La historia de Carmen Tórtola Valencia, musa de Valle-Inclán y de Pío Baroja, bailarina de danzas orientales, pintada por Zuloaga, modelo publicitaria, que supo cómo forjar su propia historia llena de misterio y atractivo, una mujer «libre» que se permitió cosas impensables para su época, llega mañana a las Naves del Español en Matadero.

Begoña Tena es la autora de la obra «Tórtola», un «personaje fascinante que crea a partir de cómo la ven otros y de lo que ella misma cuenta en sus entrevistas «en las que no todo es verdad», donde fantasea sobre su verdadera historia.

Según la dramaturga, Tórtola Valencia (Sevilla, 1882 – Barcelona, 1955) «inventaba su vida y siempre vivió como quiso. Tuvo el valor de querer ser como era», en un tiempo en el que no siempre se podía.

Rafael Calatayud dirige la obra, que protagonizan María José Peris, Resu Belmonte, Anna Casas, Marta Chiner, Anaïs Duperrein, Alejandra García y Adrián Novella.

«Es un texto brillante, con una escritura compleja y muy poética, sobre un personaje del que no se sabe dónde empieza la ficción y dónde la realidad», ha señalado este miércoles en rueda de prensa Calatayud, quien no define la función como una obra musical, sino una comedia, un drama, un vodevil al que se incorporan canciones de Celia Gámez y Concha Piquer.

Canciones que son una continuación del momento dramático. Tórtola se inspiraba mucho en Isadora Duncan. Era una mujer que bailaba, seducía, inquietaba, «miraba, algo tan novedoso como revolucionario» en aquella época en la que la «intelectualidad adoraba el escándalo», ha añadido Calatayud.

El poeta Rubén Darío la definió como «la mujer de los pies desnudos», en un momento en la que la desnudez del pie se vincula a la desnudez del alma. La actriz valenciana María José Peris da vida a Tórtola Valencia en una obra en la que se ha dejado llevar «a merced del verbo para viajar con las palabras».

El Institut Valencia de Cultura produce esta obra y su director general, Abel Guarinos, ha señalado que el espectáculo intenta hacernos reflexionar a partir de un personaje real, de la primera mitad del siglo XX, sobre la sociedad en la que vivimos.

Además, ha invitado al público a asistir al teatro argumentando que «la vacuna cultural es tan esencial como la vacuna sanitaria. La cultura es un bien esencial», ha concluido Guarinos.