Matteo Renzi, ex primer ministro de Italia, en un acto reciente.

Matteo Renzi, ex primer ministro de Italia y fundador de Italia Vive. EFE

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Matteo Renzi, Maquiavelo 2.0

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Matteo Renzi, Maquiavelo 2.0

El ex líder del Partido Democrático fundará Italia Viva, una formación europeísta y de centro, tras avalar la alianza con 5 Estrellas

“He hecho una jugada maquiavélica. Y para mí Maquiavelo es magnífico”. Así explicaba el florentino Matteo Renzi (1975) esta semana en el programa televisivo Porta a Porta su último giro de guion en una Italia muy acostumbrada a los sobresaltos políticos.

Tras apadrinar este verano el pacto de gobierno entre la formación que ha liderado hasta marzo de 2018, el Partido Democrático, y el Movimiento 5 Estrellas, el ex primer ministro italiano ha anunciado que va a fundar un nuevo partido de centro que se llamará Italia Viva. Renzi añadía que Maquiavelo va más allá del fin justifica los medios.

“Quiero mucho al Partido Democrático. Durante siete años he intentado, día tras día, dedicar al partido mi experiencia política, a pesar de que las divisiones y litigios eran habituales. Ya no funciona un partido del siglo XIX. Necesitamos algo nuevo, alegre y divertido”, explicaba en Porta a Porta. Ha nacido Italia Viva, el último experimento de un político incombustible.

Matteo Renzi, con gran dominio comunicativo, eligió la prensa tradicional, las páginas de La Repubblica, para anunciar que dejaba el Partido Democrático, ahora liderado por Nicola Zingaretti. “Será para bien de todos. Zingaretti ya no podrá decir como excusa que no controla a los parlamentarios. El gobierno ampliará su consenso en el Parlamento”.

Confesaba Matteo Renzi en la entrevista en Porta a Porta que apenas pegó ojo después de dar a conocer sus planes de cara al otoño. El bautizo de Italia Viva tendrá lugar el 19 de octubre, cuando se celebre La Leopolda, la tradicional reunión de renzistas en la que fuera sede de la estación de ferrocarril de Florencia. Será entonces cuando se funde Italia Viva y se presente el programa ideológico y su hoja de ruta. Ahora es un grupo parlamentario en ebullición.

Ese mismo día, el 19 de octubre, Matteo Salvini ha llamado a sus seguidores a manifestarse en Roma para pedir elecciones. Salvini quiere agitar la calle, lo que se le da de maravilla. Este viernes ha logrado un apoyo internacional que le faltaba con la visita de Santiago Abascal, líder de Vox. De todas maneras, Vox y la Liga están en distintos grupos políticos en el Parlamento Europeo.

También hizo el anuncio en su red social favorita, Facebook. Señala cómo se ha lanzado a fundar “una casa nueva”. Y da pistas de cómo será esa “Casa”: “Será una Casa joven, innovadora, feminista, donde se lancen ideas y propuestas para Italia y para nuestra Europa. Es un espacio enorme para una política diversa. Para una política viva, hecha con pasión y participación”.

Ho deciso di lasciare il Pd e di costruire insieme ad altri una Casa nuova per fare politica in modo diverso. Dopo sette…

Geplaatst door Matteo Renzi op Maandag 16 september 2019

Lo que ha sorprendido no es lo que ha hecho Renzi sino el momento elegido y su maniobra previa.

Rebobinemos hasta agosto porque el panorama político italiano ha dado un giro de 180 grados. Después de un tour playero y mitinero, el líder de la Liga, Matteo Salvini, entonces ministro del Interior, lanzó un órdago a su socio de gobierno, el Movimiento 5 Estrellas y al primer ministro, Giuseppe Conte.

A principios de agosto, cuando toda Italia, sobre todo la Italia política se estiraba al sol, daba por finiquitada la coalición, con la excusa del rechazo de los grillini al AVE entre Turín y Lyon, y pedía que se convocaran elecciones anticipadas. Para ello anunció una moción de censura contra Conte.

