Lo sabemos, pero no lo cumplimos. Los españoles estamos muy lejos de tomar los dos litros de agua – en el caso de las mujeres – y dos y medio en hombres que recomienda la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). En concreto, según el último estudio presentado por la Cátedra Internacional de Estudios Avanzados en Hidratación, los hombres beben de media 1,7 litros y las mujeres 1,6. Ellas ‘se portan’ algo mejor, pero tan solo un 22% cumple con las recomendaciones. En el caso de los hombres, un 13%.

Estos datos hacen referencia a la ingesta total de agua, tanto a través de bebidas como de alimentos, ya que estos aportan un 32% del agua que ingerimos. Es decir, no es necesario tomar esos litros de agua, podremos dejar que entre aproximadamente un 25% nos lo aporte la comida. En concreto, la EFSA recomienda que nuestra hidratación venga en un 50% de agua, en un 20% de alimentos y el 30% restante de otras bebidas.

El estudio, “Hábitos de consumo de bebidas entre la población europea: asociación entre el agua y la energía que tomamos” y que se ha publicado en la revista Nutrients, compara el consumo de agua en España, Francia e Italia. Los resultados dejan a España en el peor lugar, algo peor que Italia y muy por detrás de Francia. No obstante, las únicas que aprueban son las mujeres francesas.

Los franceses están a la cabeza en consumo de agua.

Consumo medio de agua en España, Francia e Italia.

El director de la Cátedra, Lluís Serra-Majem, ha achacado estos malos resultados a una falta de “cultura del agua”. “Seguimos teniendo, en algunos zonas incluso muy turísticas como Las Palmas de Gran Canaria, zonas con muy mala calidad de agua. Esto ha hecho que tradicionalmente se haya ido elevando el consumo de otras bebidas, como por ejemplo el vino en varones”, ha asegurado.

El estudio también recoge las bebidas que más se toman en los diferentes países. En España la leche es la bebida más consumida por detrás del agua, tras ella las bebidas alcohólicas en los hombres y bebidas calientes en las mujeres. En Francia después del agua se consumen, sobre todo, bebidas calientes y en Italia bebidas calientes y alcohólicas.

¿Qué agua tomamos cuando comemos o bebemos otras bebidas?

Entre un 20 y 25% del agua que tomamos debe venir de los alimentos, pero no todos nos aportan la misma cantidad de agua. Mientras que las frutas y verduras son un 80 a 95% de agua, las carnes curadas o bacon aportan entre un 15 y un 40%.

Frutas y verduras destacan por su contenido en agua. En el otro extremo, carnes o embutidos.

Cantidades de agua en distintos alimentos y bebidas.

Consecuencias a corto y medio plazo

La deshidratación, muy especialmente en verano y con las temperaturas que ahora comienzan, es la consecuencia más palpable de la falta de hidratación. Cuando se da – es cuando se pierde un 1% o más de masa corporal por pérdida de líquido -, sus síntomas pueden ser caídas, desorientación, deterioro de la capacidad cognitiva, menor rendimiento físico, fatiga y dolores de cabeza.

Además, Serra-Majem ha incidido en otras que se ven a medio y largo plazo y que pueden resultar mucho más perjudiciales para la salud: “A medio plazo, la falta de hidratación puede afectar al rendimiento físico, intelectual, provocar enfermedades renales, cefaleas, estreñimiento e incluso algunas más graves como el propio cáncer de colon”.

Sobre esa tendencia a estar siempre con la botella de agua en la mano y si un consumo excesivo de agua podría ocasionar problemas, Serra-Majem le ha restado importancia. “Es complicado que ocurra, ya que estaríamos hablando de a partir de cinco o seis litros diarios. Lo que puede ocurrir es que si no bebemos por sed, el mecanismo pudiera verse afectado y dejáramos de sentirla. Existe otro trastorno más grave, la hiponatremia, que sería un bajo nivel de sodio en sangre pero que afecta solo a corredores de maratón”, ha explicado.

¿Cuánta agua deben tomar los niños?

Los niños son, junto a los mayores, población de riesgo para la ingesta de agua. Mientras que los mayores es porque el paso del tiempo puede deteriorar la capacidad para sentir sed, en el caso de los niños es por su incapacidad para manifestarla. Los mayores mantienen las mismas necesidades de agua de la que hablábamos de carácter general y en el caso de los niños son las siguientes.

  • Los bebés de menos de seis meses: entre 100-190 ml de agua al día, procedentes de la leche.
  • Bebés entre seis y 12 meses: 800-1000 ml al día.
  • Bebés en el segundo año de vida: 1,1 a 1,2 litros al día.
  • Niños y niñas entres dos y tres años: 1,3 litros al día.
  • Niños y niñas entre cuatro y ocho años: 1,6 litros al día.
  • Niños entre nueve y 13 años: 2,1 litros ellos y 1,9 litros ellas.

En el caso de las mujeres embarazadas, deben tomar 300 ml de agua adicionales al día. Durante la lactancia, 700 ml más.