 Estrellas hizo posible un gobierno populista puro, con dos fuerzas antitéticas en términos políticos tradicionales.

Casi un año después, Salvini es el político más popular de Italia. La Liga acaba de vencer en la Basilicata, bastión de izquierdas desde hace 24 años. Según Jorge del Palacio, “el éxito de Salvini es que viene de un partido con larga experiencia y capacidad de gestión allí donde ha gobernado. En eso fallan otros partidos populistas, que se han montado en una ola de indignación, pero no tiene el aval de una gestión”.

La batalla europea

Una vez conquistada Italia, su próxima batalla es Europa. La Liga será, según los sondeos, el segundo partido con más europarlamentarios después de los democristianos y socialcristianos alemanes. Las encuestas atribuyen a la Liga al menos 27 escaños (tenía cinco en 2014) y CDU y CSU rondarán los 33.

En una entrevista publicada en El País Steve Bannon aseguraba que estas elecciones europeas son decisivas. “Son las más importantes en la historia de la UE. Marcarán el cambio en una dirección u otra. Cuanta más participación haya, mayor será la victoria del movimiento populista·.

Y lo decía desde Italia, su base de operaciones desde que descubrió la gran capacidad de movilización de Salvini. Desde Roma impulsa el Movimiento, que pretende esa revolución global de la gente corriente.  Cerca de la capital italiana, en la cartuja de Trisulti, es donde se ha creado la escuela de líderes ultraconservadores en la que participa en seminarios y charlas. Es artífice de este proyecto junto a Bannon el director del think-tank Dignitatis Humanae Institute, Benjamin Harnwell, opuesto al Papa Francisco.

Salvini y Orban son, a su juicio, “los políticos más importantes hoy en Europa”. Orban ve con buenos ojos a Salvini, un héroe en la batalla anti inmigración,  pero sigue habiendo importantes divergencias entre el populismo en los países del Grupo de Visegrado y en los nórdicos o en los países del Sur de Europa.

Las divergencias

De hecho, en la Cámara saliente había tres grupos populistas conservadores: la Europa de las Naciones y las Libertades (ENF, 35 escaños), los Conservadores y Reformistas (ECR, 73) y Europa de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD, 43). Suman 151 de 750. Hay otro grupo anti establishment en la izquierda (Izquierda Unida Europea//Izquierda Verde Nórdica).

El último sondeo poll of the polls by Politico revela que en caso de que los británicos mantengan sus escaños y el total siga siendo 750 el grupo euroescéptico puede llegar a los 183 escaños, más que el Partido Popular Europeo que tendría 174 eurodiputados y los socialdemócratas 154.

Sin embargo, el objetivo es que el Reino Unido esté fuera de la UE antes de que se forme el nuevo Parlamento Europeo, el próximo 2 de julio, si bien cada día que pase se hace más difícil debido al bloqueo político sobre el Brexit

En un estudio publicado en febrero, el think tank European Council for Foreign Relations (ECFR) alertaba sobre el riesgo de paralización en el avance de la construcción europea que supondría que los euroescépticos contaran con un tercio del Europarlamento. Más aún si  actuaran con una sola voz, lo que de momento parece complicado. Por algo son soberanistas. .

Para que se unan los tres grupos hará falta mucho poder de convicción por parte de Salvini, Le Pen y sus aliados. Luis Cornago, analista de riesgo en Teneo, ha estudiado en profundidad la diversidad de estos grupos anti establishment en el Parlamento Europeo, como expone en un artículo publicado en Agenda Pública.

Estos partidos coinciden en cuestión de inmigración pero lo tienen más difícil para cooperar sobre Rusia, o comercio internacional», dice Luis Cornago

“Estos partidos coinciden en cuestión de inmigración pero en otros asuntos lo tienen más difícil para cooperar, desde la relación con Rusia (Salvini admira a Putin y polacos y húngaros al contrario), o los planteamientos económicos, porque unos son más liberales (La Liga) y otros más proteccionistas (Frente Nacional)”, explica Cornago desde Londres.

Según Luis Cornago, Vox y la Liga coinciden en cuestión migratoria, o en economía pues están a favor de eliminar impuestos, pero Vox es centralista y la Liga no, lo que les ha distanciado durante tiempo.

Vox ha explorado recientemente el acercamiento al Partido de la Justicia polaco. En cuestión de defensa de valores católicos tradicionales estarían más cerca de polacos o húngaros.

“Si se llegan a cohesionar habría que estar muy preocupados porque cada vez son más, y además hablan de reformular Europa y están en contra de la Europa federal. El Brexit ha vacunado a estos partidos. El riesgo es de paralización y de una Europa más disfuncional”, señala este analista

Si hubiera un líder que pudiera ser ese rey de los populistas, Salvini sería la mejor opción. “Tiene tirón, maneja bien las redes sociales y, sobre todo, está en ascenso desde que llegó al poder”, apunta el analista.

Sería curioso que un euroescéptico fuera quien salve Europa, quien diera un nuevo rumbo», afirma Salvini

Cuando le han preguntado a Salvini si se vería como aspirante a la Comisión Europea de los euroescétpicos, reconoce que sería un reto. “Si no hubiera nadie más y me lo pidieran. Sería curioso que un euroescéptico fuera quien salve a Europa, quien diera una nueva vida a Europa”.

Sería una Europa de puertas cerradas, donde cada nación miraría solo por su interés, una Europa divisiva y excluyente. La gente corriente perdería muchos de los beneficios de los que ahora disfruta gracias a formar parte de una comunidad de valores e intereses.