Sólo cuatro de cada 10 españoles toma suficiente calcio. Mientras tanto, el consumo de lácteos no para de bajar y en especial el de la leche. Un panorama que nos conduce directos a un incremento de enfermedades relacionadas con los huesos y que, alertan los científicos, no será posible solucionar si no invertimos la tendencia y empezamos a tomar, al menos, tres lácteos al día.

¿Por qué tres? Es la cantidad mínima que los científicos consideran necesaria para una dieta saludable y por ello han lanzado la campaña “Tres lácteos al día”. Tras las “cinco frutas y verduras”, nuestra segunda tarea es incluir este número de lácteos en nuestra dieta diaria. La campaña está financiada por la Unión Europea y el Ministerio de agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) y promovida por la Interprofesional de la leche (Inlac) a través de un comité científico formado por ocho expertos de distintas disciplinas relacionadas con la nutrición.

Tras las cinco frutas y verduras al día, llegan los tres lácteos

Uno de los objetivos del comité que preside Ángel Gil, catedrático de Bioquímica y Biología molecular de la Universidad de Granada, es desterrar los mitos y falsas creencias que se han aunado en esta tendencia a sustituir los lácteos: “Se está confundiendo a los consumidores, por ejemplo con las bebidas vegetales que se plantean como sustitutivos de la leche, pero que lo que aportan es más azúcares y un 40% menos de valor nutricional”.

Gil también duda de los endocrinos que eliminan los lácteos en las dietas de adelgazamiento. “Hay un lácteo para cada persona, se pueden tomar desnatados o modularlos, pero está demostrado que en una dieta adelgazante, a igual aportación energética, se pierde mejor si la ingesta de lácteos es la adecuada”.

En una dieta adelgazante, se pierde mejor si se toman suficientes lácteos” dice una experta

El objetivo de la campaña, que arranca ahora con una duración prevista de dos años, es acabar con falsas creencias, ha subrayado Rosa María Ortega, como la de que no tiene sentido seguir tomando leche tras la lactancia porque somos los únicos mamíferos que lo hacemos, “es un argumento muy pobre que debamos hacer lo mismo que los mamíferos, en nuestra dieta hemos incluido muchas más cosas y si nos está aportando algo positivo, no tiene sentido dejarlo”.

Esos tres lácteos al día se pueden combinar, ha explicado Ortega, como se quiera. “Las raciones de lácteos pueden ser un vaso de leche, uno o dos yogures y entre 30 y 60 gramos de queso”. Tres es el mínimo pero los expertos han advertido de los colectivos que deberían tomar entre tres y cuatro, como los niños, embarazadas, madres en período de lactancia, deportistas y mujeres tras la menopausia.

Un vaso de leche, un yogur o 30-60 gramos de leche son raciones válidas

El programa Dí que sí al menos a tres lácteos al día responde al descenso en el consumo de lácteos y su incidencia en la salud pública. Por ello, el objetivo es mejorar el conocimiento sobre la leche a través de mensajes científicamente avalados y explicando los lácteos que convienen a cada persona. Y es que, dependiendo de la edad, la leche es importante por distintas razones.

  • Los deportistas, por las vitaminas que aporta la leche
  • Los niños y adolescentes, para su crecimiento y desarrollo
  • A la mujer en momentos clave como el embarazo, la lactancia y la menopausia.
  • A la tercera edad, por su facilidad de consumo y masticación y el aporte de proteínas.
  • Los adultos, por su contribución a una alimentación equilibrada.

El Tribunal de Justicia de la UE  ve ilegal etiquetar como leche bebidas vegetales a base de soja o tofu

El Tribunal de Justicia de la UE ha dictaminado que sólo se puede etiquetar como leche, queso o nata aquellos productos lácteos de origen animal y no sucedáneos puramente vegetales como pueden ser la leche de soja o alimentos a base de tofu.

Las normas europeas sobre comercialización y publicidad reservan en “exclusiva” el uso de la denominación ‘leche’ al producto de origen animal y otras apelaciones como ‘nata’, ‘chantilly’, ‘mantequilla’ o ‘yogur’ “únicamente a los productos lácteos”. Por ello, el Tribunal con sede en Luxemburgo afirma en su sentencia que estas denominaciones “no pueden ser utilizadas legalmente para designar un producto puramente vegetal”, aún cuando el etiquetado se complete con “menciones explicativas o descriptivas” que indiquen el origen vegetal de que se trata.

Las explicaciones adjuntas no impiden con certeza la confusión, dice el TUE

El fallo responde al caso de una empresa alemana que comercializa y distribuye alimentos vegetarianos y veganos bajo la marca ‘TofuTown’ –incluidos productos como “mantequilla de tofu”, “queso vegetal”, “veggie-cheese” o “cream”– y que ha sido denunciada por publicidad engañosa por una asociación que persigue la competencia desleal.

La firma ‘bio’ sostiene que los hábitos de consumo han evolucionado y el consumidor comprende las características de sus productos, en los que no aparece de modo aislado la definición láctea, sino que se acompaña de términos que hacen alusión al origen vegetal del producto. El Tribunal ha concluido que el uso de menciones descriptivas o explicativas “no puede impedir con certeza cualquier riesgo de confusión” por parte del cliente final.