Nuestras despensas estuvieron en 2016 algo más vacías, pero con productos más caros. En concreto, el consumo en alimentación bajó en España un 0,7% mientras el gasto creció un 0,1%. En total, casi 67.100 millones de euros, lo que equivale a unos 127 euros por persona y mes, según el último informe del consumo de alimentación en España 2016, que elabora el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

El gasto, teniendo en cuenta además la caída de 214.000 personas en los últimos dos años, contrasta con la caída del consumo, que tiene su explicación, además, en una disminución del tamaño de los hogares, un mayor consumo fuera del hogar y una caída importante también del desperdicio. Un 6% menos que en 2015, aunque sigue suponiendo 24 millones de kilos de alimentos que, en buen estado, acaban en la basura cada semana.

Más concienciación con el desperdicio: 80’1 millones de kilos menos a la basura

Aunque crece la concienciación con el desperdicio, aún acaban en la basura casi 1.246 millones de kilos de comida en buen estado. La gran mayoría – el 85,6% -, productos sin elaborar que se tiran tal y como se compraron. Se tiran, sobre todo, productos frescos: frutas, verduras y hortalizas. De todas ellas, las frutas son las que más acaban la basura. Después, verduras y hortalizas, lácteos, bebidas, pan y carnes. Hay productos con unas tasas muy elevadas de desperdicio como las salsas – se tira el 19,1% de lo que se compra – y las sopas y cremas – un 16,8% -.

El resto, 14,4%, son recetas ya cocinadas que se tiran directamente desde el plato o tras un tiempo guardadas en la nevera. Se tiran, sobre todo, los platos de legumbres, los que tienen base de carne y las sopas y purés. En 2016, 35,7 millones de kilos de potajes de legumbres acabaron en la basura, seguidos de los de carne -24,3 millones de kilos – y sopas y purés, con 23,4 millones de kilos. De lo que más se ha reducido el desperdicio en 2016 ha sido de ensaladas, bocadillos y arroces.

Depende de la época del año, se tiran más unas recetas que otras. Fundamentalmente por el calor, la tortilla de patatas se tira el doble en primavera-verano que en invierno, mientras que el cocido se tira cuatro veces más en invierno. En verano, lógicamente, se cocina mucho menos.

Tanto en productos frescos y sin elaborar como en los ya preparados, el desperdicio se redujo por igual en 2016. Sin embargo, cuando vamos al súper deberíamos pensar en que el 4,3% de todo lo que compramos (algo más dos euros por cada 50) va a terminar en la bolsa de la basura.

Según la encuesta realizada por el ministerio, las razones que aducen los usuarios que más llevan al desperdicio son hacer varias compras semanales, comprar productos nuevos para ir probando, ir en coche a la compra y tratar de ir lo más rápido posible mientras se compra, son los cuatro hábitos de compra.

Las compras, sobre todo en el supermercado. Los frescos, en tiendas especializadas

Casi la mitad de las compras (45,1%) se hacen en el supermercado. Aunque no para los productos frescos, que se adquieren más en las tiendas especializadas, fruterías, pescaderías y demás. La compra online aún representa un 1,1% y se considera un canal con alto potencial de desarrollo, especialmente en los productos frescos.

En cuanto al gasto, lideran también los supermercados, que crecen un 1,2% y acumulan casi el 44% del gasto. Los que más crecen son los supermercados descuento – un 4,6% – y se lleban ya el 12,8% del gasto. El comercio tradicional y los hipermercados caen más de tres puntos cada uno y acumulan, respectivamente, el 19,8 y el 13,7% del gasto.

Por tipo de hogares, en 2016 se vio una disminución del número de hogares con hijos pequeños y el descenso generalizado de consumo en familias. Por otra parte son los hogares de jóvenes independientes los que más incrementan en número y, aunque también ha aumentado su consumo, este es muy inferior a la media debido a su mayor consumo fuera de hogar. Los hogares de retirados siguen creciendo en número y aportando crecimiento a la alimentación.

Los que más consumen son los adultos independientes, con 1.015 kilos por persona y año.

Consumo per cápita por tipo de hogar. MAGRAMA

Por regiones, las que más consumieron en 2016 fueron nacional, fueron Asturias, Canarias, Castilla León, Galicia y Aragón. Por el contrario, La Rioja, Comunidad de Madrid, Cantabria y Andalucía fueron las de menor consumo, todas ellas por
debajo de la media nacional. Respecto al gasto per cápita, Asturias, País Vasco y Cataluña fueron las CCAA con mayores cifras, con un gasto per cápita superior a la media nacional situada en 1.528,4  por persona al año. En el lado contrario se situaron Castilla La Mancha, Extremadura, Andalucía y la Región de Murcia.