Salud | Vida Sana

El Apple Watch ya hace electrocardiogramas y le pasa tu historial cardíaco al médico

logo
El Apple Watch ya hace electrocardiogramas y le pasa tu historial cardíaco al médico

Presentación del Apple Watch series 4. EFE

Resumen:

Desde este jueves, tu Apple Watch puede salvarte la vida. O, al menos, avisarte de que algo no va del todo bien en tu ritmo cardíaco. La última actualización de software del dispositivo incorpora la herramienta para hacer electrocardiogramas y medir el ritmo del corazón al instante.

Si el usuario nota síntomas de que algo no está marchando del todo bien sólo tiene que abrir la aplicación y colocar el dedo en la corona digital de la parte derecha. El reloj empezará a medir los impulsos del corazón y, tras 30 segundos, los clasificará en fibrilación auricular, ritmo sinusal o no concluyente. Los resultados se mostrarán en la app de Salud del iPhone al instante.

La actualización del sistema operativo watchOS 5.2 ha permitido que la funcionalidad llegue a España y a otros 18 países europeos, después de un intenso trabajo entre Apple y las autoridades sanitarias de los diferentes Estados. Esta opción llevaba meses operativa en Estados Unidos, donde al tener un único organismo ha sido más fácil para la compañía que dirige Tim Cook conseguir una autorización.

“No nos cabe duda de que las prestaciones ayudarán a los usuarios a tener más información cuando acuden al médico”, ha explicado Sumbul Desai, doctora en Medicina y vicepresidenta de salud de Apple.

El Apple Watch se sirve de unos electrodos incorporados en el cristal trasero del dispositivo, el que está en contacto directo con la piel en la muñeca, y otros instalados en la corona digital, desde donde se realiza la medición de los impulsos cardíacos. Los resultados generados son similares al de un electrocardiograma de derivación 1, de las 12 que se pueden medir.

Con estas mediciones es mucho más fácil detectar los síntomas de, por ejemplo, fibrilación auricular, una afección que si no es tratada a tiempo y de forma adecuada puede acabar derivando en dolencias muy graves como el ictus.