Calor, tiempo libre y ganas de descubrir nuevos horizontes. El verano es la época perfecta para descubrir la literatura erótica y sumergirse en un sinfín de momentos apasionados frente a las aspas del ventilador. El erotismo ha sido uno de los géneros marginados de la cultura literaria hasta no hace demasiado tiempo. Y es que, si bien ha servido de fuente de inspiración para los más grandes artistas en diferentes ámbitos, las lecturas sobre sexo no parecían llegar a normalizarse o naturalizarse al mismo nivel que el resto de temáticas.

Ideas como las fantasías sexuales, los deseos ocultos o las atracciones irresistibles estaban tan rodeadas de tabúes y prejuicios, que no cualquiera se atrevía a reconocer su gusto por ello. Sin embargo, la saga de 50 Sombras de Grey, que incluso se llevó y adaptó al cine, logró destruir muchos de estos obstáculos y acercar la novela erótica a una gran cantidad de personas que impulsaron dicha trilogía a convertirse en un verdadero éxito de masas.

Pero tras ello han salido a la luz muchos otros autores que no se quedan atrás presentando novelas cargadas de pasión, erotismo, amor y sexo. Desde Megan Maxwell con sus libros sensuales y morbosos a Christina Lauren que presentan la confrontación entre el odio y el deseo, a través de parejas que no se soportan pero acaban deseándose, pasando por Elisabet Benavent, que lejos con personajes frescos, jóvenes y naturales, arma historias amor, humor y pasión adictivas desde la primera página, con las que los lectores pueden empatizar de una forma sencilla.

En esta lista se recogen diez de las novelas más interesantes, diferentes y solicitadas de literatura erótica. Tanto si este mundo resulta desconocido, como si ya se ha probado su encanto, esta selección no deja indiferente a ninguna mente.

1. Pídeme lo que quieras

Un libro erótico, sensual y morboso de Megan Maxwell. Esta es la tendencia general de esta escritora, pero en este caso, se trata de una novela que consigue atrapar al lector desde el primer momento ya que reúne fantasías aparentemente comunes de muchas mujeres. La temática gira en torno a un empresario alemán, el cual tras la muerte de su padre decide viajar a España, lugar donde conoce a Judith, una joven de la que se encapricha y con la que entrará en todo tipo de juegos llenos de peticiones y sexo.

2. No te escondo nada

En este caso, se trata de un libro de Sylvia Day donde un hombre aparece por sorpresa en la vida de una mujer. El protagonista en cuestión es guapo, brillante, imprevisible y sensual y acabará gustándole como nadie antes lo había hecho. Es toda una novela provocativa y apasionada, nada fácil de olvidar.

3. Seducción

Es el primero de los libros de toda una saga de narrativa erótica. Fue creada por Ellen Malpas, y narra la historia entre Jesse Ward y una joven diseñadora de interiores. Esta vez el amor también está muy presente en sus páginas, pero se alterna en perfecta medida con la seducción, la dominación, la fantasía y la obsesión.

4. La bruja de los zapatos rojos

Helen C.Rogue cuenta a través de estas páginas la historia de dos jóvenes que se sienten atraídos el uno por el otro pero una serie de circunstancias harán que se distancien. La gran protagonista es la tensión sexual palpable entre ambos y lo que desemboca de ella. Cuando estos se reencuentren vivirán y harán sentir al lector sus deseos sexuales más escondidos y ansiados.

5. Alguien que no soy

La escritora valenciana Elisabet Benavent inauguró con este título su trilogía Mi elección, compuesta además por los títulos Alguien como tú y Alguien como yo. Esta novela es puro fuego y placer para los sentidos, se trata de una narración desenfadada, abierta, sexual, arriesgada y enérgica, pues plantea una pregunta tan complicada de formular como difícil de responder: ¿es posible querer a dos personas a la vez? y la peor… ¿Es posible hacer que funcione?

6. No me prives de tu piel

Eva, la protagonista, se siente vacía, y su vida, tan aburrida como monótona no le depara demasiadas emociones. Por esta razón, Eva decide acudir a un club privado y mantener relaciones a oscuras con un hombre al que no puede ponerle rostro. Ella parece ser consciente de que es un juego muy peligroso y que esos extraños encuentros tienen los días contados. El morbo, la intriga y el erotismo están presentes en todas las líneas de esta extraña y arriesgada novela de sexo.

7. Historia de O

En esta novela, O, una fotógrafa de moda, decide unirse a una fraternidad sadomasoquista para complacer la voluntad de su maestro y amante. A lo largo de la lectura, la joven se adentrará más y más en el mundo sado hasta convertirse en el objeto sexual de todo tipo de prácticas. Se trata de una obra sorprendente, que lleva a cabo un profundo análisis introspectivo entre los límite del dolor y el placer.

8. Mi isla

Mi isla es una historia de amor diferente que reflexiona acerca de cómo lo vivido condiciona muchas veces el futuro. Una novela compuesta de frescura, inocencia, cercanía, ingenio, erotismo y mucho amor. La protagonista no esperaba cómo cambiaría su vida a raíz de la llegada de un huésped a su hostal. Una obra acerca de cómo una relación amorosa puede aunar las emociones, el pasado y las fantasías sexuales de cada uno de los protagonistas.

9. Diario de una voyeur

Maya Reynolds cuenta la historia de la tímida asistente social Sandy Davis. Al parecer, esta sólo tenía un vicio, y es que, al oscurecer, espiaba a sus vecinos durante sus momentos más desinhibidos. Noche tras noche, detrás de cada ventana, en cada dormitorio anónimo, Sandy encontraba material para sus fantasías más salvajes. No hacía daño a nadie. Era sólo un juego. Nadie se iba a enterar. Hasta que una noche sonó el teléfono y alguien pronunció unas inesperadas palabras: «Has sido una niña mala». Él se hace llamar Justice, y también tiene una afición: observar cómo Sandy observa a los demás. Tiene fotos que lo demuestran. Ahora le toca jugar a él.

10. Telany

Se podría decir que Telany es la obra maldita de Oscar Wilde. Se publicó por primera vez en 1893 y, aunque no se ha podido confirmar que la escribió al completo, en 1958  se le atribuyó su autoría. La historia narra el erotismo y la pasión presente en la relación homosexual entre dos jóvenes en el París de finales de siglo XIX y está considera uno de los primeros ejemplos de novela erótica gay. Por esta razón ha estado censurada y ‘mal vista’ por la sociedad muchos años, hasta la normalización de la libre sexualidad.