Las agencias sanitarias de los Estados Unidos, entre ellas, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), han pedido este martes la paralización inmediata del uso de la vacuna contra el coronavirus de Janssen, desarrollada por Johnson & Jonhson, tras detectar un trastorno relacionado con coágulos en sangre en seis personas que recibieron la dosis.

Según informa The New York Times, las seis personas afectadas son mujeres de entre 18 y 48 años. Una de ellas falleció y una segunda fue hospitalizada en estado crítico. En Estados Unidos la vacuna de Janssen la han recibido ya cerca de siete millones de ciudadanos.

El anuncio de la FDA coincide con la llegada a España de las primeras vacunas monodosis de Janssen, que se administran de una sola vez, con las que se pretende acelerar la inmunización del grupo de edad comprendido entre los 70 y los 79 años.

«Hoy la FDA y los Centros de Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) han emitido una declaración sobre la vacuna contra el Covid-19 de Johnson & Johnson. Recomendamos una pausa en el uso de esta vacuna por precaución», ha anunciado la FDA en su cuenta de Twitter.

Según el organismo, se estudian los casos de seis personas que han recibido la inyección y en los que se han detectado un «tipo de coágulo sanguíneo raro y grave». «En este momento, estos eventos adversos parecen ser extremadamente raros», añaden. El tratamiento para este tipo de trombos es distinto al de los habituales casos de coágulos.

Respecto a la investigación, la CDC estudiará el miércoles los seis casos para evaluar su dimensión y la FDA revisará este análisis posteriormente. Por ello, hasta que no se completen las investigaciones, el organismo sanitario recomienda la paralización del proceso de la vacunación para que los proveedores sean «conscientes del potencial de estos eventos adversos».

«La seguridad de la vacuna es la prioridad fundamental para el Gobierno federal, y nos tomamos cualquier indicio sobre problemas sanitarios muy en serio», indica la FDA.