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Un contrato entre padres e hijos para evitar los riesgos del mal uso del móvil

La iniciativa que propone la Fundación ANAR permitiría que los niños se comprometiesen con los progenitores a, por ejemplo, responder siempre a las llamadas

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Un contrato entre padres e hijos para evitar los riesgos del mal uso del móvil
Las aplicaciones de Whatsapp y Facebook en el teléfono móvil de un usuario.

Las aplicaciones de Whatsapp y Facebook en el teléfono móvil de un usuario. EFE

Resumen:

¿Utilizas tu móvil de forma adecuada? Esta es la pregunta que ha lanzado la Fundación ANAR a padres y madres a los que propone firmar “un contrato” con sus hijos para evitar los riesgos del mal uso del teléfono.

¿Cuántas veces has intentado llamar a tu hijo o hija y pese a que el móvil es una extensión de su mano cada vez que sale no te lo coge? Con la iniciativa de ANAR, ahora los padres podrán tener el compromiso firmado de los menores para, precisamente, responder a esas llamadas.

El contrato, que ha sido propuesto por la Fundación, incluye diecinueve cláusulas entre las que ambas partes se comprometen a mantener una comunicación “abierta, continua y a dialogar sobre las dudas y desacuerdos”.

Este documento, del que ANAR aclara que no sería jurídicamente vinculante, hace especial hincapié en que los tutores legales son responsables ante la ley del uso que hagan los menores de estos dispositivos.

En este sentido, el contrato establece el consentimiento para instalar un control parental, el establecimiento de unos horarios de uso del móvil, la responsabilidad del menor ante una actividad que conlleve un gasto económico o evitar compartir información privada, entre otras cosas.

De esta forma, el contrato advierte del riesgo que conlleva enviar imágenes íntimas de otras personas, ya que se podría incurrir en delito, o propias y de no utilizar el teléfono para dañar a otra persona de cualquier forma.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, casi el 70 % de los menores entre 10 y 15 años tiene teléfono móvil, y a partir de esa edad, la cifra asciende al 95 %, tal y como recuerda ANAR en un comunicado.

Y es que el uso de estos terminales conlleva, además de entretenimiento y comunicación con el entorno, nuevos riesgos para los menores que se ven expuestos a fenómenos como el “ciberacoso”, el “sexting” (envío de mensajes sexuales, eróticos o pornográficos por el móvil) o el “grooming” (engaño mediante una identidad falsa a un menor con intenciones pederastas).

Para protegerlos ante estas nuevas amenazas y aprender a usar de forma responsable estos dispositivos, psicólogos de la Fundación han elaborado este contrato.

“Es necesario pautar desde el inicio con nuestro hijo ese tiempo para que pueda organizarse y avisar a sus amigos de cuándo van a estar disponibles. Así, podemos enseñarles a estructurarse y autorregularse. Para aprender a ser autónomos y gestionar bien su tiempo”, ha explicado el director de programas de Fundación ANAR, Benajamín Ballesteros.

Todas estas medidas intentan fomentar un uso “sano y responsable” de los móviles, que forman parte del día a día de la sociedad, y que “en ningún caso” pueden sustituir las relaciones sociales de forma presencial.

El contrato está disponible en la web de la Fundación (www.anar.org), que también proporciona una guía para que padres y madres sean “críticos consigo mismos” y evalúen cómo usan el teléfono móvil, unas prácticas que acaban imitando sus hijos.