La inclusión social es una de las prioridades de las políticas sociales. En el último informe AROPE (At Risk Of Poverty and/or Exclusion) que ha presentado la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social se recoge que en el año 2017 el 26,6 % de la población residente en España se encontraba en situación de riesgo.

La inclusión es, pues, una prioridad para nuestra sociedad. Pero ¿qué papel juegan las empresas en este objetivo? La respuesta a esta cuestión es clave para conseguir que los índices de exposición a la pobreza y la exclusión social disminuyan significativamente.

La respuesta de las empresas es clave para lograr la inclusión social

Para contestarla hablamos con Clece, filial de ACS, que desde sus comienzos hace 26 años trabaja en la integración laboral de colectivos vulnerables. Esta empresa de servicios emplea actualmente a más de 75.000 personas en toda España, de las que el 11,6% proceden de colectivos desfavorecidos. En regiones como La Rioja el porcentaje alcanza el 27,3% y en Asturias o Baleares los contratos de inclusión suponen uno de cada cuatro trabajadores.

“Nuestro equipo de selección contempla la inclusión de estas personas como prioridad” afirma Íñigo Camilleri, responsable de selección de Clece. Para esta labor, considera básica la relación que mantiene con 350 asociaciones, fundaciones, entidades sociales (como Arca Empleo) y organismos públicos que les proporcionan candidatos dispuestos y con las que comparten “un objetivo común, que es la inserción laboral y la integración de estos colectivos en nuestra compañía”.

A fin de conseguir esos objetivos, la integración no se limita al momento de la contratación, sino que abarca desde la intermediación a la capacitación, pasando por el apoyo y el posterior seguimiento. Así, Clece emplea en la actualidad a 6.964 personas con diversidad funcional, 297 mujeres víctimas de violencia de género y 1.230 personas en riesgo de exclusión social.

Según el responsable de selección de Clece, lejos de suponer algún inconveniente, estas personas aportan múltiples ventajas para la compañía. “Poner nuestro pequeño granito como organización que no da la espalda a la sociedad para dar una oportunidad a estos colectivos, sensibilizar a nuestros diversos grupos de interés (clientes, empleados, proveedores…), generar sinergias con entidades sociales para llevar a cabo diversos proyectos sociales con los que crecemos mutuamente, visibilidad y reputación de compañía o la celebración de diversos eventos y premios relacionados con la inclusión de colectivos desfavorecidos”, explica Camilleri.

Cerrar el círculo

A su juicio, el hecho de que estas personas hayan vivido situaciones límite supone que tener una oportunidad laboral les lleve a “comportarse de una manera ejemplar”. “Su motivación y actitud suelen ser encomiables, con ganas de hacerlo bien, teniendo presente la oportunidad que tienen entre manos. Hay que tener en cuenta que el logro de poder adquirir autonomía económica en la mayoría de los casos es decisivo para poder lograr una plena integración y autonomía personal. Nosotros lo denominamos, cerrar el círculo”.

Como uno entre tantos, el joven Okechukwu Anaso, sin recursos, formación ni experiencia, consiguió un contrato indefinido con Clece tras pasar por un proceso de formación adecuada y diseñada para su caso específico. Casos como el de Anaso son claro ejemplo de lo que significa la integración en esta compañía, añade Camilleri: “A partir de una colaboración con una asociación del tercer sector, nos llega un trabajador para hacer un curso que nos permite valorar sus aptitudes y especialmente sus actitudes. El compromiso del trabajador nos lleva a ofrecerle una oportunidad de empleo que finalmente acaba en un contrato indefinido. Esta es una de las muchas historias con final feliz que surgen de este tipo de proyectos”.

El final feliz de Anaso, que ahora trabaja como empleado fijo de limpieza en Clece desde noviembre de 2018, ha sido gracias a su esfuerzo y a la apuesta, entre otros, de Daniel Osado, que comenzó formándole y ahora es su encargado. «Cuando surgió la vacante, me pareció necesario comentar el tema de Anaso, que prestaba un servicio inmejorable, su actitud es ideal, súper responsable, puntual y agradable». Este contrato ha sido fundamental para que Anaso pudiera cumplir el mayor de sus deseos: poder traer a su familia a España.