Una de las mayores consecuencias para el mundo del entretenimiento, que está provocando el confinamiento debido a la crisis del coronavirus, es el cierre de los cines. Y por tanto la imposibilidad de los espectadores de disfrutar de un espectáculo, que el pasado día 22 cumplió 125 años desde la proyección de la primera película de los hermanos Lumière.

A lo largo de estas semanas, se han ido conociendo las suspensiones de los rodajes de bastantes producciones, y los aplazamientos hasta el año que viene, del estreno de muchas películas. Por tanto, ha llegado el momento de cuantificar cuál es el impacto que va a tener esta crisis sanitaria, en uno de los sectores que más dinero mueve en el mundo.

La industria del cine estima que sufrirá unas pérdidas de más de 20.000 millones de dólares, y la mayor visión de este gran impacto la tenemos «echando un vistazo a los cines de todo el mundo, que están cerrados y sin ingresos», cuenta a El Independiente Juan Andrés Jiménez, Project Manager de la web especializada en contenidos audiovisuales, Cultture. Las productoras de cine se ven obligadas a retrasar estrenos al año que viene, «cuando haya normalidad. Otras están lanzando las películas en las diferentes plataformas de streaming que hay».

Uno de los largometrajes afectados es la última película del actor Vin Diesel, Bloodshot, basada en un cómic, que, al parecer «verá la luz en una plataforma». Por otro lado, la nueva del James Bond de Daniel Craig se aplaza hasta el año que viene. También está el caso de Marvel, «que ha fijado los estrenos para finales de octubre», cuenta Jiménez. La industria de los superhérores, cuya recaudación a nivel mundial suele superar los mil millones, «no se puede permitir su lanzamiento en formato digital».

Sin embargo, otras películas pueden mitigar el daño del cierre de los cines, y así hace unos días, se conocía que distribuidoras independientes como Avalon y A Contracorriente Films, van a ofrecer estrenos o preestrenos en plataformas «online» de algunos de sus títulos internacionales.

¿Quién gana y quién pierde en la crisis del coronavirus?

Como era obvio si alguien iba a salir beneficiado de esta crisis, esas han sido las plataformas streaming, que están viviendo un momento dulce, sobre todo en Europa, donde las restricciones por el confinamiento son mayores. «El hecho de que permanezcamos en casa, hace que tengamos más tiempo para consumir su contenido», cuenta el Project Manager.

En cambio, la industria del cine no puede estrenar películas que ya tiene hechas, ni acabar las que están en pleno rodaje. «Las que estén en producción y postproducción en Estados Unidos, van a ir a peor, porque, igual se tienen que confinar de aquí a dos o tres semanas».

Ahora mismo, el mayor impacto es que como la gente no puede abandonar su vivienda, la cartelera no se renueva. «Esto se va a recuperar de cara a que el año que viene, en lugar de que haya diez estrenos, nos encontremos con cincuenta. La normalidad vendrá cuando se pueda salir de casa». Esto es inmediato porque las pérdidas son de ahora. Sin embargo, «es posible que se recuperen de aquí a uno o dos años». Por último, Juan Andrés Jiménez sentencia de la siguiente forma: «Puede que el coronavirus cambie el cine y su forma de consumirlo»

Mientras en China están empezando a abrir las salas de cine, por el descenso de los casos, en España habrá que esperar para poder volver a hacerlo, y poder disfrutar de una película en el cine con las clásicas palomitas.