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¿Qué fue del 'Tomate'?: dos décadas de programas del corazón en España

‘Tómbola’, ‘Dónde estás corazón’ o ‘Salsa Rosa’: la televisión del corazón fue democracia antes de convertirse en el monopolio que en la actualidad ejerce ‘Sálvame’ y el imperio de Mediaset que dirige Paolo Vasile

Los 20 años del programa del corazón en España.

Los 20 años del programa del corazón en España. CV

El 30 de enero de 2008, Telecinco decide, por medio de un comunicado, que «ha llegado el momento de proponer nuevos retos al talento de Jorge Javier Vázquez, de Carmen Alcayde y de los productores del programa cuando todavía es líder de su franja».

Aquí hay tomate, uno de los buques insignia del canal, se sumergía así en los profundos mares de la denominada telebasura, un pozo sin fondo en el que ya habían caído mitos que no escondían caballos en sus estrategias. Tómbola fue el pilar que dio vida al Acrópolis del corazón en España. El programa de Canal Nou se emitía en una época en la que la televisión local y autonómica podía competir con las cadenas privadas, en un ejercicio pleno de democratización televisiva. Presentado por Ximo Rovira, Tómbola puso sobre la mesa la farándula de Karmele Marchante, el negocio del llanto de Lydia Lozano y el extremismo gesticular de Jesús Mariñas.

Entre polígrafos, exclusivas y declaraciones que rotularon el porvenir de la prensa rosa en la pequeña pantalla, los programas del corazón en la parrilla española han sufrido un terremoto de cambios que los convirtieron de una generalización a un microuniverso. Así, a principios de los 2000, las audiencias podían repartirse entre Tómbola, Aquí hay tomate, Dónde estás corazón (presentado por Jaime Cantizano en Antena 3) o Salsa Rosa (liderado por Santiago Acosta en Telecinco). 20 años después, es el conglomerado mediático de Paolo Vasile el que ha hecho del cotilleo su caviar.

‘Qué fuerte, qué fuerte’: el Tomate se chafa

Aquí hay tomate, el programa que presentaron Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde, fue el primer ejercicio televisivo que empleó el corazón como un saco de boxeo. No solo utilizaron la libertad como unos guantes Everlast con los que sacar mayor provecho al jugo del famoseo, también marcaron un antes y un después en su contenido.

Tras cinco años con buenas audiencias, pero numerosas demandas, Aquí hay tomate se despidió de la parrilla de Telecinco el 1 de febrero de 2008. El desgaste del formato en sus últimos coleteos, la competencia con programas como Sé lo que hicisteis o ¡Fama! A bailar y una audiencia en descenso clavaron la última astilla al icónico programa.

Aquí hay tomate fue líder de su franja entre 2003 y 2008. Arrancó en 2003 en torno al 18% de share y se alzó al 24-25% durante cuatro temporadas seguidas. Sin embargo, en los últimos meses de 2007 y a principios de 2008, el ocaso se hizo más patente. Con su desaparición y el mito de la polémica que rodeó al programa desde su arranque, el Tomate no solo se ganó un espacio en el imaginario popular, también una lista de cheques que abonar a muchos de los famosos que habían recibido el ‘tomatazo’.

Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde, en 'Aquí hay tomate'.
Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde, en Aquí hay tomate. Mediaset

Así, el programa presentado por Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde tuvo que indemnizar, entre muchas, a Terelu Campos con 150.000 euros en 2006 por haber mostrado imágenes con el que por aquel entonces era su pareja, Pipi Estrada. La escena, tildada de contener “un inequívoco componente sexual” según la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, fue aireada en siete programas consecutivos «con gran publicidad previa a su emisión buscando y consiguiendo un aumento de audiencia».

La Audiencia Provincial de Sevilla también tuvo que ratificar una sentencia que condenaba al programa a pagar 90.000 euros a Cayetana Fitz-James Stuart, Duquesa de Alba, por haber vulnerado «gravemente» sus derechos al honor e intimidad en distintas informaciones acerca de una infidelidad de la denunciante.

La individualidad innegable del programa ha provocado todo tipo de ‘homenajes’ en la actualidad: Sálvame dedica una de sus secciones al ‘Tomate’, mientras que Telemadrid comenzó en 2018 a hacer un programa similar bajo las órdenes de Carmen Alcayde y David Valldeperas, El Madroño, que cancelaron en marzo del año pasado.

