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Campeones del vertedero: el viaje de los hermanos Fesser a la extrema pobreza

VIMEO

Aminodin es un niño filipino que va cada mañana al vertedero de Papandayan, un barrio de la ciudad de Marawi. Acompañado de otros niños como él, comen basura como «gaviotas» y cogen ropa, algo «difícil de gestionar», cuenta a El Independiente Javier Fesser que, junto a su hermano, Guillermo, cierra su particular trilogía sobre la infancia en colaboración con Acción contra el Hambre.

El monstruo invisible, cortometraje de ficción de 30 minutos de duración, se basa en las vivencias de ambos tras visitar en 2019 la isla de Mindanao (Filipinas), una de las zonas del mundo más golpeadas por la crisis climática y con un conflicto que dura ya más de cinco décadas. «Desde que pisas por primera vez el vertedero, entras en shock, pero al quinto día estás como ‘Pedro por su casa'», cuenta Javier Fesser.

Aminodin está muy orgulloso de su trabajo recogiendo basura. Así consigue ayudar a su familia, su única preocupación: «Sentirse útil para los suyos y sus problemas». Está totalmente convencido al decir esta frase, puesto que de entre todos sus hermanos, es él el único que no va a la escuela porque es el mejor recogiendo basura.

Esto refleja que el humor es una manera de entender la vida, puesto que «no encontramos momentos de felicidad absoluta ni angustia absoluta. Dentro de un lugar que es horrible, un infierno, un basurero con niños descalzos arañando un camión, hay uno que está enamorado de su vecina», cuenta Guillermo Fesser, que dirige y escribe El monstruo invisible junto a su hermano. De este modo, «la felicidad surge en los sitios que menos te lo esperas». Con este documental, lo que pretenden los Fesser es que «los niños se den cuenta de que estos filipinos se divierten como ellos».

Los creadores cuentan la historia desde los ojos de los niños que, como todos, tienen ganas de «descubrir, jugar y enredar». El objetivo es «mostrar una infancia como cualquier otra en el mundo», explica Javier Fesser. Tienen grandes carencias y viven en una pobreza de la que no pueden salir, pero siguen «teniendo sueños y amigos como cualquier otro».

Marawi es una joya al borde de un lago inmenso con una zona de comerciantes que, «cuando fuimos, estaba destrozada», ilustra Guillermo Fesser. La ciudad quedó arrasada, tras una batalla campal en el año 2017, entre el ejército filipino y dos grupos armados yihadistas, vinculados al Estado Islámico. A diferencia del resto del estado filipino, que es católico, aquí el 99 por ciento es de religión musulmana. «Aunque estemos interconectados gracias a las nuevas tecnologías, no tenemos ni idea de lo que nos pasa a los unos y a los otros».

El monstruo invisible muestra el contraste tan terrible que existe en Marawi, donde conviven realidades totalmente contrapuestas en el mismo kilómetro cuadrado. Hay una parte de la población que vive en la pobreza, que se informa a través de una televisión que proyecta anuncios de esa comida a domicilio, y a la que solo tienen acceso los que disfrutan de una vida opulenta. «Eso tiene muy poco que ver con sus vidas y necesidades, ya que no le da las respuestas que buscan», apunta Javier Fesser.

Al igual que el coronavirus ha trastocado nuestras vidas, lo mismo sucede con los países en vías de desarrollo, que lo sufren a mayor escala. «Ahora estamos confinados por un monstruo invisible y anhelamos la normalidad, pero ya antes había mucha gente confinada en la desigualdad, la injusticia y la pobreza». Javier Fesser anima a los confinados en España, a reflexionar sobre lo que pasa a muchos «hermanos» del planeta.

«Lo suyo es mucho peor, antes había 130 millones que padecen hambre, ahora hay 400. Esta pandemia se pega más a los pobres que a los ricos. Puedes encerrarte, pero si una persona no sale de casa no puede comer», cuenta Guillermo Fesser. Allí no hay clínicas y el hospital más cercano está a unos 20 kilómetros. Una vez allí, no hay cama, lo que demuestra que el «drama se multiplica en esta gente».

El monstruo invisible se estrenará en #0, el canal exclusivo de Movistar+, el viernes 1 de mayo a las 19:30h. Desde ese mismo día estará disponible en el servicio bajo demanda de la plataforma, y llegará para todas aquellas personas que quieran disfrutar de este cortometraje, gracias a la iniciativa de abrir la televisión a todos, seas o no de Movistar. La película estará disponible a través de la App de Movistar+, accesible a todo el mercado con su oferta Lite (www.movistar.es/lite).

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