La vuelta al cole del pasado septiembre generó un debate entre los padres: por un lado aquellos que apoyaban regresar a las aulas y por otro los que lo consideraban una temeridad. Antonio Melero, un padre de Barbate (Cádiz), pertenece al segundo grupo.

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Posted by Antonio Melero Buela on Sunday, November 1, 2020

Antonio es padre de una niña y marido de una mujer contagiadas por coronavirus. Su manifestación en las redes sociales se ha convertido en viral, en ella critica duramente al Gobierno. Considera que si su hija hubiese permanecido sin clases, ni la pequeña ni su esposa estarían ahora ingresadas.

Según ha recogido Telecinco, en el vídeo mencionado Antonio expresa que «Nos reímos mucho y esto no es para reírnos. No nos damos cuenta de lo que estamos haciendo, ni a lo que nos enfrentamos. Somos una panda de inconscientes. Somos unos sumisos del Gobierno. Hacemos lo que quieren que hagamos».

Antonio juzga las directrices de la Administración y la actitud de los ciudadanos, «El viernes pasé por la puerta del colegio a las 14 de la tarde y allí no cabía ni un alfiler, todo el mundo apelotonado. La puerta del juzgado, todo apelotonado. Si te fijas fuera, en los metros o autobuses, todo apelotonado. Encima nos encierran a las 23 de la noche hasta las 06 de la mañana, que es cuando tu puedes salir porque no hay nadie. Durante el día, cuando está todo el bullicio, todo el mundo ‘a la virulé’ «.

«Lo que cuento pasa aquí en Barbate, Cádiz, como ejemplo. Tengo desde el viernes a mi hija y a su madre encerradas en una habitación en Puerto Real con el coronavirus. Mi hija tiene el bazo y el hígado inflamado. Dicen también que puede ser de la enfermedad del beso, y que se le haya complicado con el virus. Están las dos juntas, tienen el apoyo el uno de la otra, pero yo no puedo verlas», añade el padre. 

«Según los médicos, antes de que salga el virus a la luz, se lleva en el cuerpo 10 días, lo que quiere decir que mi hija ha estado 10 días antes de esta semana jugando, andando, hablando y yendo a clase con 22 o 25 alumnos más. Somos unos inconscientes, porque el Gobierno nos ha dicho que llevemos a los niños al colegio, y los estamos llevando al matadero. No te das cuenta hasta que no te pasa lo que me está pasando a mí», denuncia Antonio.

«Tengamos un poco más de mentalidad sobre lo que hacemos. No llevemos a los niños, porque los estamos dejando en una cárcel con 25 niños más. Salen al recreo, se codean, juegan, hablan unos con otros … Y luego nosotros nos ponemos en la puerta a esperarles, sin distancia ninguna. No estamos haciendo nada bien. Me veo en la obligación de decirlo. Lo único que quiero es que seáis conscientes», concluye.