Un centenar de Premios Nacionales, entre ellos Pedro Almodóvar, Antonio Muñoz Molina, Almudena Grandes o Josep María Flotats, preguntan este viernes en una carta abierta «a la Administración» «cómo van a subsistir» porque su futuro es «de una inseguridad aterradora» en un sector «frágil y desprotegido» y sin marco legal específico, a raíz de la crisis del coronavirus.

El promotor de la carta, el músico Cibrán Sierra, miembro del Cuarteto Quiroga, ha explicado a la agencia Efe que no se trata de una queja dirigida al ministro de Cultura o al ministerio «sino a todos los que tienen responsabilidad» en España en materia cultural, un sector, recuerda, del que viven «cerca de un millón de familias».

Esas instancias, ha detallado, son «el Gobierno central» pero también, «comunidades autónomas y ayuntamientos y toda la administración», que deben «asumir sus responsabilidades» sin esperar «al día después».

«No pretendemos que se antepongan las necesidades de nuestro sector a las de ningún otro, ahora que tantos se juegan valientemente la vida por la salud de los demás. Hoy, más que nunca, lo primero es indiscutiblemente lo primero», ha precisado el músico.

«La cultura no es un lujo, pero tampoco es gratis», advierten en su carta y recuerdan que sus profesionales, «no viven del aire que desciende del Parnaso» al contrario de lo que se desprende de algunas declaraciones políticas, «que contribuyen a crear un peligroso clima de opinión en el que se puede llegar a pensar que se autoabastecen de la belleza y del bienestar que contribuyen a crear».

España no puede quedarse impávida viendo cómo naufraga el futuro de aquellos que nos permiten emocionarnos y reencontrarnos con la verdadera esencia de nuestra humanidad», dice la carta

Sierra, Premio Nacional de Música con su Cuarteto en 2018, firma la misiva junto a 95 artistas y creadores como los señalados y otros como Joaquín Achúcarro, Josefina Molina, Marisa Paredes, Santiago Auserón, María Bayo, Miguel Del Arco, José Luis Gómez, Manuel Gutiérrez Aragón, Andrés Lima, Elvira Lindo, Jose Carlos Martínez, Martirio, Antonio Muñoz Molina, Lluís Pasqual, Josep Maria Pou, Jordi Savall o Julieta Serrano.

Tras la publicación de esta carta, titulada Cultura o barbarie, el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, ha escrito en su cuenta de Twitter que los firmantes «tienen mucha razón» y adelanta que trabajan ya «en el día después» y que el próximo lunes retomará «las conversaciones» con las comunidades autónomas, la Femp y los titulares de Cultura de la UE.

«La cultura no es un lujo, ni tampoco es gratis -escribe el ministro copiando lo que dice la carta-. Es un derecho, un bien básico y una industria que representa más del 3% del PIB. Ahora toca salvar vidas y no dejar a nadie atrás, tampoco a los sectores más vulnerables de la cultura. Y en eso estamos desde el gobierno».

Los firmantes recalcan que los creadores son el eslabón más débil porque son «pequeñas empresas sin asalariados y sus trabajadores intermitentes, sin salario fijo, sin contrato estable y huérfanos de un marco legal que contemple las especificidades de su actividad» y miran al futuro «con una inseguridad aterradora, preguntándose cómo van a subsistir».

Creen que la cultura está «totalmente ausente del tormentoso debate público» de estos días, en los que «si las artes llegan a la ciudadanía es gracias a profesionales que «también sufren de manera evidente viendo cómo esta crisis sanitaria está desarmando día a día las endebles estructuras del sector que les da de comer».

Es pertinente, afirman, demandar que la cultura, «el combustible que permite resistir anímicamente», no sea relegada «a la anécdota política» y que «el tejido cultural no se gangrene como consecuencia de esta crisis sanitaria».

Es necesario tomar medidas urgentes, inmediatas y dotadas de concreción presupuestaria: «Más que aplausos, artículos, tuits o recomendaciones, necesitamos que se pongan manos a la obra».

Más que aplausos, artículos, tuits o recomendaciones, necesitamos que se pongan manos a la obra», señalan

Subrayan que, «tras unas semanas de preocupante inacción», el ministerio de Cultura «ha comenzado a dar señales» de que reconoce que el sector necesita «un tratamiento específico».

Los países de nuestro entorno, comparan, ya han tomado decisiones «de calado» para afrontar la situación «dotadas de partidas presupuestarias concretas», como el caso de Portugal, Italia, Francia, el Reino Unido o Alemania, que ha anunciado «un paquete de 50.000 millones de euros» en su ayuda.

«España no puede quedarse impávida viendo cómo naufraga el futuro de aquellos que nos permiten emocionarnos y reencontrarnos con la verdadera esencia de nuestra humanidad», advierten y añaden que una sociedad que no cuida su cultura «está abocada al oscuro abismo de la barbarie. Y la democracia no resistirá semejante cataclismo».