Vida Sana

Matemáticas védicas, el método indio para reconciliarte (e incluso amar) los números

“Si me dieran cinco minutos a la semana en 'El Hormiguero' cambiaría la forma de ver las matemáticas”, asegura Nacho Ruiz, un bloguero que se ha propuesto introducir en España este método, mucho más creativo y flexible, para operar con números.

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Matemáticas védicas, el método indio para reconciliarte (e incluso amar) los números

Matemáticas védicas, el metodo para amar las matemáticas.

Resumen:

Imaginan a una niña de siete años explicando matemáticas a otra en el parque en lugar de jugando en los columpios? Nacho Ruiz Cía asegura haberlo visto y dice, además, que le estaba enseñando a multiplicar por 11. Con siete años. Ruiz también asegura que enseñó a su hijo las tablas de multiplicar en menos de 20 minutos. Y lo explica en youtube.

Tales hazañas se explican gracias a las matemáticas védicas, un novedoso método indio que pone del revés las matemáticas tradicionales y que está empezando a divulgar en España este bloguero  amante de los números. Ruiz es un pequeño empresario zaragozano que tiene desde 2017 un blog, un canal de youtube y el libro Multiplica como nadie, el primero sobre la materia en España. Esta nueva forma de hacer matemáticas promete ser más fácil y atractiva y conseguir que hasta los más reticentes puedan entender e incluso amar los números.

Las matemáticas védicas proponen que cualquier operación se puede hacer de cabeza o en una sola línea

El método védico es revolucionario porque se parece poco o nada a lo que nos enseñaron en el colegio. Ofrece distintas formas para realizar la misma operación, consigue que todas las cuentas se puedan hacer de cabeza o en una sola línea y las operaciones se resuelven de izquierda a derecha, en el mismo sentido en el que leemos o escribimos letras y números.

“Las matemáticas que nos enseñan no son coherentes con nuestra manera de pensar y son un engorro para calcular”, afirma Ruiz, que defiende que si el método se conociese mejorarían los resultados de los pequeños y aumentarían las vocaciones científicas. “Si me dieran cinco minutos a la semana en El Hormiguero cambiaría la forma de ver las matemáticas en España”, asegura con pasión este padre de familia que realiza toda la divulgación de las matemáticas védicas en el tiempo libre que le deja su trabajo como delegado de una franquicia de Mailboxes.

“La gran diferencia con las matemáticas tradicionales es que en éstas sólo hay una manera para hacer las cosas. Las matemáticas védicas te ofrecen muchos. Algunos son específicos para operaciones y otros generales para cualquier cuenta, pero en general son todos mucho más sencillos y cada uno puede elegir el que más le guste”, explica Ruiz. Las matemáticas védicas están compuestas por 16 sutras, frases que definen formas de hacer las cosas. Uno de ellos, por ejemplo, es “por uno más que el anterior” y se usa, entre otros, para calcular el cuadrado de números de dos cifras acabados en cinco. “Para calcular el cuadrado de 35 sólo hay que multiplicar el tres por uno más (3×4=12) y el cinco por sí mismo (25) y unirlos: 1.225”, explica.

Para entenderlo mejor uno puede acudir a su canal de youtube o a algunas de las conferencias que imparte, de momento siempre de forma gratuita y donde le dejan. “He intentado ir a la Generalitat [Ruiz vive en Barcelona] y asociaciones de padres pero me he topado con la burocracia y al final he decidido organizarlas yo”, reconoce.

De hecho, Ruiz recomienda, hoy por hoy, esperar a los 10 años para empezar a enseñar matemáticas védicas a los niños. “Al no formar parte del currículum oficial, si los niños las aprenden antes les podrían generar confusión e incluso conflicto con lo que les dan en el colegio”, avisa. No obstante, su objetivo es que las matemáticas védicas lleguen a la enseñanza oficial. “En India y en algunos centros de Gales forman parte de la enseñanza oficial, y otros países de Europa como Francia o Italia son ya algo más conocidas”, afirma.

Las matemáticas védicas cuentan, en general, con poco más de medio siglo de vida. “El primer libro se publicó en la India en 1956 y no tuvo mucha repercusión. Fueron los británicos quienes trajeron el método a Europa en los años 70”, explica Ruiz, que colabora actualmente con uno de los mayores expertos británicos en el método, Kenneth Williams, quien empezó a dar charlas sobre matemáticas védicas en 1971. Cuando el zaragozano descubrió el método – “por casualidad, leyendo un libro sobre memoria” – llegó hasta él a través de internet y finalmente se acabó formando en su escuela en Reino Unido.

“Yo había dado clases particulares de matemáticas, me encantaba la materia y por eso investigaba. Cuando descubrí las matemáticas védicas me enamoré, y al ver que no había nada de información en España me sentí obligado a escribir”, cuenta. A pesar de las dificultades con las que se está encontrando para difundir su método, espera que poco a poco vaya calando. “El número 0 viene de la India y en Europa tardamos 200 años en adoptarlo… Espero que con las matemáticas védicas no tardemos tanto”, añade.

Ruiz espera que el método que promueve se vaya extendiendo en la enseñanza “porque podría mejorar mucho los resultados y aumentar las vocaciones científicas. Estas matématicas comparadas con las tradicionales es como ir en avión o en carro”, subraya. El sistema es válido para todos los niveles de complejidad de las matemáticas, desde las sumas al álgebra o la trigonometría.

Y no sólo para los niños que están aprendiendo matemáticas, Ruiz defiende que este sistema es útil para todos, “desde niños con dificultades a los que tienen altas capacidades, que pueden desarrollar su creatividad y no aburrirse, o las personas mayores que quieren ejercitar su cerebro”. Porque estas matemáticas no son sólo para operar, “es un sistema que ayuda a estructurar el pensamiento, la intuición y a desarrollar la creatividad”, concluye.