Con solo un milímetro de espesor, un melanoma puede empezar a extenderse y llegar a otros órganos. Este tipo de cáncer de piel es uno de los más agresivos y aunque representa el 4% de los tumores malignos, es responsable del 80% de las muertes, según los datos del Grupo Español de Pacientes con Cáncer.

Por ello y porque los diagnósticos no paran de aumentar – son 4.000 nuevos casos al año, un 40% más que hace cuatro años – el hallazgo de los investigadores del Centro Nacional de Investigación del Cáncer (CNIO) es especialmente relevante. Los científicos españoles han conseguido identificar una proteína esencial para que el melanoma haga metástasis, así como los efectos de su inhibición en el cuerpo. La investigadora Marisol Soengas ha liderado el proyecto y resume el hallazgo: “Hemos podido descubrir mecanismos desconocidos en el desarrollo del melanoma, e identificar nuevos marcadores de metástasis que hemos validado en muestras de pacientes, lo que abre nuevas vías para los tratamientos farmacológicos».

Ratones bioluminiscentes han permitido identificar metástasis en estadios preliminares

La investigación, publicada en la revista Nature, ha conseguido identificar el proceso de metástasis del melanoma en etapas más tempranas gracias a un nuevo modelo de trabajo con ratones bioluminescentes. El llamado Metalert se ha desarrollado a través de la modificación genética de ratones para que emitan luz cuando hay una activación patógena de sus vasos linfáticos.

Células cancerígenas se iluminan en rojo en un pulmón de ratón

Células cancerosas se iluminan en rojo en un pulmón de roedor CNIO

Así, los roedores pueden revelar, sin cirugía o intervenciones adicionales, cómo el melanoma actúa en todo el cuerpo, incluso antes de la aparición de metástasis. «Estos ratones bioluminiscentes son ideales para estudiar el melanoma porque la generación de vasos linfáticos es uno de los pasos iniciales en la diseminación de este cáncer», ha explicado Sagrario Ortega, investigadora del CNIO.

Esta forma de visualizar la progresión del cáncer ha sido vital, ya que hasta la fecha, según explica el artículo, era necesario inyectar sondas o marcadores en el área alrededor del tumor o era necesario que se hubiera iniciado la metástasis para verlo. Hasta ahora, «una de las principales complicaciones en el seguimiento de melanomas ha sido precisamente la falta de sensibilidad de las técnicas estándar», ha explicado David Olmeda, autor del artículo.

Ya se sabía que los melanomas preparan órganos que van a colonizar antes de propagarse

Con esta nueva técnica, los investigadores han podido detectar los mecanismos por los cuales los melanomas activan la diseminación rápidamente, en parte a través de los vasos linfáticos. Mientras que ya se sabía que los melanomas preparan los órganos que van a colonizar antes de propagarse, se creía que el proceso implicaba la activación de los vasos linfáticos en el tumor primero y luego en los ganglios centinelas, para llegar a órganos más distantes. Sin embargo, la eliminación de los ganglios centinelas no evitaba la metástasis a otros órganos, por lo que algo fallaba en la investigación.

Ahora, el CNIO ha descubierto que cuando estos tumores son muy agresivos actúan mucho antes de lo que se pensaba y sin necesidad de recurrir a proteínas que se consideraban esenciales para activar los vasos linfáticos en el tumor. Así, han identificado otras proteínas que son secretadas específicamente por los melanomas que actúan a distancia y se han centrado en una, Midkine, “por ser nueva y por poder representar una nueva vía de tratamiento alternativa”, ha afirmado Olmeda. La proteína Midkine es esencial en la metástasis, ya que según han descubierto los investigadores del CNIO, su activación determina la capacidad del tumor para propagarse a través el cuerpo.

Se ha descubierto que cuando se inhibe la proteína Midkine, se bloquea la metástasis en animales

 

Una vez realizados los estudios en modelos de ratón, los investigadores han contado con la colaboración de expertos en dermatología y patología del Hospital 12 de Octubre de Madrid y la Clínica Hospitalaria de Barcelona, con los que han analizado la expresión de la proteína en lesiones benignas (moles) y melanomas en diferentes estadios de desarrollo. Así, demostraron que los pacientes con niveles altos de Midkine en sus ganglios linfáticos tenían peor pronóstico, lo que convierte la proteína en un biomarcador de la agresividad potencial del tumor. Además, también descubrieron que cuando era inhibida, la metástasis se bloqueaba, al menos en modelos animales.

«En Midkine hemos encontrado una estrategia a considerar para el desarrollo de fármacos», ha dicho Soengas. «Estas técnicas de visualización de metástasis abren nuevas vías de investigación sobre nuevos mecanismos tumorales y otros estudios preclínicos y son muy útiles porque pueden adaptarse a diversos tipos de cáncer, no sólo al melanoma», han afirmado los investigadores.