Las encuestas situaban a la Liga por encima del 37% y Salvini vio la ocasión de desentenderse de Conte, de 5 Estrellas y con un socio pequeño como Fratelli d’Italia en el peor de los casos hacerse con el gobierno y ser primer ministro. Los buenos resultados en las europeas del 26 de mayo, 34,33% de los votos, indicaban que las encuestas eran creíbles.

Salvini contaba con que no había alternativa posible a la alianza que con dificultades forjaron la Liga y 5 Stelle hace poco más de un año. En las elecciones de marzo de 2018 el Movimiento 5 Estrellas fue el partido más votado, pero lejos de la mayoría. Tampoco las fuerzas de derecha (Fuerza Italia, Liga y Fratelli) sumaban.

El Partido Democrático se opuso tajantemente a hablar con los grillini, que habían mostrado a su vez su rechazo al PD, y sobre todo a Renzi. ¿Cómo iban a entenderse apenas un año después?

Para sorpresa de Salvini, se aliaron los planetas (líderes políticos rivales) en su contra, incluido el primer ministro, Giuseppe Conte, aquel profesor de Derecho sin experiencia que en la sesión en el Senado del 20 de agosto le dio un repaso a Salvini que pasará a la historia de la Cámara. Acusó al líder de la Liga, que ya se veía en el Palazzo Chigi, de ser “un irresponsable” y de “perseguir los intereses de su partido y los suyos propios” y no pensar en el bien del país.

En ese golpe a Matteo Salvini fue clave el papel de Matteo Renzi. El Partido Democrático sería el segundo más votado en caso de convocatoria electoral, pero lejos de la Liga. Mejoraría sus posiciones, pero Renzi dejaría de tener poder.

El grupo parlamentario actual es el que formó él, no Nicola Zingaretti, a quien en Italia hasta hace poco conocían más por ser el hermano de Luca Zingaretti, el actor que interpreta al inspector Montalbano, el célebre personaje creado por Andrea Camilleri.

De este modo, Renzi, que cuando perdió en marzo de 2018 echó pestes de 5 Estrellas, fue el primero, aunque no el único, en defender la alianza con los grillini. Zingaretti era reticente pero acabó cediendo. El PD aceptó a Conte como primer ministro, como quería el Movimiento 5 Estrellas, y tras unas intensas negociaciones, nació el Conte bis el 5 de septiembre: un gabinete en el que el Partido Democrático casi cuenta con la mitad de las carteras si bien su fuerza en el Parlamento es mucho menor que la de los grillini. Renzi había dado un paso atrás: no quería sentarse en el gobierno. Ahora sabemos la razón.

Es una jugada maquiavélica en el sentido del fin justifica los medios. Era su momento o lo perdía todo. El renzismo podría haber pasado a la Historia», dice Jorge del Palacio

“Es una jugada maquiavélica en el sentido del fin justifica los medios. Era su momento o lo perdía todo. Si el gobierno del PD y 5 Stelle tiene buena trayectoria y se consolida un bloque de izquierdas, el renzismo habría pasado a la Historia”, señala Jorge del Palacio, profesor de Historia del Pensamiento Político en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

En un artículo publicado en El Mundo, titulado Matteo Renzi y la página perdida de Maquiavelo, Del Palacio evocaba una cita menos conocida del autor de El Príncipe que retrata muy bien la maniobra de Renzi con Zingaretti. “Quien propicia el poder del otro, labra su propia ruina”. Es la frase que mejor define a este joven viejo zorro de la política italiana que fue capaz incluso de utilizar a Berlusconi con el Pacto del Nazareno, para sacar adelante la reforma laboral, por ejemplo, y luego dejarlo a un lado y proponer como presidente a Sergio Mattarella, enemigo acérrimo del Cavaliere.

