Tal y como se había anunciado, Tita Cervera y Máximo Huerta protagonizaron la segunda entrega de la temporada de Viajando con Chester, que vio la luz este martes en Cuatro. En el formato de entrevistas de Risto Mejide tuvo un gran protagonismo la familia, y en especial la madre de Huerta, a la que este cuida.

Sin embargo, también hubo tiempo para recorrer su fugaz andanza política por la que algunos le llaman Máximo el Breve: hasta la fecha, no ha habido un ministro en España cuyo mandato dure menos que el suyo, es decir, seis días.

El escritor y comunicador fue Ministro de Cultura y Deportes, una decisión muy cuestionada desde el principio, sobre todo por la gran presencia mediática y en las redes sociales del de Utiel.

El expolítico comentó que se llegó a sentir decepcionado al ver cómo se había gestionado su caso, pues otros compañeros como Pedro Duque fueron más respaldados, mientras que a él no le llamó «nadie»: «Me dolió aquel verano cómo se defendía a otros y a mí no. No lo sé, yo qué sé, hace tanto tiempo… ahora dirán que creo en la teoría de la conspiración y no. No me creo tan importante», recordó.

Y eso no fue todo: señaló que algunos compañeros del Psoe le habían asegurado que todo se trató de una estrategia orquestada por el Gobierno para conseguir propaganda.

«Si lo haces con Carmen Montón no llenas los mismos titulares. Zapatero no lo habría hecho así. Habría salido y habría dicho que era una multa pagada y fin», argumentó Huerta, en alusión al motivo por el que fue apartado de su trayectoria política, una supuesta deuda con Hacienda.

Sin embargo, Pedro Sánchez volvió a contactar con él un mes después para proponerle un nuevo puesto, esta vez en el Instituto Cervantes. «Yo le dije que ni debió ofrecerlo ni yo debía aceptarlo después de todo el revuelo que había habido. Habría sido muy bonito, porque era mi sueño. Pero tenía tanto pánico a la prensa y a los medios digitales que yo no podría haber soportado esa presión», lamentó el entrevistado.