Ni ogros ni princesas. Así se llama el programa que desde hace 11 años enseña en los institutos de Asturias a educar en igualdad. Igualdad entre chicos y chicas pero también entre orientaciones sexuales, así como el fomento de la autoestima y la importancia del consentimiento sexual. Se trata de un ejemplo de los muchos que, desde hace años, organizaciones LGTBI pero también Administraciones regionales han puesto en marcha en forma de asignaturas optativas, talleres o charlas que se desarrollan en en los centros educativos y en su mayoría en horario lectivo.

En Madrid, muchas de estas actividades las imparte desde hace 15 años COGAM, una ONG formada por voluntarios que actualmente no dan abasto y tienen lista de espera. «Nosotros siempre acudimos a demanda de los padres y profesores del colegio, normalmente porque algún padre de alumno LGTBI está viviendo una situación complicada y pide que se dé una charla informativa. Así lo hacemos, nuestros expertos acuden a informar y jamás hemos tenido una queja», afirma Carlos, miembro de la asociación.

Incide en lo de la queja, porque este tipo de actividades son las que ha puesto en el punto de mira HazteOir, asociación provida y ligada a Vox, que ha lanzado una campaña en que acusa a centenares de centros educativos y otras instituciones de adoctrinar a los niños en actividades en las que se tratan temas “de información afectivo-sexual”.

En los últimos días, Hazte Oír ha enviado cartas a 23.000 centros educativos y 6.000 asociaciones de madres y padres de alumnos para poner en marcha un “pin parental”. Quieren exigir a los colegios que los padres tengan que conocer y aprobar previamente las actividades de esta materia, con su contenido y la información de quién la va a impartir. “En general, los padres no se enteran de que se van a hacer este tipo de actividades”, denuncia Teresa García-Noblejas, directora de comunicación de la asociación.

Una iniciativa que ha recibido, sin embargo, el rechazo del principal órgano de representación de las familias, la Confederación española de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA)– más de 12.000 asociaciones -. “Lamentamos que la extrema derecha y algunos gobiernos apoyen estas políticas antidemocráticas que fomentan el odio a las personas. Pretenden que en los centros no se pueda hablar de sexualidad, de los derechos que tienen los niños y niñas con otra condición”, denuncia su presidenta Leticia Cardenal.

Más de acuerdo con la iniciativa de HazteOir se muestra el presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y padres de Alumnos (Concapa), Pedro José Caballero: “La campaña no me resulta mal, no sé si serán las formas pero lo que se dice es que los padres tienen que ser informados antes de que se realice cualquier actividad fuera de currículo escolar y en eso estamos de acuerdo”.

Sin embargo, no todas las actividades que critica Hazte Oír están fuera de currículo, pues alguna como la del Instituto Drago en Cádiz es una materia optativa que los alumnos eligen a principio de curso. Otros colegios consultados prefieren no responder a la campaña porque, aseguran desde un instituto madrileño, no entienden “quién puede estar en contra de la igualdad entre sexos o entre orientaciones sexuales”.

Por su parte, el sindicato CCOO ya denunció hace unos días que la campaña de HazteOir «atenta contra los derechos fundamentales de las personas, el derecho a la educación, la libertad de enseñanza», «va en contra de la propia ley educativa» y «fomenta el odio hacia las personas y familias LGTBI».

La secretaria de Mujer, Políticas de Igualdad y LGTBIQ de la Federación de Educación de CCOO, Belén de la Rosa, recuerda que el preámbulo de la Ley Orgánica de Educación (LOE) ya establece que «uno de los objetivos de la educación es el reconocimiento de esa diversidad afectivo sexual». «Lo dice la LOE pero lo concretan las distintas leyes autonómicas», afirma, leyes contra la discriminación por motivos de identidad sexual que tienen ya 13 comunidades autónomas. «Creemos que lo que están haciendo es criminalizar a las personas con diversidad de género y por ello nuestro departamento jurídico está estudiando qué acciones legales vamos a emprender», incide De la Rosa.

Mientras que desde HazteOir buscan depositar en los padres la libertad de decidir qué educación afectivo sexual reciben sus hijos, la secretaria de CCOO subraya que se trata de una materia «de derechos fundamentales que está por encima de la libertad de los padres». «Es como si unos padres deciden que no quieren que sus hijos reciban clases sobre el holocausto porque no creen que se produjera o sobre el origen de las especies porque son creacionistas. Las leyes y los derechos fundamentales de los niños y adolescentes están por encima», añade.