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Universitarios de vuelta a casa por Navidad: "Mi plan es estar una semana sin salir"

Muchos de ellos van a someterse a tests de antígenos o pruebas PCR antes de realizar el viaje a su ciudad o pueblo de origen

Circulación en la estación de tren Madrid-Puerta de Atocha EP

Una de las cuestiones que más preocupa es la responsabilidad de la gente joven para frenar la tasa de transmisión del Covid-19. Al tener mayor número de contactos sociales puede convertirse en una rápida vía de contagio ante una e hipotética tercera ola. Con la Navidad a la vuelta de la esquina, y las medidas del Gobierno recién anunciadas, muchos jóvenes universitarios que residen en grandes ciudades por estudios o trabajo volverán a sus provincias de origen.

Entre las recomendaciones del Ejecutivo destaca la que apela a los estudiantes que tienen previsto volver a casa por Navidad a limitar las interacciones sociales. Además, se sugiere extremar las medidas de prevención al menos 10 días antes de la fecha prevista de regreso. Ya en el destino, continúa el texto, se pide a la población joven «limitar contactos» e «interactuar sobre todo al aire libre».

Gabriela (21 años), estudiante de Humanidades en Madrid, afirma que lleva varios días guardando una cuarentena voluntaria antes de volver a su pueblo en Asturias. «Me ha abstenido de salir de casa, más allá de hacer la compra, he limitado los contactos estos últimos cinco días y comprobar que todo va bien», expone. Una vez llegue a el Principado tampoco no se moverá en exceso «al menos durante una siete días. «Mi plan es estar es estar una semana sin salir de casa, estaré en contacto con mis padres pero no saldré de mi pueblo».

La joven estudiante detalla a El Independiente que su comarca, durante la pandemia, ha tenido una incidencia «bajísima» en comparación con otros puntos de su comunidad. Nicolás (24 años) explica que, al igual que en otras ocasiones que ha vuelto a su casa en este curso, se realizará un test de antígenos como medida preventiva para «estar más tranquilo». «La semana de antes procuraré no moverme en exceso, además mi padre es mayor de 65 años y mi madre docente», enfatiza el estudiante de máster en la capital mostrando su preocupación.

Los reencuentros también se van a ver trastocados con la batería de limitaciones advertidas por el Ministerio de Sanidad. Álvaro (24 años), estudiante de Comunicación Audiovisual recién graduado, manifiesta que el toque de queda para las 1:30 hará que no pueda salir de fiesta por Nochevieja en su ciudad natal. «En fechas como Nochebuena, al menos en mi caso, es todo en clave más familiar por lo que no voy a notar apenas cambio», opina. «Este año es excepcional y tiene que ser así, no es ningún drama. Siempre me reunía con mis amigos pero vamos a tener que hacer combinaciones raras para vernos todos».

Falsa seguridad en las PCR preventivas

Fernando García López, epidemiólogo y portavoz de la asociación de Salud Pública de Madrid (AMASAP), afirma que la alta interacción social de la población joven es el motivo por el se ponga en entredicho su papel en la transmisión del Covid-19. «Lo fundamental antes de realizar estos desplazamientos navideños es guardar antes una cuarentena preventiva y minimizar los contactos, estar recluido en casa sería la situación ideal», afirma.

Esa persona puede estar en pleno período de incubación y no dar positivo: lo único que aporta es una falsa sensación de seguridad

Fernando García López, epidemiólogo

Por otra parte, el experto en epidemias advierte que la pruebas PCR y de antígenos que muchas personas afirman hacerse previas a los viajes no aseguran que se esté libre de portar el virus. «Esa persona puede estar en pleno período de incubación y no dar positivo», añade. «Esto lo único que aporta es una falsa sensación de seguridad». Por ejemplo, puede realizarse una PCR con resultado negativo y regresas a su provincia natal en los próximos días y haberse contagiado en ese tiempo.

Varios pasajeros esperan con sus maletas en la estación Madrid-Puerta de Atocha. Marta Fernández / Europa Press

En relación con los tests de antígenos, Fernando García asevera que estos no son recomendables en la población general ya que se suelen realizar a contactos estrechos. Su prevalencia en la infección, especialmente en gente joven, es muy baja. «Se deberían de realizar en estos casos», afirma. Por último, el portavoz de la AMASAP sugiere que también se extremen las medidas de prevención durante los desplazamientos, especialmente cuando se utilicen medios de transporte de masas.

Cenas y comidas familiares canceladas

Ana está realizando el MIR en Madrid y también se someterá a una prueba PCR las 24 horas antes de volver a su pueblo natal. «Al estar trabajando en un hospital, más allá de hacérmela, puedo tener el virus. Pero es eso o quedarme aquí sola estas fechas», afirma. Asimismo, detalla que su familia, al haber miembros con mayor riesgo por enfermedades o mayores, han decidido no verse. «Van a ser unas navidades un poco curiosidad, raras, pero ya serán mejores las próximas».

Muchas familias han anulado los encuentros con personas mayores y de riesgo, más allá de la llegada de un miembro que estudie o trabaje fuera. «En mi familia hemos cancelado todas las comidas o cenas. Era un requisito para pasar estas fiestas en mi casa», afirma Pablo (24 años), que trabaja y vive en Barcelona tras haberse graduado recientemente en Madrid. «Iré a ver a mis abuelos, pero por fuera de su casa para decirles hola por la ventana, al menos durante la primera semana».

Además, en la familia de Pablo van a someterse todos a una prueba PCR o test de antígenos para «estar tranquilos» todas las fiestas. En último lugar, al volver a su municipio en Galicia no podrá quedar con sus amigos. Por el momento, la Xunta establece un cierre perimetral entre todos los municipios entre sí. Los jóvenes y sus familias demuestran así un extra de responsabilidad social, más allá de las medidas de contención anunciadas por el Ministerio de Sanidad.

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