Renzi, que cumple en enero próximo 45 años, no está dispuesto a retirarse. Democristiano de izquierdas, se va a lanzar a redescubrir el centro para salvar a Italia del fracaso de la extrema polarización, reflejada en el anterior gobierno de la Liga (nacionalista y populista) y el Movimiento 5 Estrellas (populista inclasificable).

Ya se han unido a sus filas más de 40 diputados, una quincena de senadores y hasta dos ministras (Agricultura, Teresa Bellanova, e Igualdad, Elena Bonetti). Y va creciendo. Quiere atraer a parlamentarios del PD, pero también de Fuerza Italia. Si hubiera elecciones, ahora apenas contaría con un 5% de apoyo en las urnas. Por eso ha elegido esta “vía palaciega”, en palabras de Salvini. Ya llegará el momento de competir en las urnas. O de asaltar el poder desde el Parlamento.

Un democristiano tuneado

Matteo Renzi, que a sus 39 años se convirtió en febrero de 2014 en el primer ministro más joven de Italia, es, sobre todo, un democristiano, eso sí, del siglo XXI. Por esa razón rechinaba su presencia en el Partido Democrático.

“El Partido Democrático, fundado en 2007, era una formación muy artificial. Se creó para combatir al centroderecha. Confluyen ahí los comunistas, como D’Alema o Bersani, y los democristianos, como Renzi o Mattarella. El partido ha oscilado de la izquierda a la derecha”, señala el historiador Pablo Martín de Santa Olalla, autor de Italia, 2013-2018. Del caos a la esperanza. “Renzi, desde mayo de 2017, cuando fue elegido por segunda vez, estaba convencido de que el PD no podía ser la tercera vía de Blair”.

Renzi es un gran tacticista, siempre ha esbozado la idea de un gran partido nacional, en el centro», dice Pablo Martín de Santa Olalla

Según Martín de Santa Olalla, “Renzi, que es un gran tacticista, siempre ha esbozado la idea de un gran partido nacional, en el centro”. Como la política en Italia se ha polarizado tanto (entre el ultranacionalismo de Salvini y un PD escorado a la izquierda, mientras los grillini se difuminan), Renzi ha visto que queda espacio libre en el centro, una zona templada.

Lo que a partir de ahora va a definir las divisiones en la política italiana será el paradigma europeísmo/antieuropeísmo. Según Martín de Santa Olalla, “Renzi va a jugar claramente la carta europea. Tiene buenos contactos en la Unión Europea. Y Salvini apostará por el antieuropeísmo”.

Muy crítico con Matteo Renzi es el politólogo italiano Gianfranco Pasquino, profesor emérito en la Universidad Johns Hopkins. “Renzi es un político oportunista, no tiene vergüenza ni principios. Ahora puede poner la espada de Damocles sobre la cabeza de Conte (el primer ministro)”.

Renzi es un político oportunista, no tiene vergüenza ni principios. Ahora puede poner la espada de Damocles sobre Conte», señala Gianfranco Pasquino

Renzi, sin haber fundado aún Italia Viva, ya cuenta con suficientes parlamentarios como para ponérselo muy difícil al gobierno del Partido Democrático y 5 Stelle. Va a marcar sus pasos muy de cerca. De momento asegura que apoyará al Conte bis.

Con Conte tiene buena relación personal. Se dice que fue quien introdujo al profesor en la sociedad florentina. Renzi antes que primer ministro solo había sido alcalde de Florencia cinco años. Pero ya entonces maniobró para lograr la jefatura del gobierno, en manos de Enrico Letta, tras hacerse con el liderazgo del Partido Democrático.

Al profesor Gianfranco Pasquino le parece que “no hay espacio en el centro del sistema de los partidos para los admiradores de Renzi, si bien hay entre un 25% y un 30% de electores italianos que cambian de voto cada vez que hay elecciones. Es un electorado muy volátil”.

