Al menos seis municipios del norte de la Comunidad de Madrid han sufrido en sus farmacias de Buitrago de Lozoya, San Agustín de Guadalix, La Cabrera, Villanueva del Pardillo, Navalcarnero, Las Matas y Vallecas, una oleada de robos, según ha informado el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM).

Afortunadamente, más allá de los daños materiales y la necesidad de reacondicionar los locales, lo que lógicamente ha supuesto un trastorno en la mañana de este sábado para prestar la atención farmacéutica en los municipios donde solo hay esa farmacia, «no ha habido que lamentar daños personales».

Los robos han tenido lugar en la única farmacia de La Cabrera, Buitrago de Lozoya y Las Matas, a los que hay que sumar otras tres de municipios con mayor población, como son Villanueva del Pardillo, Navalcarnero y San Agustín de Guadalix.

Al respecto y en contacto con la Comandancia de Madrid, la Guardia Civil comunica que a estas horas «está investigando cinco hechos cometidos en la demarcación a lo largo de la pasada noche. De momento, no se pueden facilitar datos «que perjudicarían las labores de investigación».

Por su lado, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid ha podido recabar que el «modus operandi» en todos los casos ha sido el mismo: rotura de lunas, robo del dinero para cambio disponible en las cajas y producto, aunque hasta no hacer inventario no es posible determinar cuáles y en qué cantidad.

Asimismo, al COFM se le ha comunicado el robo en una oficina de farmacia en Vallecas, donde únicamente se han llevado la CPU del servidor, algo que los ladrones podrían haber confundido con la caja registradora.

El Colegio mantiene desde la declaración del estado de alarma una estrecha cooperación tanto con la Delegación Provincial de Participación Ciudadana de la Policía Nacional, como con la Guardia Civil, para velar por la seguridad de las oficinas de farmacia, sobre todo, en los horarios en los que son los únicos establecimientos abiertos.

Por ese motivo, el COFM recomendó que a partir de las 19 horas las farmacias dispensasen a través de los guardieros o las vallas y cierres de seguridad.

No obstante, y pese a la colaboración de las Fuerzas de Seguridad del Estado, las farmacias «no están pudiendo evitar los robos nocturnos ni durante el horario de apertura», pese a la constancia de que existe «poco dinero en las oficinas de farmacia, por cuanto los pagos desde la cuarentena se realizan, en la mayoría de los casos, con tarjeta».

Por último, el COFM ha agradecido la colaboración ciudadana en estos «tristes hechos», alertando a la Policía o a la Guardia Civil en cuanto escuchan las alarmas o el estruendo, como ha sido el caso esta pasada madrugada en Buitrago de Lozoya, y la comprensión de la población cuando tiene que ser atendida por guardieros o los cierres de seguridad a partir de determinadas horas.