Rusia ha registrado la primera vacuna del mundo contra el Covid-19, tal y como ha afirmado el presidente ruso, Vladimir Putin. La vacuna ha sido desarrollada por el Instituto Gamaleya de Moscú y este martes ha recibido la aprobación del Ministerio ruso de Sanidad. La vacuna es conocida como Sputnik V. Apenas han empleado dos meses en producirla.

«Rusia sorprendió con el anuncio de una vacuna contra el coronavirus, cuya licencia estará lista el día 12 de agosto y en octubre de este año se comenzará a aplicar», ha informado la embajada de Rusia en Argentina en su cuenta de Twitter.

Según ha informado el líder ruso en videoconferencia a sus ministros, la vacuna rusa es «eficaz», ha superado todas las pruebas necesarias y permite lograr una «inmunidad estable» contra el coronavirus. En Rusia se han registrado 897.599 casos de coronavirus. Es el cuarto país del mundo por número de contagios, según los últimos datos oficiales.

Putin incluso ha declarado que una de sus hijas se había vacunado. Primero experimentó una subida de temperatura corporal pero ya se ha estabilizado.

En la comunidad internacional hay muchas dudas sobre la seguridad y eficacia de la vacuna que ha desarrollado Rusia, que ha tomado la vía más rápida para registrarla antes que ningún otro país en el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha tomado nota del registro en Rusia de la vacuna, pidió a Moscú la semana pasada que cumpliera con las normas internacionales para producir la vacuna contra el Covid-19, según la BBC. La vacuna rusa no está en la lista de las seis vacunas que, según la OMS, han alcanzado la fase 3, que implica probarla en humanos de forma masiva.

Los cruciales ensayos de Fase 3 se van a llevar a cabo después del registro estatal de la vacuna, según han señalado funcionarios rusos a la CNN. La vacuna desarrollada por la compañía estadounidense Moderna ya está en fase 3. Además, según varias filtraciones, la rusa se trataría de una versión modificada de otra vacuna utilizada para tratar otras enfermedades.

La fase 3 consiste en probar la vacuna en decenas de miles de personas de forma aleatoria y a doble ciego. Se confirma su eficacia contra un placebo. El fin es evaluar la seguridad de la vacuna con grupos grandes de personas, ya que hay efectos secundarios que no se detectan en grupos reducidos

El director del fondo de riqueza soberana de Rusia, que financia la investigación de vacunas rusas, Kirill Dmitriev dijo a finales de julio a la CNN que el registro de la vacuna sería un momento «como el del Sputnik«.

La presión política del Kremlin para demostrar al mundo que Rusia es un país en vanguardia en ciencia habrían forzado el registro de esta vacuna. El mes pasado Rusia ya anunció que tendría vacuna el 10 de agosto y apenas se ha retrasado 24 horas en su anuncio.

Otras vacunas en desarrollo

En Estados Unidos el gobierno ha invertido miles de millones en vacunas contra el coronavirus. Las tres compañías que llevan sus estudios más avanzados son Moderna, Pfizer y Novavax. La Operación Warp Speed del gobierno de Estados Unidos proporciona fondos para acelerar el proceso. El objetivo sería lograr 300 millones de dosis de una vacuna segura y efectiva en enero de 2021.

La vacuna que está poniendo en marcha Moderna, una empresa de biotecnología con sede en Massachusetts, es la más avanzada en su desarrollo. Ya está en Fase 3. Se llama mRNA-1273. Van a hacerse pruebas a 30.000 adultos en 89 sitios de investigación clínica en todo Estados Unidos.

Hasta ahora solo se han publicado resultados de la Fase 1, que mostraron que la vacuna provocaba una respuesta inmune, es decir, cuanto mayor era la dosis, mayor era la respuesta inmune. En esta fase los efectos secundarios registrados son fatiga, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y dolor en el lugar de la inyección y los sufrieron más de la mitad de los pacientes.

Moderna cuenta con la colaboración del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, parte de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU.

La empresa farmacética Pfizer cuenta con más de una posible vacuna, que está estudiando con la empresa alemana BioNTech. Una de ellas, BNT162b2, está en fase 2/3.

Las pruebas se están realizando en 120 lugares de todo el mundo, incluido EEUU, Alemania, Argentina y Brasil. Si todo va bien, y logra la autorización de emergencia de la FDA de EEUU, unos 100 millones de dosis estarían disponibles a finales de año, y 1.300 millones a finales de 2021.

La empresa de biotecnología Novavax confía en realizar los ensayos de fase 3 el próximo mes.

En la Unión Europea también son optimistas sobre los avances para lograr la vacuna contra el coronavirus. El medicamento podría estar listo en el último trimestre del año o a principios de 2021. La comisaria europea de Sanidad, Stelala Kiriakides, ha reconocido que hay «buenos indicadores», en declaraciones al diario aleman Handelsblatt.

«Una vacuna no va a resolver todos los problemas de una sola vez», afirma la comisaria, si bien reconoce que permitirá «un regreso gradual a la normalidad» cuando se haya vacunado a «una masa crítica de ciudadanos, sobre todo de grupos de riesgo».