La vida es una Tómbola

«Antes estábamos acostumbrados a un corazón parecido al de la revista ¡Hola!, en el que se cubrían ciertos personajes de la realeza y al famoso de verdad», explica a El Independiente un experto en análisis de audiencias televisivas. «Tómbola fue el primer programa que democratizó el corazón y lo bajó hacia perfiles nuevos como ‘el novio de’, algo a lo que no estábamos acostumbrados» y abrió la veda para el futuro.

Antes estábamos acostumbrados a un corazón parecido al de la revista ¡Hola!

Tómbola fue el primer programa que democratizó el corazón.

A raíz del éxito del programa de Canal Nou, las cadenas nacionales comenzaron a adaptar el formato para su franja horaria del prime time, donde «cubrían el corazón de un modo más conservador». Así, surgieron Dónde estás corazón, Salsa Rosa o La Noria, un estilo entre Tómbola y el clásico Corazón, corazón de Anne Igartiburu.

En el lado opuesto del ring, «el corazón más violento» que practicaban Alcayde y Jorge Javier. «Se metían en la vida de los personajes públicos más allá de lo que estábamos acostumbrados», afirma el experto. «Telecinco ha arrastrado demandas del Tomate durante años y años».

El ‘Monopoly’ del drama

La llegada del formato Sálvame a la parrilla televisiva de Mediaset fue una revolución. No solo puso a dormir a la competencia, sino que poco a poco ha ido consumiendo más y más contenidos de la pantalla de Telecinco, un poco como el cuñado que en las cenas de Navidad no quiere admitir que gran parte del plato de quisquilla ha terminado en su estómago.

«Telecinco se fue metiendo poco a poco en su propia burbuja del corazón y si no vivías en ella no conocías a los personajes de los que se hablaban», explican desde la empresa.

Tras la despedida de Donde estás corazón en 2011, «Antena 3 abandona el mundo del corazón con un anuncio de que la cadena dejaba de hacer ese tipo de televisión por el bien del espectador», indica. Así, «Telecinco se hace dueño y señor del mundo del corazón y ahora mismo tiene todo el negocio». Con todo el pastel sobre su mesa, «los cachés que se pagaban antiguamente a los personajes del corazón bajaron al instante». Antes, «Bárbara Rey podía ir a las dos cadenas y ver cuál le pagaba más por sentarse en un plató. En el momento en que Telecinco se queda con el monopolio del corazón, la cadena marca el precio», afirma. «Ahora dicen, pues vienes por 5.000 euros o no te sientas, porque ya no hay nadie que te vaya a pagar. Eso provoca que grandes personajes del corazón dejen de aparecer en televisión, porque ya no les interesa».

Reciclado de realities

Después de romper el saco con la avaricia, o en este caso, la voluntad total de apostar por los contenidos del corazón, Telecinco ha sustituido a las celebridades más castizas por robots generados dentro de su propia parrilla. «La cadena lo que hace es sentar todo el día en sus programas a los de Gran Hermano, Mujeres y Hombres y Viceversa o La isla de las tentaciones«. «Es su microuniverso», añade. «Viven de sus personajes y ya no necesitan a nadie externo a ese mundo, porque saben que pagar a uno de las Tentaciones es más barato que cualquier otro que aparezca en revistas potentes», explica.

Telecinco se ha hecho dueño y señor del mundo del corazón.

Es su microuniverso y viven de los personajes de sus realities.

«El principal esqueleto de Telecinco es que el contenido de los realities lo diversifica y toda la parrilla se nutre de ellos, cuando un reality les funciona, tanto en Viva la vida como en Sálvame como en Socialité se pasan horas y horas hablando de sus personajes», admiten fuentes cercanas a la productora La Fábrica de La Tele, la encargada de dar forma al poliédrico conglomerado que presenta Jorge Javier Vázquez. Así, también coinciden con la otra fuente en que dichas figuras «les salen más baratas que una Isabel Presyler o Isabel Pantoja«.

«El secreto de la cadena es que se nutren de lo mismo, todos los programas viven de familias como los Pantoja, los Janeiro y los Matamoros», indican desde la Fábrica de la Tele. «Todas estas historias son como una telenovela de muchos capítulos que no tiene fin. Puedes estar horas y horas, y días y días hablando de lo mismo», afirman.

