A la hora de comparar, siempre se ha considerado que los productos frescos son mejores que los congelados. Sin embargo, en estos momentos se está comenzando a demostrar que estos alimentos pueden ser tan buenos como los frescos. Además de frutas y verduras, se pueden encontrar pescados y mariscos saludables. Considerando así como los mejores congelados, aquellos que tengan como único ingrediente el alimento que se congela.

Uno de los productos congelados más populares del súper es la bolsa de gambas. Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), tienen algo más de 90 kilocalorías por cada 100 gramos, un bajo nivel energético. Eso sí, son muy interesantes porque contienen un porcentaje de proteína animal similar a la carne de ternera —en torno al 20%—, pero sin apenas grasas saturadas.

Pero, a la hora de cocinar estas gambas, se puede comprobar que la bolsa incluye un gran iceberg y una pequeña cantidad de estos animales. Normalmente, las personas se suelen preguntar: ¿Es realmente necesario vendernos las gambas dentro de ese bloque de hielo? Y la respuesta es que sí y el nombre oficial de esa capa es glaseo.

Así lo explica Gemma del Caño, experta en seguridad alimentaria, en su blog Cartas desde el imperio. Los pescados y los mariscos se ultracongelan a -18 grados en el momento para que sus beneficios se mantengan. Según del Caño, este proceso hace que el alimento se oxide y deshidrate y, por tanto, que las características y el aspecto del producto empeore.

El agua, que es potable, sirve para crear una barrera entre la superficie de la gamba y el exterior para reducir el daño que el frío provoca. Esta capa de agua debería de suponer entre el 5% y el 6% del peso del producto. Sin embargo, del Caño cuenta que a algún pícaro se le ocurrió empezar a dar más de una capa de hielo y cobrar el mismo precio por una bolsa con menos gambas.

Según la misma, el glaseo es totalmente legal y se puede usar la cantidad que se desee. Además, para que en todo caso no se nos engañe, habrá siempre que fijarse en el PNE (lo que pesarían esas gambas sin el hielo) valor que siempre aparecerá en estos envases. Eso sí, los consumidores «compramos con los ojos, así que puede comprar algo que cree que es grande pero puede quedarse pequeñito», explica la experta. Por eso es importante fijarnos en estos indicadores.