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Banksy. El genio sin rostro del arte callejero

Obra de Banksy aparecida en Bristol (Inglaterra)

Obra de Banksy aparecida en Bristol (Inglaterra) EP

Ingenioso, sarcástico y muy, muy rápido. Esto es lo que ha permitido que Banksy, el artista vivo más famoso de la actualidad, nunca haya podido ser descubierto. La semana pasada no fue una excepción. El viernes y el domingo las calles de varias localidades británicas amanecían decoradas con grafitis que, por su aspecto, fueron rápidamente atribuidas al anónimo pintor. Finalmente, el propio artista confirmaba siete días después que las obras eran suyas a través de un vídeo en Instagram.

En Lowestoft aparecían tres nuevos grafitis. En uno de ellos, tres niños visten gorros de papel de periódico y juegan en un barco. En Norfolk se han encontrado con la pintura de una pareja bailando la música interpretada por un acordeonista, misma imagen que la hallada unos días antes en Great Yarmouth. Por último, Suffolk también ha sido uno de los últimos lienzos de Banksy, donde los dibujos de unos niños jugando a ser piratas aparecieron el 8 de agosto.

Una vez más, Banksy ha conseguido salirse con la suya y dejar su huella sin que nadie se diese cuenta. En eso ha consistido su existencia artística: en expresarse a través de los sprays de colores sin que se sepa nada más que él ha estado ahí.

De vándalo a artista

«Grafitero sobrevalorado», así es como se define a sí mismo el anónimo pintor en su única red social: Instagram. Aunque poco se conoce de él, sus inicios en el mundo del street art o arte callejero se remontan a los años 90 en Bristol (Inglaterra), la que se apunta como su ciudad de origen o, al menos, como punto cercano a su lugar de nacimiento.

Tal y como recoge el artista y autor del libro Banksy You Are an Acceptable Level of Threat and if You Were Not You Would Know About It (Banksy eres una amenaza de nivel aceptable y si no lo fueses lo sabrías en castellano) Patrick Potter, Bristol fue una de las ciudades inglesas donde el desarrollo del hip-hop en la cultura y arte tuvo un papel más destacado a nivel nacional. Unido a esto, el signo político extremo izquierdista que siempre ha dominado en la ciudad marcaron el estilo de Banksy.

Así, en pleno apogeo del ‘boom’ del aerosol, el joven artista – que provenía de una familia humilde – encontraba en la calle una forma de criticar el mundo del arte más tradicional, basado en el capitalismo y egocentrismo. Una forma de cultura exclusiva y promotora de la sectorización entre las clases altas y bajas. De acuerdo al que fue durante años el fotógrafo y agente de Banksy, Steve Lazarides: «el arte del grafiti era para pobres, para los que no íbamos a galerías o no tuvimos una educación privada».

Con la necesidad de pintar rápidamente sus obras para evitar ser arrestado por los policías o ser grabado por las cámaras CCTV – representadas en multitud de ocasiones a modo de crítica y mofa de las autoridades -, Banksy comenzó a utilizar los que hoy se han convertido en su marca personal: los stencils o plantillas.

Su trabajo es un desafío para el sistema, una protesta, una marca extremadamente bien construida, un misterio, una desobediencia a la ley…

Alexander nachkebiya, comisario de la exposición BANKSY. The Street is a Canvas

Con la llegada de los grafitis de Banksy a diferentes ciudades del mundo durante los años 2000, su fama fue creciendo. Fuera de Inglaterra – donde Bristol y Londres son la meca para poder apreciar su arte -, la firma del pintor se encuentra en España, Estados Unidos, Francia, Austria o incluso en territorios en conflicto, como Palestina.

Lo que llamó la atención de los habitantes de todos estos lugares es el tono político adoptado por el artista. Más allá de plasmar una imagen, con sus aerosoles Banksy era y es capaz de hacer reflexionar sobre la situación política, social o económica de un país; realizando una dura crítica de temas complejos mediante la simplicidad y originalidad de sus dibujos.