Así, ambas fuentes denostan que la figura de los personajes o perfiles conocidos que la parrilla de Telecinco explota «se ha devaluado». «Antes, en Sálvame, nos moríamos por tener a una Tamara Falcó hablando de su madre y su novio, pero hoy no nos interesa, porque el público que nos ve se ha acostumbrado a la actualidad de Telecinco», afirma la fuente de la productora. Así, la audiencia del universo Vasile prefiere conocer la última hora de los personajes de la Isla de las tentaciones, líder de audiencia de los jueves, a la actualidad de la familia Falcó.

La principal diferencia entre el Tomate y Sálvame es que en el primero «todavía hablaban de personajes conocidos, pero ahora Telecinco ha llevado su burbuja al extremo». Así, incluso los expertos televisivos coinciden en que el nivel de los programas de corazón ha perdido fuelle. «El corazón, aunque siempre ha estado un poco denostado, ha sido una rama para la que el periodista se formaba, pero ahora cualquiera puede hablar de ello», espeta. «Mira a José Antonio Avilés, ha demostrado que es una persona sin formación, pero como da juego, puede estar ahí sentado».

El corazón ha sido una rama para la que el periodista se formaba, pero ahora tienes que ser un personaje, no un profesional del medio

«En Tómbola, en Dónde estás corazón… todos eran periodistas o paparazzi: tenían estudios, bagaje, habían trabajado en revistas previamente y tenían cierto recorrido en el universo del corazón». Así, afirman que el único requisito para ser colaborador es «haber pasado por un reality» de la cadena. «Ahora tienes que ser personaje, no un profesional del medio. Eso le resta calidad”.

De una franja horaria limitada, a una parrilla repleta

Pasando por alto los programas de emisión diaria, los contenidos puros de prensa rosa en España se limitaban a un día concreto con unas horas específicas. Así, Salsa Rosa y La Noria (ambos previos a la llegada de Sálvame en 2009, aunque el segundo aguantó en parrilla hasta 2012) se ceñían al prime time y late night de los sábados, mientras que el Corazón de Cantizano reclamaba su notoriedad en la misma franja de los viernes.

En la actualidad, solo el diario de Sálvame ocupa cinco horas de las 24 que alimentan las cuotas de pantalla de Mediaset. Después, la versión Deluxe se emite sábados y domingos, mientras que Viva la Vida, presentado por Emma García, ocupa la sobremesa del fin de semana. Por si fuera poco, los sábados y domingos al mediodía, el Socialité de María Patiño hace la competencia al Corazón, corazón de la reconocida Igartiburu. Solo mediante la retroalimentación de contenidos propios y broncas que hayan estallado en los platós, Mediaset consigue sobrevivir a la saturación rosa de su programación.

«Uno de los secretos para que Sálvame se pueda mantener cinco horas en directo diariamente es adaptarse a lo que vaya surgiendo: no tenemos guion, hay una escaleta con los contenidos que se van a emitir en el programa, pero muchas veces se cae y algunas cosas se pierden por tramas nuevas que van surgiendo en directo», afirman fuentes de la Fábrica de la Tele. Por ejemplo, «si Miguel Frigenti saca en directo una noticia de Anabel Pantoja, puedes estar horas y horas viéndola llorar, viendo cómo amenaza con que se va del programa o en sus múltiples facetas. Al final, las tramas nuevas que van surgiendo de forma natural enganchan mucho más que otros contenidos que teníamos preparados para ese día», añaden.

Otra de las fórmulas que explican cómo el corazón se ha convertido en la predilección de Mediaset es que muchos de sus programas «los puedes tener de fondo y no te pierdes», relatan desde la productora. «Si empiezas a ver Sálvame a las 16, pero te quedas dormido hasta las 18, cuando te despiertes van a seguir hablando de Isabel Pantoja y puedes continuar con el hilo de la noticia».

¿Cómo se traduce la predilección por esta rama de contenidos en las audiencias? El experto en datos referentes al share y la cuota de pantalla, admite que, al alargar sus programas hasta altas horas (como es el caso del Deluxe) «les sale una audiencia buena, pero no tienen la cuota de pantalla buena». Así, «cuando decimos que el Deluxe tiene un 15% de cuota de pantalla, de 22:00 a 00:00 te hace un 10%, pero a partir de esas horas alcanza el 20% porque no hay nada en la tele, entonces cuando haces la media te sale un 15%». De esta forma, «cuando mides el minuto a minuto, en el horario de prime time está super flojo», una tendencia que denota que «Telecinco tiene el mismo público todo el día».

“A ver qué cadena supera eso”, espeta Jorge Javier Vázquez en un spot que anuncia la doble sesión de Sálvame Deluxe en sábado y domingo.

Razón no le falta.

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