La primera exposición del bicentenario del Museo del Prado no tiene nada de pintura y mucho de la mejor fotografía española contemporánea. La pinacoteca ha abierto sus puertas a doce destacados fotógrafos, en su mayoría Premios Nacionales, para que se inspirarán y dejaran su mirada contemporánea sobre el museo. “El Prado siempre ha sido fuente de inspiración para pintores de todos los tiempos”, ha explicado el director de la pinacoteca, Miguel Famolir en la presentación de la muestra. Por ese motivo “tiene que trabajar con artistas contemporáneos porque son los interlocutores de la sociedad con el museo”.

Bajo el comisariado de Francisco Calvo Serraller la muestra Doce fotógrafos en el Museo del Prado ha dado como resultado el trabajo de José Manuel Ballesteros, Bleda y Rosa, Javier Campano, Juan Fontcuberta, Alberto García-Alix, Pierre Gonnord, Chema Madoz, Cristina de Middel, Isabel Muñoz, Aitor Ortiz, Pilar Pequeño y Javier Vallhonrat.


Fundación Amigos del Museo del Prado, que patrocina esta muestra, ha realizado este documental en el que muestra como ha sido la aproximación de los fotógrafos a la pinacoteca.

Doce fotógrafos contemporáneos de diferentes generaciones y con aproximaciones muy distintas. José Manuel Ballester, quien en 2007 ya realizó la serie Espacios Ocultos en la que vaciaba de personas algunos de los cuadros más importantes de la pinacoteca, ha ido un poco más lejos y ha vaciado, de nuevo, el cuadro de Las Meninas pero esta vez ha vaciado la Sala Principal entera, dejando una imagen insólita del Prado.

Chema Madoz ha realizado una aproximación más conceptual y se ha centrado en los marcos de las obras. Isabel Muñoz ha trasladado las ascensiones barrocas bajo el mar, donde ha fotografiado a bailarines moviéndose en el agua para dar la sensación de ingravidez.

Alberto García-Alix ha utilizando una superposición de imágenes para crear un collage de elementos de pinturas del museo que han llamado su atención. El fotógrafo ha reconocido que había “llorado recorriendo las salas y los cuadros cuando no había gente”, un encuentro con la obra del museo de la que García-Alix ha sacado la conclusión de que “está lleno de obras muy modernas”. Cristina de Middel también ha usado la superposición de imágenes para crear una irónica mirada de los monarcas retratados en el museo. Una serie a la que ha llamado Endogamia.

Joan Fontcuberta ha hurgado en los archivos de la pinacoteca hasta que ha dado con una “imagen enferma”, que es como llama él a fotos que por el paso del tiempo muestran deterioro. La ha encontrado en el grafoscopio, una imagen panorámica del museo que tomó Jean Laurent de finales del siglo XIX. Tampoco han faltado los bodegones de la mano de Pilar Pequeño y Javier Campano quienes, cada uno a su manera, han homenajeado a los multiples bodegones del Museo del Prado.

Pierre Gonnord, por su parte, ha retratado a un visitante del museo, al que ha congelado como si de una pintura se tratara, con el objetivo de “hacer una representación de una representación y reflexionar “sobre qué es lo que queda de una esencia viva al ser fotografiada”, según ha explicado el fotógrafo. Este retrato contrasta con su fotografía de un ave disecada del museo que parece que  recupera la vida en la foto. Como García-Alix la mayoría fotógrafos ha destacado el privilegio y la emoción de trabajar libremente y, a puerta cerrada, en las galerías del Museo.

La exposición Doce fotógrafos en el Museo del Prado estará en la pinacoteca desde el 21 de septiembre al 19 de enero de 2019.