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El año de Sonsoles: cambios, apuestas y buenos resultados

Fue un cambio radical. Un salto al vacío. Seguramente la noticia más sorprendente de los medios de comunicación este año 2022 junto con la caída de Paolo Vasile. A última hora del lunes 12 de junio se anunciaba la marcha inesperada de Sonsoles Ónega de Telecinco, donde había trabajado más de quince años, al rival, Atresmedia.

Aquel día Sonsoles se despidió de su programa como cualquier otro día, sin dar ninguna pista de que aquella era su última emisión en la cadena. Atrás quedaba una larguísima trayectoria que comenzó en el 2008, cuando la periodista entró en los servicios informativos para cubrir la información parlamentaria. La hija del mítico Fernando Ónega se curtió durante diez años en el periodismo político y luego, en el 2018, se convirtió en presentadora. En el 2018 se estrenó en el programa de sucesos Ya es mediodía y en el 202o tomó las riendas de las galas dominicales del reality La casa fuerte. También presentó A propósito de Supervivientes.

El fin de una era

Parecía que Sonsoles tenía recorrido de sobra por delante como una de las caras estrellas de Telecinco y la verdad es que en la cadena no paraban de apostar por ella para programas destacados. Además de Ya es mediodía, apareció en Rocío, contar la verdad para seguir viva, y disfrutó de un segundo espacio en Telecinco titulado Ya son las ocho, que se emitía de lunes a viernes de las ocho a las nueve. Los responsables de Telecinco cruzaron los dedos con este último programa y desearon con todas sus fuerzas que le plantara cara al todopoderoso Pasapalabra.

Pero todos sabían en el fondo que era una tarea imposible. A Sonsoles se le había encargado algo en el que nadie podría haber triunfado. Los resultados fueron los esperables: cuando se estrenó Ya son las ocho, el 15 de noviembre, solo consiguieron un 11,5% de cuota de pantalla (apenas un millón y algo de espectadores); el 23 de junio se anunció su cancelación oficial. En su lugar pusieron un nuevo producto de Sálvame, el Sandía, con Jorge Javier Vázquez. Las audiencias, todo hay que decirlo, tampoco es que fueran para tirar cohetes. Ni mucho menos.

Comentaron muchos en ese momento que Sonsoles estaba ya más que cansada con los formatos y contenidos que se emitían en Telecinco. Su relación con el equipo era extraordinaria, pero ella estaba harta de tener que hablar siempre de lo mismo. Javier Bajardí, recientemente nombrado consejero delegado de Atresmedia, debió pensar que Sonsoles estaba desaprovechada y le ofreció dar el salto. Un salto de vértigo.

Un salto de vértigo

Como explicó la propia Sonsoles en El Hormiguero, la llamada de teléfono llegó en el momento menos pensado. Era el día 1 de julio y cerraba Ya son las ocho. La presentadora estaba en su camerino –«¡en faja!», explicó– y sonó el teléfono. Descolgó y puso el altavoz. «Hola», le dijeron. «Soy la secretaria del director general de Atresmedia Televisión«.

En aquel momento no pensó que su vida a dar un vuelto tremendo. Simplemente creyó que se ponían en contacto con ella para adaptar alguna de sus novelas. Pero, al cabo de unas semanas, cuando acudió a una reunión en un hotel de Madrid, se llevó una sorpresa mayúscula. En la sala, entre otros, estaba Carlos Fernández Alonso, director de Atresmedia Televisión, que le dijo «tenemos un plan para ti». Cuando le desgranaron el plan, ella se quedó sin habla. Imposible dar un sí o un no inmediato. Tenía que pensárselo bien.

Y lo hizo. Le dio vueltas y más vueltas, y al final decidió aceptar. «Por mil motivos», explicó en El hormiguero. Aunque dar el paso final no fue en absoluto sencillo. Reconoció que tomó la decisión «con mucho dolor en su corazón». A partir de ahí, se armó la marimorena. Todos los medios especializados no parecían hablar de otra cosa.

La apuesta de Antena 3

Pero una vez tomada la decisión, no había vuelta atrás. Antena 3 le puso la alfombra roja. Un programa a su medida, donde ella se sintiera completamente a gusto. «Será un programa para contar la vida», desveló en El Hormiguero. En realidad, Y ahora Sonsoles, como se llamó el programa, es mucho más. Es como charlar con una buena amiga. Sonsoles tiene una versatilidad asombrosa y tanto te habla del tiempo como departe con una simpática señora del público. Tanto hay espacio para política como para cotilleo.

Antena 3 puso toda la carne en el asador para que, el lunes 24 de octubre, la audiencia estuviera perfectamente colocada delante del televisor para dar la bienvenida al nuevo espacio que combina actualidad con humor. Una fórmula completamente alejada a la del Sálvame Sandía, el espacio rival. Hacía años, nadie hubiese pensado que alguien podría haberle plantado cara a la todopoderosa factoría de Sálvame. Pero los tiempos han cambiado. Mucho.

Sonsoles lo dio todo y el público se lo agradeció. Generalmente, los programas del directo funcionan bastante mal a las siete de la tarde, cuando ya la gente está desconectando de sus quehaceres cotidianos y buscan evadirse. Antena 3, de hecho, llevaba años evitando directos a estas horas. Y había evitado hasta ese momento –casi como a la peste– los programas del corazón. Desde el 2003 que no se veía un programa del cuore en Antena 3.

Pero esta vez fue diferente. Alrededor de 1,5 millones de espectadores y un 17,6% de la audiencia, lo mejor de la franja de tarde desde la vuelta de Pasapalabra en mayo del 2020. Lo mejor fue que el filón se repitió en los días siguientes y, con cada programa, Sonsoles parecía afianzarse. Como querían los directivos, se la veía a gusto. Cómoda, como si hubiese estado en Antena 3 toda la vida.

Y ha seguido así durante los dos meses que lleva de emisión. Ha habido días en que ha podido con Sálvame, días en que no. Pero el balance es positivo. «Ahí estamos, trabajando cada día. Es verdad que todavía tenemos que estabilizar la franja, pero… todo bien y funcionando», reconocía Sonsoles Ónega recientemente a Europa Press.

De cara al 2023, pide seguir. Y mucha salud para todos.

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