Era una de las retransmisiones más esperadas. Ana Obregón reaparecía en televisión después de un año difícil por la muerte de su hijo Álex Lequio, que falleció el pasado mayo tras dos años enfermo de cáncer. La actriz se ponía tras las cámaras nada más y nada menos que para presentar el especial Campanadas de RTVE junto a Anne Igartiburu desde la Puerta del Sol, en Madrid.

«Estoy muy emocionada. De esta forma, me gustaría darle las gracias de corazón porque he recibido muchísimas muestras cariño. Quería estar aquí para agradecérselo», dijo la presentadora durante la retransmisión. No era la primera vez que Ana Obregón daba la bienvenida al nuevo año en el especial de Nochevieja de la cadena pública. La actriz comenzó su andadura en las Campanadas que despidieron el 1993, junto a Joaquín Prat. Volvió al año siguiente, junto a Ramón García, que se convirtió en un icono de la cadena en su último día del año. Obregón repitió en las Campanadas que cerraron el 2004.

Desde entonces, la que cogió el relevo de Ramón García y de personalidades como Obregón fue Anne Igartiburu, que ha presentado todos los especiales de Fin de Año de TVE desde 2005. Y en esta edición, lo hacía junto a la actriz en tras un año negro en España por el coronavirus.

La emoción fue la principal protagonista del especial. Obregón quiso mandar un «mensaje de esperanza» para las «muchas personas» que han pasado un año difícil y se identifican con ella, que también ha perdido a un ser querido. «Esta noche, cuando suenen las 12 campanadas, sé que los vamos a recordar. Sé que vamos a mirar al futuro con la convicción de que juntos, pero con mucha responsabilidad, saldremos de este túnel», dijo.

«Por la pandemia, también muchísimas por el cáncer, que casi nunca se habla de ello. Por ello, los que son los verdaderos héroes de este año, los que han luchado hasta el final, por los que siguen luchando, voy a pedir un aplauso», añadió. 

La actriz se mostró más emocionada cuando dedicó unas palabras a su hijo Álex, al que mandó un beso al cielo. «El motivo por el que quería estar aquí era para que la gente viese que estoy enviando un mensaje de esperanza aún siendo una madre que ha perdido a un hijo. Sé que todo el mundo lo está pasando mal, algunos peor que otros. Solo depende de nosotros. Con esta pandemia se puede acabar. Ya dispuesto, quiero pedir más dinero para la investigación del cáncer porque cada año mueren muchas personas en España. Son los grandes olvidados»

«Lo más importante en esta vida es dedicar tiempo y amor a las personas que quieres, porque cuando te vas, es lo único que te llevas. Pero para dedicar ese amor y ese tiempo a las personas que quieres, tienes que tener a las personas que quieres contigo. Y para conseguir eso, tenemos que ser responsables».

«El motivo por el que quería estar aquí era para que la gente viese que estoy enviando un mensaje de esperanza aún siendo una madre que ha perdido a un hijo. Sé que todo el mundo lo está pasando mal, algunos peor que otros. Solo depende de nosotros. Con esta pandemia se puede acabar. Ya dispuesto, quiero pedir más dinero para la investigación del cáncer porque cada año mueren muchas personas en España. Son los grandes olvidados», señaló.