El presidente de la federación de asociaciones de empresas de teatro y danza (Faeteda), Jesús Cimarro, considera «un primer punto de inflexión» la decisión del ministerio de Cultura de implicar a Hacienda en las reuniones con el sector para encarar la crisis causada por el coronavirus.

«Con la unión de todas las asociaciones de artes escénicas, música y audiovisuales hemos conseguido colocar el sector de la cultura en la agenda del Consejo de Ministros», ha dicho a Efe Cimarro en nombre de la cuarentena de asociaciones que ayer le enviaron una carta al ministro reclamando medidas concretas para un sector castigado sobre todo por la intermitencia de los contratos.

El presidente de Faeteda ha valorado así el anuncio efectuado hoy por la portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de que ha sido invitada a participar en una próxima reunión de Rodríguez Uribes con el sector para acordar el modo en que la cultura pueda acogerse a las medidas frente a la crisis acordadas por el Gobierno, dadas sus «singularidades».

Con carácter previo y para preparar ese encuentro, Montero y Rodríguez Uribes mantendrán otra reunión con la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, en la que se estudiarán «medidas de estímulo que se podrían aplicar de manera específica llegado el momento en dicho sector».

«Estamos de acuerdo en que lo primero es la sanidad, pero en paralelo queremos trabajar para sacar adelante el sector», ha subrayado Cimarro haciendo hincapié en que se trata de «la cuarta fuente de ingresos del PIB y 720.000 familias dependen de él».

El ministro de Cultura y Deporte, en su primera comparecencia ante la prensa el pasado martes descartó la creación de fondos u otras medidas específicas para la cultura al considerar que ésta es una crisis global y que «el apoyo transversal e inclusivo es lo más razonable».

Huelga cultural en redes sociales

El #ApagónCultural de 48 horas en redes sociales –entre los días 10 y 11 abril–, impulsado por la Unión de Actores en línea con las reivindicaciones de medio centenar de organizaciones de la Cultura y la Música que reclaman al Ministerio de Cultura y Deportes medidas específicas para sector, se ha convertido en ‘trending topic’ en Twitter durante las primeras horas de la iniciativa.

La Unión de Actores lanzó su propuesta con el fin de animar a la profesión a que no publicara ni compartiera ningún contenido en sus redes en estas 48 horas en protesta por la falta de medidas hacia el sector.

Por el momento, a la campaña se han sumado personalidades como Miguel Ángel Múñoz (que ha dejado su perfil de Twitter con una imagen en negro), Alba Flores, Leticia Dolera, que ha argumentado que la cultura «construye y vertebra» la sociedad por lo que ha reclamado «medidas políticas concretas que deberían ser presentadas y defendidas desde el Ministerio de Cultura»; o Eva Yerbabuena que argumenta en un tuit: «Lo primero es salvar vidas, por supuesto. El colectivo de artistas no ha negado eso nunca, pero que para vivir hay que comer y en mi compañía hay unas pocas familias que lo hacen».

Otras compañías de teatro, como Teatro del Barrio o El Pavón Teatro Kamikaze, han colgado en esta red social una imagen en negro mientras que en otras redes sociales como Instagram o Facebook la iniciativa cuenta con el respaldo de Juan Echanove (que ha arremetido contra el ministro, al que acusa de desconocer el sector), María Pagés, India Martínez, Peineta Producciones, Cómplices, Daniel Diges, Carlos Bardem o Luis Ramiro, entre otros, sin olvidar a numerosos artistas anónimos o trabajadores del sector.

La campaña coincide con una carta abierta del director teatral Lluís Pasqual contra el Ministro de Cultura en la que asegura que España «no quiere a sus artistas». «Los puede admirar, envidiar y hasta en algún caso adorar; pero querer es otra cosa», asegura, para añadir que reclama «justicia» para el colectivo, al tiempo que lamenta «el desconocimiento» que, a su juicio, Rodriguez Uribes tiene del sector y pide que España convierta «la protección a la Cultura en una cuestión de Estado» como ha ocurrido en otros países.

En cualquier caso, la campaña también ha tenido su respuesta en el hashtag #NoEsElMomento ya que numerosos ciudadanos que han reprochado al colectivo la idoneidad de esta reivindicación al considerar que «es el momento de la solidaridad».