Según el autor de La democracia italiana. Cómo funciona, “no necesariamente estos votantes tan volátiles no necesariamente van a apoyar a un hombre ambicioso que ha cometido errores monumentales y que es peligroso”.

Jorge del Palacio apunta que es un político que “huele muy bien los tiempos, muy florentino, muy maquiavélico. Es un paradigma de una política personalista. Por eso es difícil interpretar sus pasos”.

Los dos Matteos

Curiosamente Matteo Renzi y Matteo Salvini tienen mucho en común. Son casi de la misma edad (apenas dos años de diferencia): Renzi tiene 44 años y Salvini, 46. Llegaron al liderazgo de su partido en diciembre de 2013.

Y saben lo mucho que importa ser un maestro en comunicación política y el gran poder de penetración de las redes sociales. Matteo Renzi ya operaba a golpe de tuit cuando era primer ministro (febrero de 2014-diciembre 2106) antes de que lo hiciera Salvini.

Renzi le lleva ventaja a Salvini. Ya ha sido primer ministro y logró permanecer en el cargo más de mil días. Es el tercer jefe del Consejo de Ministros italiano que más ha durado en el cargo.

De Renzi destaca el historiador Pablo Martín de Santa Olalla sus extraordinarias dotes comunicativas. “Renzi se maneja muy bien tanto en los mítines, como en las entrevistas y debates. Como todos los políticos de su generación sabe cómo utilizar las redes sociales”.

Es un gran tejedor de pactos. Tiene una gran cintura política. Su mayor defecto es su personalismo y que no tolera que le manden», dice Santa Olalla

Otro de sus talentos, a juicio del autor de Italia, 2013-2018, es su habilidad para tejer pactos. “Tiene una gran cintura política. Su mayor defecto es su personalismo y su carácter fuerte. No tolera que le manden. En eso también coincide con Salvini”.

Su gran error fue ligar su futuro político al referéndum constitucional en el que resultó derrotado en diciembre de 2016. Había prometido dimitir y lo hizo de inmediato. Como virtud, y cita Santa Olalla a Indro Montanelli, fue haber logrado la elección de Sergio Mattarella, un presidente con enorme talla como hombre de Estado.

Made in Italy

Es difícil trasladar un personaje como Matteo Renzi fuera de Italia. El presidente francés, Emmanuel Macron, con su En Marche!, puede ser un referente, pero la idiosincrasia de la política italiana condiciona mucho. Según Jorge del Palacio, lo que en España es el denostado transfuguismo en Italia es una práctica política muy arraigada. «Aquí es extraordinario que alguien cambie de partido, pero en Italia forma parte de la cultura política», señala el coautor de Geografía del Populismo.

Para el profesor Gianfranco Pasquino, autor de El déficit democrática: lo que falta a los sistemas políticos, las instituciones y los partidos, «no hay nadie en España, afortunadamente, que sea como Matteo Renzi. En Europa, Boris Johnson, el primer ministro británico, o el jefe del Gobierno húngaro, Viktor Orban, tienen un estilo político parecido, pero el tejido constitucional de Italia es más sólido que el de Hungría».

Hay políticos españoles que se han acercado a Matteo Renzi en diferentes momentos. Lo hizo el actual jefe del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y también Albert Rivera, cuando todavía se presentaba como un líder centrista y liberal.

«Quien más se parecía era Rivera en cuanto a capacidad comunicativa. Pero ha quedado claro que Rivera tiene menos cintura y menos visión de futuro. El pacto al que se ha negado Rivera con Sánchez lo habría hecho Renzi en tres semanas», afirma Pedro Martín de Santa Olalla, que recuerda la coincidencia de los lemas: Vamos de Ciudadanos y Avanti del PD en 2018.

Decía Maquiavelo que «el león no puede protegerse de las trampas y el zorro no puede defenderse de los lobos. Uno debe ser un zorro para reconocer las trampas y león para asustar a los lobos». Renzi es león, zorro y lobo. Nunca paloma.