El Gobierno ha aprobado este viernes el proyecto de ley de Educación cuyo articulado busca derogar la Lomce, quitando peso a la asignatura de Religión y a los centros concertados y dejando decidir a las autonomías con lengua cooficial la proporción de uso del castellano.

Lo ha destacado la ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, donde ha afirmado: “el resultado es una educación para el siglo XXI”.

El texto debe pasar ahora al Congreso, pero su tramitación parlamentaria quedará suspendida una vez que el 5 de marzo se disuelvan las Cortes ante la convocatoria electoral anunciada para el 28 de abril.