El ex director general de Emergencias del gobierno murciano, Pablo Ruiz Palacios, ha asegurado este miércoles que su decisión de acudir al teatro en plena gota fría en la Región de Murcia «ha sido un error de novato», a pesar de ello lamenta que «haya pesado más una foto hecha en dos horas de descanso después de tres días sin pasar por casa».

Ruiz Palacios no comparte la decisión de su partido, «tomada desde Madrid», y considera que «este repentino y sorprendente» cese «es una decisión completa y absolutamente desproporcionada» porque «no se tiene en cuenta el trabajo realizado desde el minuto uno» y por eso mismo, ha señalado, «no dimití porque moralmente no tengo ningún motivo; tengo la conciencia tranquila».

«Me he llevado un gran desengaño del mundo de la política», ha enfatizado para a continuación anunciar que esta misma mañana ha solicitado su baja como afiliado de Ciudadanos, porque ha pesado más una fotografía en tu tiempo libre «que todo el trabajo, dedicación y resultados del mundo».

Creo que estaba todo controlado en ese momento y esa noche seguí trabajando», ha defendido Ruiz sobre la polémica del teatro

El exalto cargo ha querido destacar el trabajo de todos los profesionales de la Dirección General de Emergencias, especialmente, estos días, así como de Bomberos, Protección Civil, forestales, voluntarios y especialmente los afectados, «un dispositivo de 1.200 personas», ha subrayado, criticando que en Madrid no valoren el trabajo realizado estos días con el paso de la DANA, «que se ha saldado sin víctimas» en la Región.

«No puedo seguir en un partido con el que no comparto esta decisión», ha manifestado, a pesar de todo ello, da las gracias «a los compañeros que me han apoyado desde el primer momento y hasta el final y han creído en mi». Se ha referido a Miguel López Bachero -que dejó de militar también en Cs-, Miguel Garaulet o Ana Martínez Vidal, «que en estos días tan difíciles, se han dirigido a mi a través del teléfono». Posteriormente, también ha hecho mención a la viceportavoz del Gobierno regional, su compañera de partido, Isabel Franco.

«Conciencia muy tranquila»

Especialmente ha tenido unas palabras para el presidente de la Región de Murcia, el ‘popular’ Fernando López Miras, «por su sinceridad al decir que cada vez que fue a la Dirección General de Emergencias, estábamos allí, codo con codo; y por su buen hacer en esta crisis» porque «desde el primer momento, tomó el mando y estuvo mañana, tarde y noche cuando era necesario en todos las reuniones o gabinetes que se celebraron» en la Dirección General de Emergencias. Así como para la consejera de Transparencia, Participación y Administración Pública, Beatriz Ballesteros.

En rueda de prensa, tras conocerse ayer por la tarde su cese por lo que ha recibido entre 300 y 400 mensajes de apoyo de ánimo», ha pedido, nuevamente, perdón por esa imagen, por considerarlo «un error de imagen» pero «en ningún momento, desde que tomé posesión del cargo, desatendí mis obligaciones como director general y me he entregado en cuerpo y alma al servicio de la Consejería y de los murcianos». «No vine a la política del ‘postureo’, vine a trabajar».

«Me voy con la conciencia muy tranquila por haberlo dado todo y por el gran resultado de esa gestión; eso no me lo quita nadie», ha insistido Ruiz Palacios, abogado de profesión, para aclarar que «no vino a la política para ganar dinero, no la necesito para vivir, y tal cual vine, me voy, y desde hoy, me incorporo a mi despacho».

«Si acepté este cargo fue con la ilusión y porque creía de corazón que podía ayudar a los murcianos», si he podido ofender a alguien por ir al teatro durante esas dos horas con mi familia, «pido, nuevamente, disculpas» pero «nunca fue mi intención». Honestamente, ha manifestado, «creo que estaba todo controlado en ese momento y esa noche seguí trabajando».

«Ya no me sorprende nada», ha declarado, aunque reconoce que no actuaría de la misma manera e insiste en no tiene nada que esconder: «salí del ‘112’ a descansar, era mi tiempo privado». Parece ser «que en la política y en los medios hay otra regla, que desconozco, pero no son mis reglas, y obviamente, si se diera otra vez la circunstancia, actuaría de otra manera».