La plantilla de la cadena de clínicas de odontología iDental va de un sobresalto a otro. Tras varias semanas de tiras y aflojas con la empresa por el retraso del pago de las nóminas y varias convocatorias de huelga, ayer por la mañana recibieron en la sede de Valencia la visita de representantes de la Tesorería de la Seguridad Social.

Según ha podido saber El Independiente, los miembros del organismo se presentaron en la clínica de la calle Mariano Cubells de Valencia para realizar el inventario previo a la diligencia de embargo. Ninguno de los empleados quiso firmar la orden de embargo y, como medida preventiva para evitar un hipotético alzamiento de bienes, la Tesorería planea llevarse el material al depósito.

Se espera que hoy algún alto directivo autorice la orden de embargo, que llega tras haber vencido el aplazamiento del pago de las cuotas que había solicitado la empresa.

Fuentes sindicales señalan que «una vez que la Seguridad Social interviene, el problema no es de un centro, sino que es global y afecta al conjunto de la empresa». Explican que, «al iniciar la vía del embargo puede actuar automáticamente de oficio para hacer efectivas las cuotas de los trabajadores en todos los centros».

Las dificultades económicas que atraviesa iDental han llevado al grupo a buscar un comprador. Tal como publicó El Independiente, la cadena low cost contrató a KPMG como asesor para venta de una participación mayoritaria.

El acuerdo estaría a punto de cerrarse. De hecho, la compañía ha comunicado oficialmente a la plantilla que el próximo miércoles 27 habrá una reunión con los responsables de cada centro y los nuevos inversores en la que «darán a conocer los acuerdos alcanzados y aclararán dudas».

“Los parones de trabajo, las huelgas o brazos caídos no ayudarán a cerrar el proceso, sino todo lo contrario, tendrían una repercusión definitiva en la posición de los inversores”, ha advertido la empresa a la plantilla con el ánimo de paralizar la huelga indefinida convocada para el día 26.

Una historia de éxito truncada

iDental, propiedad de Antonio Javier García Pellicer, nació en 2014 y un año después cerró con una facturación cercana a los 38 millones de euros y una plantilla de 3.000 empleados. Cuenta con 26 centros dentales abiertos en España, Reino Unido y México. Espera abrir nuevas clínicas en Italia, Brasil, Colombia y EEUU. Cuenta con 100.000 metros cuadrados de instalaciones repartidos en edificios de hasta 10.000 metros dedicados íntegramente a la odontología en el que trabajan una media de 200 profesionales.

Su modelo de negocio se basa en lo que se conoce como asistencia dental social, un sistema de ayudas dentales privadas que otorga la propia organización de la compañía, explica el grupo en su propia web.

Este modelo de negocio no ha conseguido ser sostenible y la compañía, además de atravesar problemas financieros, hace frente a una oleada de demandas de pacientes y acusaciones de mala praxis.