Cultura

El Prado "para yonkies" o el 'Guernica' sin aglomeraciones: así abren los grandes museos de Madrid

Reapertura del Museo del Prado.

En los pasillos del Museo del Prado, del Museo Reina Sofía o del Museo Thyssen la pandemia ha pasado en absoluto silencio. Ni un grito, ni un paso, solo ecos, pasillos vacíos, paredes repletas de obras de arte sin tener ni un ojo sobre ellas.

Han sido meses difíciles, empezaron el año con un número de visitas bastante bueno y en marzo todo se desplomó. Semanas que parecían interminables en las que solo caminaban por sus salas algunos de los trabajadores que han intentado que todo permaneciese tal y como estaba.

Este sábado 6 de junio vuelven a abrir sus puertas pero no de la misma manera. Ya no son los mismos museos. Los tres grandes de Madrid se repliegan en un intento de mantener la seguridad de sus visitantes y lo que veremos será parecido a la era pre-Covid pero durante muchas semanas no lo haremos de la misma manera.

Control de temperatura y mascarilla

Al entrar, por ejemplo, en el Prado, siempre con mascarilla que deberá utilizarse durante todo el recorrido, te toman la temperatura y si ésta es igual o superior a 37,5 grados no le dejan entrar. También es obligatorio lavarse las manos con gel en la puerta y mantener lo máximo posible la distancia de seguridad.

El recorrido será distinto, algo que también va a ocurrir en el Reina Sofía. No podremos entrar en todas las salas: el Prado ha creado la exposición Reencuentro, una muestra histórica que incluye sus grandes obras de arte y que según su director “es puro Prado en vena”, y el Reina te guiará para que puedas ver lo máximo posible pero de una manera más segura.

Pero de esta situación atípica sacamos una ventaja. Ya no nos encontraremos con decenas de personas entre el lienzo y nosotros. Si va este sábado a ver el Guernica, solo podrá entrar a la sala con un máximo de 30 personas de aforo. Si va al Thyssen le permitirán ver todo el museo aunque su aforo máximo baja a 1.200 visitantes y se regulará en cada espacio y el del Prado a 1.800, algo inaudito para el grande de España.

Las visitas van a ganar, obviamente, en calidad, al reducir el número de personas que pueden visitarnos»

«Las visitas van a ganar, obviamente, en calidad. Los tres momentos de acumulación eran por los grupos escolares, que ahora no va a haber, por los turistas, que ahora tampoco; y las franjas gratuitas. Por eso este mes va a ser de prueba para ver cómo vamos a acomodar estos grupos sin que se produzca una aglomeración», ha informado Borja-Villel a la Agencia Efe.

Algo similar a lo que anuncian en el Prado, que también ha cambiado el modelo de compra de entradas. «Ahora solo se podrán adquirir por internet y serán para un día y una hora determinadas, no se aceptan visitas por grupos y si son familia o amigos no se permitirá que entre de más de 5 en 5», ha asegurado hoy en rueda de prensa su director, Manuel Falomir.

El Thyssen, que controlará el aforo en cada sala a través de sus vigilantes aunque nunca superará el máximo de 100 personas en las exposiciones temporales, teme más por los eventos que por las entradas. El 41% de sus visitantes son de la ciudad de Madrid, así que piensan que no van a sufrir un golpe demasiado importante pero la cancelación de actos les supone unas grandes pérdidas económicas que cifran en aproximadamente unos 7 millones de euros.

«Con el futuro inmediato no podemos ser optimistas, pero sí lo somos en el sentido de que la gente va a venir al museo, y el 41% de nuestros visitantes es de Madrid, por lo que es un dato estupendo en estas circunstancias», ha asegurado el director gerente del museo en una entrevista a Efe, donde ha añadido que no va a ser derrotista pero ni mucho menos «absurdamente optimista».

Falomir, director del Prado: No abre el mismo museo que cerró hace unos meses»

Una postura contraria a la del Prado y el Reina Sofía que hablan de «gran positivismo» pese a la situación complicada. «No abre el mismo museo que cerró hace unos meses», ha asegurado Falomir, aunque «abre de la mejor manera posible y con un esfuerzo inmenso por parte de sus trabajadores».

Saben que es complicado atraer a los visitantes, que hay miedo a contagiarse en lugares públicos pero señalan que han tomado todas las medidas necesarias. También, a modo de llamada, han bajado el precio de sus entradas y tendrán días y horas donde las visitan serán gratuitas.

Igual que el Reina y el Thyssen, que también bajan el precio de sus tickets para animar lo máximo posible. «Tenemos que adaptar a una situación singular y en la cultura es más difícil porque se requiere ver», aseguran.

Aunque el miedo se disipa cuando comprueban que este fin de semana ya no quedan entradas para ninguno de los tres. Están completos y al Prado tampoco le sobra ni un hueco para el próximo.

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