Anónimo. MECD, CDMH, CAUSA-GENERAL, 1811, 13, 9

Anónimo. MECD, CDMH, CAUSA-GENERAL, 1811, 13, 9

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'No pasarán', cuando Madrid se enfrentó a las tropas franquistas

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'No pasarán', cuando Madrid se enfrentó a las tropas franquistas

Fue a principios del mes de noviembre de 1936 cuando la ciudad de Madrid se convirtió en el centro de la Guerra Civil. La Casa de Campo y la orilla izquierda del Manzanares estaban llenas de tropas franquistas que esperaban la orden de entrar en la ciudad para hacerse con ella. Esta no tardó en llegar y los republicanos asumieron la defensa de la ciudad con pocos medios y muchas ganas.

El Gobierno de la República abandonó la capital, se fue a Valencia, y Madrid se llenó de fortificaciones y trincheras. Se llenó de gritos que aseguraban que «los fascistas no iban a pasar». Las tropas franquistas recibieron rápidamente el apoyo de los alemanes, mientras que los republicanos tardaron en ver a las Brigadas Internacionales, que pusieron un pie en la ciudad cuando la batalla ya había empezado y los bombardeos habían convertido a Madrid en la primera capital europea en sufrir un ataque aéreo de esas características.

Evacuación de niños y niñas de la ciudad de Madrid MECD, CDMH, CAUSA-GENERAL, 1813,5,15,25

Evacuación de niños y niñas de la ciudad de Madrid. MECD, CDMH, CAUSA-GENERAL, 1813,5,15,25

La ciudad se llenó de voluntarios y se vació de refugiados, que buscaron un lugar más seguro para resguardarse. Durante 16 días lucharon defendiendo «la libertad» y vencieron. El 23 de noviembre, los rebeldes abandonaron la ciudad. Extenuados, mermados, Franco había tomado la decisión de descartar a Madrid como «objetivo militar preferente».

«Esta renuncia por parte del ejército sublevado supuso una auténtica victoria para el pueblo de Madrid alcanzada gracias a una movilización masiva», aseguran desde el Ayuntamiento de Madrid, que con motivo de los 400 años de la Plaza Mayor y «para defender la Memoria Histórica», presenta No pasarán. Madrid 1936. 16 días, una exposición que muestra a través de fotografías, documentos y testimonios en primera persona lo que ocurrió durante aquellos días en la capital.

Albero y Segovia. Madrid, 1936. Milicianos del 4.º Batallón. MECD, CDMH, CAUSA-GENERAL, 1301,10, 20

Albero y Segovia. Madrid, 1936. Milicianos del 4.º Batallón. MECD, CDMH, CAUSA-GENERAL, 1301,10, 20

«La exposición, que se puede visitar hasta el próximo mes de junio, en lugar de realizar una narración cronológica de los hechos, se estructura en torno a 16 ítems o unidades temáticas por los 16 días que duró la batalla, entre las que se encuentran Luchar, Fortificar, Bombardeos, Solidaridad y El Otro Madrid (donde se mencionan los muertos por parte del bando republicano en Paracuellos del Jarama)», explican. Una estructura que han diseñado para poder narrar la historia «desde el relato de personas anónimas, desde lo colectivo, dejando a un lado los grandes personajes».

Gonzalo Berger, comisario de la muestra junto a Tania Ballò, asegura que «la batalla de Madrid y su resistencia adquieren sentido a partir del comportamiento colectivo de los madrileños. Son ellos los que ganas la batalla. Es el pueblo, sus barrios, sus hombres, sus mujeres… los que dan la cara por la República y por la defensa de la libertad».

Anónimo. Madrid, 1936. Dos milicianos en dirección al frente. MECD, CDMH, CAUSA-GENERAL, 1301,10,54

Anónimo. Madrid, 1936. Dos milicianos en dirección al frente. MECD, CDMH, CAUSA-GENERAL, 1301,10,54

Algo en lo que está de acuerdo Ada Colau. La alcaldesa de Barcelona, que acompañó durante la presentación a Manuela Carmena, aseguró que se trató de una «gesta épica de la batalla de Madrid no es un tema puramente académico sino que es una cuestión de justicia y memoria con los abuelos y abuelas, con los padres y madres que lucharon por la democracia y contra el fascismo».  A lo que Carmena ha añadido que «no se nos puede olvidar que los rebeldes fueron ellos, lo que se saltaron la legalidad».

Colau, que se mostró a favor de la reivindicación de los madrileños anónimos que lucharon durante esos 16 días, le otorgó a Carmena uno de los diez carteles originales que el Ayuntamiento de Barcelona ha donado para la muestra. «En ellos se refleja la solidaridad del pueblo catalán con la población madrileña asediada», alegó. Una población, que según Ballò se debe algo a sí misma. «Madrid tiene que dejar de ser la ciudad franquista por excelencia para convertirse en referente de la libertad y del “No pasarán”. Es necesario reivindicar este episodio histórico en el que Madrid, contra todo pronóstico, consiguió frenar el avance de las tropas franquistas».

Tras la presentación de la muestra, el portavoz del grupo municipal popular en el consistorio, José Luis Martínez-Almeida ha asegurado que esta no es justa con la historia. «Para ofrecer una visión global de la guerra, la muestra también debería hacer referencia a las 8.000 personas que fueron asesinadas en la ciudad de Madrid y que están en las fosas de Paracuellos del Jarama», ha asegurado a La Razón, el mismo diario al que el comisario Berenguer ha asegurado que el último ítem se dedica a dar los nombres y apellidos de los nacionales que fueron asesinados durante esos mismos días a manos del bando republicano.