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El "síndrome" de Jared Leto, cuando el personaje se come al actor

Portada de la películas Morbius, protagonizada por el actor Jared Leto

Jared Leto en 'Morbius'.

Quizá no quede nada de su rock alternativo en 30 Seconds to Mars ni de Bartholomew Cubbins. Pero sí del vampiro de Nosferatu, las novelas de Anne Rice, Drácula o El ansia que lo inspiraron a crear, literalmente, el personaje de Morbius en el último episodio del universo Marvel, que sigue llevando personajes del cómic a la gran pantalla. Porque Jared Leto (Luisiana, 1971) lo ha vuelto hacer. Su personaje, Michael Morbius, un científico que experimenta en sí mismo una cura para una rara enfermedad de la sangre que le obliga a caminar con muletas, mientras accidentalmente se infecta con una forma de vampirismo mitológico, se ha colado en el set de rodaje sin que sirviera como precedente una señal de ¡ACCIÓN! al tiempo que chocaban ambas partes de una claqueta, como en «una especie de Jekyll y Hyde».

Dirigida por Daniel Espinosa y ambientada en el universo de Spider Man, Morbius, que llegó a los cines de España el pasado 1 de abril, da vida a uno de sus villanos más icónicos y ha logrado en su primer fin de semana de estreno ser el número 1 en taquilla en 42 países, y recaudar alrededor de 39,1 millones de dólares en los cines de Estados Unidos y 44,9 adicionales en otros 62 mercados. Sin embargo, su éxito se ha visto eclipsado en los últimos días por las críticas que la califican de ser «una película de vampiros, sin demasiada sangre y sin gore», y los detalles del rodaje que han salido a la luz.

Y es que aunque para Jared Leto su propia excentricidad no es ninguna novedad, sí lo ha sido para muchos internautas y para el propio Espinosa, que ha contado como el actor estadounidense hacía uso de unas muletas e incluso fingía cierta cojera cada vez que tenía, por ejemplo, que ir al baño durante el rodaje para mimetizarse con el convaleciente personaje al que interpretaba: «Antes de empezar el rodaje me sentaba con Jared y discutía el guion. Lo veía muy bueno, y pensaba entonces en que todo lo que dicen de él es mentira, pero el primer día de rodaje fui a su camerino y no lo encontré a él, ya era completamente Michael Morbius. Creo que lo que Jared Leto piensa o cree es que de alguna manera el dolor de esos movimientos, incluso cuando estaba interpretando a un Michael Morbius normal, lo necesitaba, porque ha tenido este dolor toda su vida. En estos casos tú, como director, apoyas todo lo que hace que sea lo mejor que puedes ser. Casi todos los actores, en general, tienen su propia reputación de ser una persona interesante por cómo trabaja con sus personajes. Creo que todos ellos tienen estos rasgos».

El primer día de rodaje fui a su camerino y no lo encontré a él, ya era completamente Morbius»

daniel espinosa

Pero su método ralentizaba tanto el rodaje de la película que tuvieron que tomar una medida drástica: llevarlo en silla de ruedas. «Me fascina esa forma de inmersión al aproximarse a los personajes. Trabajé con gente afectada por enfermedades raras para entender cómo es su vida, y concretamente lo hice con un tipo específico de problema de movilidad. Es cierto que tomaba tanto tiempo entre los descansos para orinar, que llegaron a un acuerdo conmigo. Consiguieron una silla de ruedas para ir más rápido», ha explicado el propio Jared Leto en declaraciones para Efe.

Los otros papeles de Jared Leto

El actor siempre se ha caracterizado por tener una forma muy particular de preparar los papeles, y haber reproducido comportamientos extraños durante los rodajes de sus películas. Prueba de ello es su transformación de Joker en el Escuadrón Suicida, donde el actor supuestamente envió a varios miembros del elenco regalos perturbadores tales como ratas vivas, un cerdo muerdo, preservativos usados o cuentas anales; en el de Blade Runner 2049, donde Jared Leto usó lentes de contacto personalizadas para quedarse ciego e interpretar así al villano Niander Wallace; o en el de La casa Gucci, donde el actor da vida a Paolo Gucci, el hijo repudiado por Aldo (Al Pacino): «Hice de todo. Tenía aceite de oliva por sangre. Para la mitad de la película estaba esnifando rayas de salsa arrabiata. Fue una inmersión tan profunda que si me hicieran una biopsia de la piel, ¡saldría queso parmesano!», comentó el intérprete.

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