El Museu de Lleida y Editorial Milenio han presentado este jueves el libro Del Museu Diocesà al Museu de Lleida, de la historiadora y conservadora del Museo de Lleida, Carmen Berlabé, que describe la formación de la colección de la galería e incluye la entrada de la policía judicial y la Guardia Civil el 11 de diciembre para trasladar 44 piezas al Monasterio de Sijena cumpliendo una ejecución provisional de una sentencia que no da por válida la compra del arte por parte de la Generalitat.

Este libro cuenta la historia y vicisitudes del Museu Diocesà de Lleida: su fundación por parte del obispo Josep Meseguer, en el contexto de las directrices vaticanas, los daños causados en las obras debido a la Guerra Civil Española, los años de posguerra y el empuje de las instituciones con la creación de un nuevo ente museístico, el Museo de Lleida, al que llega la colección diocesana, han informado en sendos comunicados el museo la editorial.

Largo proceso de reclamaciones

El libro analiza el acontecimiento que ha marcado en clave de litigio las relaciones entre Catalunya y Aragón, como la segregación del obispado de Lleida y la incorporación de las parroquias segregadas al nuevo obispado de Barbastro-Monzón, que ha comportado un largo proceso de reclamaciones en tribunales eclesiásticos y civiles, el último esta semana, con la reclamación por parte de la diócesis aragonesa de 111 piezas originarias de iglesias de la Franja al Obispado de Lleida y al Consorci de Museu.

El libro está actualizado hasta los últimos hechos que afectan al Museo y que culminan el 11 de diciembre de 2017, con la entrada de la policía judicial y la Guardia Civil en el equipamiento para trasladar a Sijena las obras de arte en litigio.

«No he pretendido hacer la historia de cada objeto que forma parte del museo, esto ya lo hice para la tesina de licenciatura. Ahora se pretende mostrar la secuencia lógica de la formación de una colección y de la política patrimonial del obispo Meseguer, ejercida desde aquella sensibilidad artística que le caracterizó y que transformó, por la alquimia de la responsabilidad y la buena fe, las transacciones mercantiles en actos de amor», explica la autora.