Sólo hace falta contemplar Soldier Throwing Flowers (Palestina, 2005) o Brexit (2017. Hasta 2019 se pudo ver en Dover, cuyo puerto conecta a el Reino Unido con Francia) para entender que, como explicó el comisario de la exposición BANKSY. The Street is a Canvas Alexander Nachkebiya: «Su trabajo es un desafío para el sistema, una protesta, una marca extremadamente bien construida, un misterio, una desobediencia a la ley…»

Su obra no se limita solamente a los grafitis en las calles: las performances siempre han sido uno de sus platos fuertes. En 2003 llegó a colgar en las paredes del museo londinense Tate Modern una de sus obras. «Con un disfraz que lo hacía irreconocible, entró con una de sus obras en la Tate Britain y se limitó a pegarla en la pared cuando nadie miraba» explica la escritora de Banksy. El arte rompe las reglas Hettie Bingham; acto similar al que llevó a cabo en el MoMa de Nueva York.

Más recientemente, Banksy dejaba con la boca abierta a quienes presenciaron en primera persona la autodestrucción en 2018 de la obra Girl with balloon, que acababa de ser subastada por un millón de euros. Decisiones como esta o como la de abrir un hotel-museo muy próximo al muro que separa Israel de Palestina demuestran el inconformismo y carácter burlón del pintor británico.

La identidad de Banksy, un completo enigma

Aunque todo el mundo conoce a Banksy, pocos son los que realmente saben cuál es la identidad detrás del pseudónimo. La mayoría de las investigaciones relacionadas con quién es el pintor apuntan a que el artista sería un barón nacido en los años 70. Los más precisos señalan 1974 como el año de su nacimiento..

La imágenes más completas que se conocen de Banksy son las grabadas por la cadena de televisión británica ITV en 2003. Por aquel entonces el artista – que aún no sabía todo lo que su figura llegaría a significar en el mundo del arte – concedió una breve entrevista sobre una exposición que estaba llevando a cabo en Londres. Con una gorra y parte de la cara cubierta por una camiseta, únicamente se puede avistar el rubio de su pelo.

Más allá de esta grabación, no se tiene constancia de quién podría encontrarse tras la verdadera identidad de Banksy. No obstante, los tabloides ingleses se han encargado de avivar las especulaciones alrededor de quién podría ser realmente el pintor.

Uno de los nombres más sonados y relacionados con el artista de Bristol es Robert Del Naja. Los rumores alrededor del fundador de la banda Massive Attack saltaron en 2016. El estudiante de Periodismo Craig Williams publicó una investigación en la que, cruzando una base de datos con los lugares donde el grupo de música había tocado y habían aparecido nuevas obras de Banksy, llegó a encontrar hasta 15 coincidencias.

En 2017 esta teoría ganó fuerza tras las declaraciones del DJ de música electrónica Goldie en una entrevista. En ella, Goldie relacionaba el pseudónimo del artista callejero con el del músico: «Dame una tipografía, una camiseta, escribamos Banksy sobre ella y problema resuelto. Ya la podemos vender. Digo esto sin faltar al respeto a Robert, que es un artista increíble y ha conseguido darle la vuelta al mundo del arte».

Antes que Del Naja, Robin Gunningham había sido señalado como el pintor por el Daily Mail en 2008. Este hombre fue identificado por el periódico británico mediante una fotografía en la que aparecía haciendo un grafiti con una de las características plantillas utilizadas por Banksy. Esta hipótesis fue apoyada años más tarde por la Universidad Queen Mary de Londres, que había estudiado a través de técnicas de identificación según la localización – muy utilizadas en criminología – que Gunningham había visitado las mismas ciudades en las que las piezas de Banksy acababan de aparecer.

La más reciente incorporación al listado de nombres que se contemplan tras la figura del grafitero es Neil Buchanan, presentador del Art Attack británico. Más conocido en España como «El manitas», que realizaba obras de arte a gran escala en la versión española del mismo programa, Buchanan fue considerado como una nueva opción tras la identidad de Banksy en redes sociales. Ante la avalancha de preguntas relacionadas con este rumor, desde la propia página web del artista se desmintió el bulo.

A pesar de todas estas teorías – y todas las nuevas que seguro seguirán apareciendo – nunca ha sido posible hasta la fecha identificar al pintor de Bristol.

Sigiloso como lleva siéndolo desde hace tres décadas, Banksy ha conseguido nuevamente volver a sorprender con piezas para hacer pensar y disfrutar. Obras con las que se ríe de las autoridades, de ti y de mí, que no hemos conseguido saber quién se encuentra tras el brillante grafitero que denuncia con su arte el mundo injusto y movido por el dinero en el que vivimos.

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