Hogares con hijos en 1998. Esos hijos y sus propios hogares en 2016. ¿Qué relación económica hay entre el domicilio donde uno crece y aquél en el que vive tras incorporarse al mundo laboral? Un proyecto acaba de cruzar los datos de rentas de la Agencia Tributaria de padres y sus hijos (18 años después) para descubrirlo.

Esta herramienta, inspirada en la que ya publicó la Universidad de Harvard con los datos de Estados Unidos, se llama Atlas de Oportunidades y está impulsada por la Fundación Felipe González y la Fundación Cotec. Ha utilizado los datos de 2,7 millones de jóvenes que tenían entre ocho y 14 años en 1998 y los muestra geolocalizados por provincia, municipio e incluso código postal. «La envidia del proyecto de Harvard nos despertó la ambición para hacer este proyecto, único en España», explica la directora de la Fundación Felipe González, Rocío García-Sampere, que entiende «como una herramienta a disposición del público, es una radiografía de algo que tiene un gran consenso político, la necesidad de que todo el mundo pueda mejorar, para que puedan empezar a hacerse otras preguntas».

Posición relativa de los hijos en relación a la renta mediana nacional de su grupo de edad por código postal (en centiles)

Mejora en el percentil de renta de los hijos respecto a los hogares más pobres.

Así, este atlas muestra cuánto determina la renta del hogar familiar la renta posterior de sus hijos y si es igual de fácil o difícil prosperar económicamente en Madrid o Andalucía, por ejemplo. «Lo primero que se ve es que la movilidad social es limitada. Los hijos de hogares pobres tienen menos rentas que las de hogares ricos, pero además, esa influencia se exacerba en los hogares ricos. Los hijos de hogares muy ricos se sostienen muy bien arriba. El porqué es otra de las preguntas», explica Kiko Llaneras, periodista y participante del proyecto, que busca ser un punto de partida para nuevas investigaciones que permitan sacar nuevas conclusiones.

La curva de la movilidad social no es simétrica, se eleva más deprisa por arriba, influido por las familias súper ricas. Los hijos del 1% de hogares más ricos crecen y pertenecen al percentil 80 (están en el 80% más rico) cuando rondan los 30 años.

En el extremo contrario, las familias más pobres tampoco parecen estar atrapadas, como destaca el atlas. Los hijos de familias pobres están de media en el percentil 42, aunque se toma la información de los hogares que hacen declaración de la renta y por tanto las familias más pobres – que no la hagan – se quedan fuera.

Porcentaje de hijos en cada quintil de renta, según renta de los padres.

Si se dividen las capacidades económicas en cinco partes, se ven gráficamente las diferencias. Sólo el 12% de los hijos de hogares pobres está en el quintil con más rentas, mientras que lo están el 33% de los hijos de los hogares ricos. Las diferencias se van agudizando, puesto que el análisis observa jóvenes entre los 26 y los 32 años. Cuantos más años van cumpliendo los jóvenes, más se extreman las diferencias. Y es que a los 26 años, los hijos de familias ricas y pobres tienen ingresos bajos en un porcentaje similar (20%), pero cuando cumplen 32, los ingresos siguen siendo bajos en el 27% de los hijos de hogares pobres pero solo en el 16% de los hijos de familias ricas.

Movilidad social: renta de los hijos (media) según renta de los padres

Atlas de Oportunidades

La brecha de género también está presente en este análisis. Entre los 26 y 32 años, los hijos de una familia de renta media están en el percentil 56, mientras que ellas están en el 44. La diferencia se reduce cuando se analiza la renta del hogar de hijos e hijas en lugar de la individual.

En términos monetarios, el salario anual medio de los hijos de hogares pobres es de 14.000 euros, el de las rentas medias es de 16.000 y el de las rentas medias altas, de 18.000. Los hijos del 10% de familias más ricas gana unos 20.000 euros y en el caso del 1% más pudiente, la media anual es de 32.000 euros.

Martos (Jaen), un punto verde en el rojo andaluz

Pero esa influencia de la renta de los padres en la que tendrán sus hijos no es la misma en todo el territorio español. Las grandes ciudades ofrecen más oportunidades (Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza) y la diferencia tradicional entre el sur y el norte se traslucen también en estos términos.

En este sentido, destaca Llaneras, el municipio jienense de Martos fue una sorpresa verde en el rojo que se observa en Andalucía (el verde indica la diferencia al alza en la renta de los hijos respecto a sus padres). «Influyen distintos factores, en este pueblo vimos por ejemplo un polígono industrial que funcionaba bien y una producción importante de aceite de oliva. Pero este tipo de datos son los que toca analizar ahora», indica.

Posición relativa de los hijos en relación a la renta mediana nacional de su grupo de edad por provincia (en centiles)

Mejora en el percentil de renta de los hijos respecto a los hogares más pobres.

En ese mapa, se observa también un mayor despegue en las regiones de Castilla y León o Castilla La Mancha respecto a otras cercanas, como Extremadura o Valencia. «Creemos que puede ser por cercanía a Madrid, ya que la migración es una de las motivaciones para prosperar», explica Llaneras.

Estos datos están ya a disposición del público en la web del Atlas de Oportunidades y se suman a una tendencia a la apertura de este tipo de información, dice Llaneras, «la sociedad sabe que los datos son súper valiosos y los están reclamando a las administraciones». Para García-Sampere, además, esto supone una oportunidad para dejar de hacer «políticas públicas a brocha gorda y poder bajar al detalle hiperlocalizado de lo que está pasando y así poder mejorarlo».