Una enfermera, durante la preparación de una vacuna en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona.

Una enfermera, durante la preparación de una vacuna en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. EP

Salud | Vida Sana

Contagios tras la vacuna en sanitarios: "Desde el lunes no vivimos más que para el Covid"

La quinta ola de coronavirus no sólo se ha dejado notar en la calle, donde en dos semanas la incidencia acumulada ha ascendido de 199 casos por 100.000 habitantes a los 677 notificados ayer por el Ministerio de Sanidad, sino que también se ha colado en los hospitales. Según datos del Centro de Coordinación Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), las infecciones por Covid-19 entre el personal sanitario durante el último mes se han multiplicado por seis: de 319 contagios (diagnosticados en los últimos 14 días) a 1.957.

Estas bajas, sumadas a la falta de personal por las vacaciones estivales, desembocan en «unas plantillas mermadas y que vuelven a estar en una situación crítica», denunciaba este martes el presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Miguel Borra. «Las plantillas están bajo mínimos porque las distintas administraciones decidieron al inicio del verano recortar en recursos y medios. Los profesionales, por tanto, están más sobrecargados y tensionados, al ser muchos menos para realizar, no el mismo, sino más trabajo», sostiene para El Independiente el portavoz del sindicato de Enfermería Satse, Marino Barona.

Esos casos llegan por reinfecciones, que son una minoría, dado que casi la totalidad de los integrantes de los equipos de Salud se vacunaron a principios de año, y de los contagios que se producen después de haber recibido el fármaco. «Siempre se ha dicho que la vacuna no evita la infección, sino que la enfermedad sea grave», recuerda María Maestre, médico especialista en Medicina del Trabajo del Hospital Puerta de Hierro.

En ambos casos, con la reinfección y con el contagio tras la vacuna, a veces los síntomas son tan leves que pasan «prácticamente desapercibidos», indica esta profesional, que se dedica en este momento por completo a estudiar los contactos, hacer las PCR y valora los tipos de contagios entre todos los pacientes de su centro. «El jueves tuvimos un caso de una persona que vino de la playa y que experimentó una reacción del Covid-19 que pensaba que estaba provocada por el sol, pero le salió la PCR positiva. Otra pensaba que era tenía una reacción alérgica, se hace PCR y sale positiva. Ya se nos está disparando, pero la clínica -los síntomas- es tan atípica que sólo encontramos el Covid porque vamos a buscarlo, pero no es la clínica típica que veíamos antes». 

Esta semana ha sido «horrorosa» para el equipo de Medicina del Trabajo del Hospital Puerta de Hierro. «La semana pasada nos saltó algún caso, pero desde el lunes no vivimos más que para el Covid otra vez», asegura María Maestre, que recalca que los tres servicios principales para la detección de casos entre profesionales sanitarios, Urgencias, Microbiología y su departamento, se han «colapsado». Desde marzo, cuando finalizó la vacunación a los trabajadores de los centros de salud, hasta antes de esta semana, su equipo había detectado 14 casos, el mismo número de contagios que han registrado durante los tres primeros días de esta semana.

En otros hospitales, como el Vall d’Hebron de Barcelona, la situación es distinta. Esta semana sólo ha dado positivo el 0,5% de sus profesionales, todos ellos con sintomatología leve, según traslada el centro a este periódico. Además, no se están reportando contagios a nivel laboral, ya que la gran mayoría de los caos son comunitarios, agregan.

En la misma línea, Rosa Muelas, responsable de Salud Laboral de la Federación de Sanidad de CCOO, insiste en que «nuestra gente en todos los centros no está preocupada» por las reinfecciones y los contagios de sanitarios tras la vacunación, sino que su principal inquietud se centra en los estragos que está causando el Covid persistente en los profesionales. «Las bajas que tenemos son mayoritariamente por las secuelas que les causó la primera infección», dice. 

Cambio de protocolo del 6 de julio

El 6 de julio, el Ministerio de Sanidad cambió los protocolos para el personal sanitario que se convertía en contacto estrecho. Antes de esa fecha, si un profesional avisaba de que había estado en contacto con un positivo, «se marchaba a su domicilio para hacer aislamiento», explica Maestre, mientras que «ahora, se les hace una PCR el día en el que lo comunican y otra al séptimo día» y «sólo se marchan a su domicilio quienes atienden a pacientes especialmente sensibles, como los de UCI, trasplantados o inmunodeprimidos, a no ser que la dirección les ponga a hacer otras tareas, como consulta telefónica»

En 15 días se nos ha ido todo al garete»

«En ese caso, están en su despacho aislados y la consulta física la hacen sus compañeros», señala esta profesional, que afirma que «en esa fecha, las medidas de protección habían bajado y el país estaba prácticamente sin casos. En 15 días, sobre todo esta semana, se nos ha ido todo al garete». Con la llegada de la quinta ola, en el Hospital Puerta de Hierro han decidido aplicar «el sentido común». «Estamos trabajando a destajo para que no se nos pase nada. De hecho, esta mañana yo he estado dedicada a atender todas las llamadas de personas que notificaban casos. Estamos dedicados a esto y una enfermera está dedicada casi en exclusiva a hacer PCR. Esto hace una semana era impensable». 

Las bajas de su centro están afectando especialmente al personal de enfermería. «En el caso de las enfermeras y enfermeros, las posibilidades de contagio aumentan por su contacto estrecho y cercano con pacientes y el conjunto de la población. Hay que recordar que desde el inicio de la pandemia han estado en primera línea atendiendo y cuidando a las personas contagiadas, también haciendo el seguimiento y detección de casos y desde hace meses se dedican muchos de ellos y ellas durante toda su jornada de trabajo a vacunar a la población», subraya Marino Barona.

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