A otros adultos puede sonarles ridículo, pero todas las madres – y también los padres – cambian la voz cuando se dirigen a sus bebés. Es algo sabido, pero ahora un grupo de investigadores de la Universidad de Princeton (EEUU) ha estudiado el fenómeno en madres de 12 lenguas diferentes con una conclusión: no solo se cambia la forma de hablar, cambian también el timbre de voz en una forma similar independientemente del idioma en que se habla.

El tono ayuda a los pequeños a captar la atención, a procesar la información y a diferenciarlo del sonido de fondo

Este cambio, que se conoce en inglés como baby-talk, puede salir de forma instintiva pero tiene además una utilidad. Esa forma de hablar exagerada y musical juega un papel importante en el aprendizaje del lenguaje, para transmitir al bebé emociones y la estructura del lenguaje, ayudándole a descodificar el puzzle de sílabas y frases, según afirman diferentes expertos en el área. Según la doctora Jenn Berman, autora Superbebé, este tono ayuda a los pequeños a captar la atención, a procesar la información y a diferenciarlo del sonido de fondo, ya que el oído del bebé es menos sensible que el de un adulto y percibe mejor los tonos agudos en los que se mueve el baby-talk.

En esta nueva investigación de Princeton que ha sido publicada en Current Biology, los investigadores se han enfocado en el cambio del timbre de voz, «la forma única de identificar un sonido», ha explicado Elise Piazza, investigadora asociada del Instituto de Neurociencia de Princeton (PNI). En su investigación, el equipo de Piazza grabó a 12 madres de 10 idiomas diferentes hablando a sus hijos de entre siete y 12 meses y a otros adultos, registrando el timbre de cada una de ellas. «Las madres cambian el tono de una manera similar y creo que los padres hacen algo parecido», ha añadido Piazza.

El estudio de Princeton demuestra cómo el cambio de tono es similar independientemente del idioma materno

Esa es precisamente la novedad de este estudio, que las madres no solo cambian la forma de hablar, ha explicado Jenny Safran, profesor de Psicología de la Universidad de Wisconsin-Madison: «Las madres hablan con sus bebés más despacio, con frases más cortas, en un tono más elevado y con una entonación más marcada, pero este estudio es el primero en determinar cómo cambian el timbre – y no se dan cuenta. Ocurre de forma similar en inglés, español, cantonés, alemán, francés, hebreo, húngaro, mandarín, polaco y ruso. Representa una forma universal de comunicación maternofilial».

Gracias a esa similitud, los investigadores aseguran que un algoritmo podría clasificar con exactitud el tono adulto y el dirigido al bebé. Por ello, aislaron el tono a través de un procesador, como ha explicado Patrick Shafto, científico y profesor asociado de Matemáticas e Informática en la Universidad Rutgers: «El resultado ha sido la primera cuantificación formal de que el timbre vocal entre adultos y dirigido a bebés se puede diferenciar independientemente del idioma en que se habla».

«Este trabajo llama a extender la investigación de cómo los hablantes ajustan el timbre de voz dependiendo de sus audiencias, como políticos, estudiantes o parejas», ha concluido Piazza.

La utilidad de baby-talk en el desarrollo del bebé

Otra investigación de la Universidad de Washington y la Universidad de Connecticut, publicado en Development Science, explicaba cómo el baby-talk ayuda a los pequeños en el desarrollo del lenguaje.

El vocabulario de los niños a los que se habló más con baby-talk tenían más del doble de vocabulario

Los investigadores, liderados por Patricia Kulh, directora del Instituto de Ciencias de aprendizaje y el cerebro de la Universidad de Washington, examinaron más de 40.000 audios de padres a bebés. Tiempo después, cuando los niños tenían dos años, los padres rellenaron un cuestionario sobr el lenguaje de sus bebés, en que detectaron cómo los padres que más usaban esa forma de hablar tenían hijos con más del doble de vocabulario que quienes menos lo hacían.

«Algunos padres hablan de esta forma naturalmente y otros tienen que hacer más esfuerzo, pero es importante hacer el esfuerzo porque es beneficioso. Es importante trabajar en ello para conseguir enganchar al pequeño y que responda de vuelta. Cuánto más se intente, más avanzará el lenguaje», afirma ha añadido Kuhl.